El optimismo se alarga en las Bolsas europeas tras la victoria demócrata en EE.UU.
o.- España. El petróleo se encamina hacia su mayor caída semanal en seis años ante las esperanzas de paz. El Ibex sube más del 1% y supera los 19.600 puntos.
La contundente victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de EE.UU. está generando una operación de rotación de valores en cartera de los inversores, dada la inquietud por una mayor supervisión regulatoria de sectores de elevado crecimiento, como el de los fabricantes de chips.
Al mismo tiempo, las especulaciones de que el partido impulsará el fin de la guerra con Irán han ayudado a reducir los precios del petróleo, beneficiando a industrias más tradicionales. El brent sube ligeramente tras desplomarse ayer un 8%.
Las Bolsas europeas siguen en racha y cotizan con importantes ganancias que han permitido al Stoxx 600 revalidar su máximo histórico, alcanzado en agosto. En concreto, el Ibex sube un 1,6% y supera los 19.600 puntos. El Cac francés repunta más del 1% al tiempo que el Dax alemán avanza un 0,6%.
Las Bolsas asiáticas registraron signo mixto.
Los inversores han comenzado a descontar el riesgo de una regulación más estricta sobre los centros de datos, lo que provocó una fuerte caída en las acciones de semiconductores y el Kospi de Corea del Sur —considerado un referente de la apuesta por la inteligencia artificial— cerró con una caída del 5,2%. Los decepcionantes resultados de los diseñadores de chips estadounidenses Qualcomm y Arm Holdings reavivaron las preocupaciones sobre las perspectivas de crecimiento del sector de los semiconductores y reactivaron la incertidumbre sobre el retorno de las cuantiosas inversiones en inteligencia artificial.
El Nikkei de Japón bajó un 1,6%.
Por su parte, los índices chinos se desmarcan de las ventas gracias a las nuevas medidas de apoyo de Pekín. El índice Hang Seng de Hong Kong se disparó un 3,6%. Por su parte, el Shanghai Composite cerró con una subida del 0,10%.
Dentro del Ibex, los mayores repuntes son para Rovi, que se dispara más del 9% tras disparar sus ingresos un 69% en los nueve primeros meses del año, y para ArcelorMittal, que avanza un 5%. La banca también se suma a las ganancias con subidas de más del 2% para el Santander y el BBVA.
Las victorias demócratas en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, debilitan la posición política de Trump y generan expectativas de que un Congreso controlado por los demócratas puede limitar la financiación de las operaciones militares y empujar a la administración hacia un acuerdo negociado en Irán. Los inversores interpretan el resultado electoral como un factor que podría aumentar la probabilidad de una desescalada, lo que eventualmente permitiría que fluyera más petróleo a través del estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica para el suministro mundial de energía.
“Un Trump obligado a negociar es, en principio, una buena noticia para los mercados financieros, aunque el efecto será desigual, porque será más difícil aprobar un nuevo estímulo fiscal. El primer efecto visible es la moderación de las rentabilidades de la deuda y esto favorece a la renta variable, en particular a las compañías más endeudadas y a las ligadas a la IA, sobre las que pesa el temor a un deterioro de su estructura financiera”, explican los expertos de MacroYield.
Los bonos del Tesoro estadounidense avanzan por segunda jornada consecutiva —y baja la rentabilidad— ante la expectativa de que unos precios más bajos del petróleo ayuden a contener la inflación. Se han moderado sus expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Los rendimientos de los bonos del Tesoro descienden a lo largo de la curva, mientras que el dólar se debilita, brindando apoyo a los activos sensibles al riesgo y a los mercados fuera del sector tecnológico.
“Estamos viendo una clara continuación de la rotación fuera de los fabricantes de chips”, afirmó Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade. “La victoria demócrata abre la posibilidad real de que la expansión de los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial choque con un muro regulatorio si el partido cumple sus promesas electorales”, añadió.
“Sí, existe preocupación por una posible regulación de la inteligencia artificial, pero la realidad es que los mercados odian la incertidumbre y, una vez superadas las elecciones, estamos viendo que los compradores regresan de forma generalizada”, señaló Ryan Detrick, estratega jefe de mercados de Carson Group. (Cinco Días; España, 05/11/2026)
El optimismo se alarga en las Bolsas europeas tras la victoria demócrata en EE.UU.
