El cierre de Glencore en Cerrejon intensifica la presión sobre el carbón colombiano

El cierre de Glencore en Cerrejon intensifica la presión sobre el carbón colombiano
o.- Colombia. La mina Cerrejón de Glencore (LON: GLEN) en Colombia, una de las mayores minas a cielo abierto del mundo, suspendió las operaciones mineras, ferroviarias y portuarias en la provincia de La Guajira a principios de esta semana tras un bloqueo comunitario que cortó los envíos de carbón y el suministro de combustible, poniendo de manifiesto las crecientes presiones sobre uno de los mayores exportadores del país.
Cerrejón declaró fuerza mayor el 1 de junio después de que manifestantes bloquearan su línea ferroviaria hacia Puerto Bolívar, impidiendo la entrega de bienes esenciales y deteniendo el transporte de carbón. La empresa suspendió la mayoría de los contratos laborales mientras mantenía a los trabajadores necesarios para el mantenimiento, los controles medioambientales y otras funciones críticas.
“Reiteramos nuestro llamamiento a un diálogo constructivo para poner fin a estas acciones, que no solo afectan las operaciones de Cerrejón, sino que también generan impactos negativos en el empleo, el desarrollo regional y la estabilidad económica de La Guajira y Colombia”, afirmó la empresa.
El cierre pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la industria del carbón colombiana, que se enfrenta a la disminución de la producción, la oposición comunitaria, la incertidumbre regulatoria y el debilitamiento de la competitividad a pesar de la continua demanda global de carbón térmico.
Demandas de la comunidad
El bloqueo comenzó el 23 de mayo y sigue vigente. Los líderes comunitarios exigen el cumplimiento de las sentencias constitucionales sobre derechos colectivos y consultas previas, mayor acceso al agua, proyectos de industrialización de energías renovables, participación en iniciativas energéticas y nuevos mecanismos para redistribuir regalías.
Cerrejón afirmó que muchas de las solicitudes quedan fuera de sus responsabilidades o ya han sido atendidas mediante consultas y procesos legales previos.
La amplitud de las demandas sugiere que la disputa va más allá de la propia mina y refleja tensiones más amplias sobre el desarrollo, los servicios públicos y la gobernanza en La Guajira, una de las regiones más pobres de Colombia.
Años de disrupción
El último cierre se produce tras una serie de interrupciones que han ido pesando cada vez más sobre la operación.
Cerrejón afirmó que este año se ha enfrentado a casi 80 bloqueos, la mayoría vinculados a protestas contra las autoridades gubernamentales por la falta de servicios básicos en las comunidades cercanas más que a disputas con la empresa. El minero registró 333 bloqueos en 2024, equivalente a 135 días de operaciones interrumpidas. El año pasado se registraron 201 bloqueos y nueve atentados terroristas que interrumpieron el transporte de carbón durante 95 días.
La empresa también ha estado navegando por la incertidumbre en torno a un impuesto temporal del 1% a la exportación y el debilitamiento de los mercados del carbón. Cerrejón produjo 16,8 millones de toneladas de carbón en 2025, un 12% menos que el año anterior. También anunció planes para reducir la producción anual entre 5 y 10 millones de toneladas en respuesta al exceso de oferta en el mercado atlántico de carbón térmico.
El sector en general se enfrenta a vientos en contra similares. La producción de carbón de Colombia cayó a 53,9 millones de toneladas en 2025, el nivel más bajo en dos décadas, según la Federación Nacional de Productores de Carbón.
“Mientras el mundo asegura su energía con carbón, Colombia pierde competitividad y pierde cuota de mercado”, dijo Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. “Factores internos como la carga fiscal, los costes logísticos y la incertidumbre regulatoria están ralentizando la producción y la inversión.”
Contexto político
La suspensión llega en un momento en que los inversores apuestan cada vez más por un cambio político en Colombia tras las elecciones presidenciales del domingo.
El peso registró su mayor ganancia diaria en cuatro años, mientras que bonos y acciones repuntaron después de que el derechista Abelardo de la Espriella ganara inesperadamente la primera vuelta y se convirtiera en favorito antes de la segunda vuelta del 21 de junio contra el izquierdista Iván Cepeda.
Los bonos colombianos de 2054 en dólares subieron más de cuatro centavos por dólar, el peso subió un 3,6% frente al dólar estadounidense y el índice bursátil de referencia subió hasta un 7,1%. El productor estatal de petróleo Ecopetrol subió casi un 10% intradía ante la expectativa de que una nueva administración pudiera apoyar el desarrollo de recursos y revertir algunas de las políticas energéticas del presidente Gustavo Petro.
De la Espriella, que obtuvo el 43,7% de los votos, se ha comprometido a reducir impuestos, restringir el gasto público y apoyar la inversión empresarial. Cepeda, aliado de Petro que obtuvo el 40,9%, ha defendido una ampliación del gasto social y se ha opuesto a medidas como el fracking y la nueva exploración petrolífera.
Sin embargo, para los mineros, el optimismo electoral puede no resolver de inmediato los desafíos operativos sobre el terreno. El cierre de Cerrejón ilustra cómo las disputas comunitarias, las interrupciones en infraestructuras y la incertidumbre regulatoria siguen amenazando la producción en una de las regiones productoras de carbón más importantes de América Latina.
La empresa y las comunidades locales siguen muy separadas en muchos de los problemas que impulsan el bloqueo. Incluso si la disputa se resuelve rápidamente, las interrupciones recurrentes podrían seguir afectando las decisiones de producción e inversión en todo el sector minero colombiano. (Mining.com)

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