El petróleo en máximos de mayo y la prima de riesgo francesa en niveles de 2011 aceleran las caídas de las Bolsas

El petróleo en máximos de mayo y la prima de riesgo francesa en niveles de 2011 aceleran las caídas de las Bolsas
o.- España. El Ibex 35 cae un 1,5% y pone a prueba los 19.000 puntos mientras el ‘brent’ supera los 112 dólares tras los ataques en Arabia Saudí.
Los inversores encaran una nueva sesión marcada por el nerviosismo. El petróleo cotiza en máximos desde mayo y la brecha entre la deuda francesa y la alemana se aproxima a los 170 puntos básicos, una combinación que amenaza con poner fin a meses de complacencia en los mercados. Hasta ahora, las Bolsas habían encontrado refugio en la fortaleza de los resultados empresariales, pero este pilar también empieza a tambalearse. Apenas un día después de que las cuentas de SpaceX reavivaran la fe en el potencial de la inteligencia artificial, el recorte de previsiones de Tesla y las decepcionantes perspectivas del fabricante de equipos para chips Lam Research reabren el debate que sobrevuela Wall Street desde hace meses: cuánto tiempo deberán esperar los inversores para que la multimillonaria carrera por la inteligencia artificial empiece a generar retornos acordes con las expectativas.
Con este telón de fondo, los inversores aceleran la venta de acciones. La tendencia es generalizada y lleva al Ibex a 35 a caer un más de un 1,6%. Si ayer el selectivo español coqueteaba con los 19.300 puntos, hoy lucha por no perder la barrera de los 19.000. La presión vendedora se extiende al resto de Europa, con caídas que oscilan entre el 1,7% del Euro Stoxx 50 y el 0,7% del FTSE 100 británico. Al otro lado del Atlántico, los futuros de Wall Street anticipan descensos superiores al 1%, lo que apunta a una nueva jornada de elevada volatilidad.
(…) El temor a una inflación más persistente y a unos tipos de interés elevados durante más tiempo vuelve a ejercer presión sobre los mercados de deuda. La renta fija, que en las últimas jornadas ha recuperado protagonismo entre los inversores, vuelve a situarse en el centro de atención. Aunque el repunte de las rentabilidades es generalizado, Francia se ha consolidado como el principal foco de preocupación. A los riesgos geopolíticos y al encarecimiento del petróleo se suman las dudas sobre la capacidad del Gobierno para reconducir las cuentas públicas, una combinación que ha disparado la prima exigida por los inversores para mantener deuda francesa.
Mientras el Ejecutivo trata de reunir apoyos para sacar adelante los Presupuestos, las protestas contra los recortes y el aumento del coste de la vida reflejan el creciente desgaste social y político. Una situación que alimenta las dudas sobre la capacidad de Francia para enderezar sus cuentas públicas y que ha llevado a los inversores a exigir la mayor prima de riesgo frente a Alemania desde la crisis de deuda soberana europea. Con el rendimiento del bono francés a diez años por encima del 5%, niveles inéditos desde 2002, el diferencial respecto a Alemania ronda los 170 puntos básicos, máximos de 2011. Los inversores, que han aprendido a convivir con factores tan disruptivos como los conflictos bélicos, las guerras comerciales o el ruido político, se muestran mucho menos indulgentes cuando entran en juego los desequilibrios fiscales y la sostenibilidad de las finanzas públicas. Y Francia es a día de hoy la gran preocupación en la zona euro. Sin un ajuste creíble de las cuentas públicas, el consenso del mercado teme que el déficit se mantenga por encima del 5,4% previsto por el Gobierno, mientras la deuda ronda ya el 120% del PIB, cifras muy alejadas de los límites del 3% y el 60% fijados por las reglas fiscales europeas. (Cinco Días; España, 22/10/2026-05:46 ART)

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