Los disturbios en Bolivia ponen en riesgo activos de litio de clase mundial

Los disturbios en Bolivia ponen en riesgo activos de litio de clase mundial

o.- El presidente boliviano Rodrigo Paz ha presentado una legislación para ampliar los poderes militares mientras las protestas nacionales entraban en su 36º día el viernes, aumentando la incertidumbre al vasto desarrollo de los recursos de litio del país.
El proyecto de ley sobre el estado de excepción, presentado al Congreso el 3 de junio, establecería un marco legal para la intervención militar junto a las fuerzas policiales durante disturbios públicos. La propuesta sigue a la aprobación por parte del gobierno de la Ley 1732 la semana pasada, que eliminó las restricciones sobre los despliegues militares durante las manifestaciones cívicas impuestas tras los asesinatos de Sacaba y Senkata en 2019, en los que murieron 21 personas y 180 resultaron heridas.
Bolivia alberga algunos de los mayores recursos de litio del mundo, incluido el enorme yacimiento Salar de Uyuni. La inestabilidad política, la incertidumbre regulatoria y la agitación social recurrente han ralentizado repetidamente los esfuerzos para desarrollar proyectos considerados estratégicamente importantes para las cadenas globales de suministro de vehículos eléctricos, almacenamiento de energía y minerales críticos.
“La medida busca garantizar el transporte de alimentos, combustible y suministros médicos”, dijo Paz durante la ceremonia de toma de posesión del nuevo ministro de Defensa Ernesto Justiniano en La Paz.
La legislación llega mientras organizaciones campesinas, sindicatos y movimientos sociales exigen la dimisión de Paz y el fin de lo que describen como políticas económicas neoliberales. Los manifestantes han establecido más de 90 bloqueos de carretera en ocho regiones, interrumpiendo las redes de transporte y profundizando la crisis política del país.
Crecientes tensiones
Funcionarios del gobierno afirman que el proyecto de ley pretende restaurar el acceso a bienes esenciales en las ciudades de La Paz y El Alto. Sin embargo, las organizaciones sociales advierten que la medida proporcionaría cobertura legal a las fuerzas de seguridad para desmantelar por la fuerza los controles y reprimir manifestaciones.
El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, calificó el jueves las protestas antigubernamentales como un intento de golpe contra el presidente Paz y dijo que Washington se opondría a los esfuerzos para destituir al gobierno.
“Estados Unidos está observando. Bolivia no debe permitirse caer en el antiguo statu quo del dominio narcoterrorista en la región”, escribió Hegseth en las redes sociales.
Los comentarios fueron la última señal del enfoque activo de la administración Trump hacia la seguridad y la política latinoamericanas. Desde su regreso al cargo en 2025, el presidente Donald Trump ha descrito el hemisferio occidental como una prioridad estratégica, mientras que su administración ha designado varias redes criminales en la región como organizaciones terroristas.
Los líderes de la protesta han rechazado la postura del gobierno y se han comprometido a mantener los bloqueos hasta que se cumplan sus demandas. El Sindicato de Trabajadores de Bolivia y organizaciones sociales aliadas continúan coordinando manifestaciones en todo el país, argumentando que las políticas de privatización y las reformas económicas han fracasado a las comunidades trabajadoras.
El expresidente Evo Morales condenó las acciones del gobierno, alegando que los nombramientos militares y los cambios legislativos reflejan la influencia estadounidense en los asuntos internos de Bolivia. Morales alegó que Justiniano viajó a Washington poco antes de su nombramiento y argumentó que los intereses extranjeros se centran en la riqueza mineral de Bolivia más que en el desarrollo del país.
“Hoy confirmamos que esta es una lucha del pueblo contra el imperio, de la patria contra la dominación”, dijo Morales.
Estacas minerales
La demanda de litio, elementos de tierras raras y otros recursos estratégicos se ha convertido en un componente central de las políticas industriales, energéticas y de seguridad nacional en Estados Unidos, China y Europa. La base de recursos de Bolivia ha situado al país en el centro de una competencia global cada vez más intensa por los minerales críticos, incluso cuando el desarrollo ha quedado rezagado respecto a los productores vecinos Argentina y Chile.
Los analistas han considerado durante mucho tiempo a Bolivia como un premio estratégico en la carrera por asegurar el suministro de minerales críticos. A pesar de su enorme potencial de recursos, los inversores se han mantenido cautelosos en medio de disputas políticas, cambios en la normativa y tensiones entre gobiernos, comunidades y empresas extranjeras que buscan acceso a proyectos de litio.
La situación en desarrollo pone de manifiesto la creciente superposición entre el nacionalismo de recursos, la inestabilidad social y la carrera global por los minerales críticos.
Mientras los legisladores se preparan para debatir el proyecto de ley sobre el estado de excepción, el gobierno argumenta que los prolongados bloqueos de carretera amenazan la estabilidad económica y la entrega de suministros esenciales. Los líderes de la protesta sostienen que permanecerán en las calles hasta que se atligan sus demandas, lo que aumenta la posibilidad de un mayor enfrentamiento si se aprueba la legislación.
Para las empresas mineras, fabricantes de baterías y gobiernos que buscan suministros seguros de minerales críticos, el resultado podría influir no solo en el futuro político de Bolivia, sino también en el ritmo de desarrollo en una de las regiones de litio más importantes del mundo sin explotar. (Mining.com)

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