Don Chatarrín”: Javier Milei opinó sobre la licitación que perdió Techint y le apuntó a Paolo Rocca (I)
o.- El Presidente se refirió a la licitación para la compra de tubos de acero destinados a un proyecto de exportación de gas de Vaca Muerta, en la que la empresa fue superada por la firma india Welspun.
Desde el Gobierno señalaron que la oferta ganadora presentó menores costos y condiciones de pago más flexibles.
El presidente Javier Milei se pronunció por primera vez sobre la licitación vinculada al proyecto de exportación de gas de Vaca Muerta que la empresa Techint, del grupo liderado por Paolo Rocca, perdió frente a la compañía india Welspun. La adjudicación generó repercusiones luego de que se conociera que la oferta ganadora presentó precios más bajos y mejores condiciones de financiamiento.
La licitación corresponde a la compra de tubos de acero que utilizará la empresa Southern Energy (SESA) en el desarrollo del proyecto. Tras la difusión de la información, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, cuestionó públicamente a Techint al señalar que su propuesta habría sido un 40% más cara que la presentada por la firma india.
En ese contexto, Milei se expresó a través de su cuenta en la red social X. “La nueva Argentina. Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién les llena el sobre”, escribió el mandatario, en referencia al debate generado en torno a la adjudicación. En otro tuit, calificó a Paolo Rocca como “Don Chatarrín”.
Los argumentos del Gobierno a favor de Welspun
Antes de la intervención del Presidente, Sturzenegger había manifestado su respaldo a la decisión de adjudicar la licitación a Welspun. El funcionario planteó que, si bien Techint es uno de los principales productores de caños de acero a nivel mundial, la diferencia de precios resultaba determinante.
Según sostuvo, Techint habría ofrecido los tubos con un valor 40% superior. En ese marco, el ministro señaló que adjudicar a una empresa con costos más altos implicaría una menor rentabilidad del proyecto, lo que podría traducirse en menos inversiones, menos empleo y menores exportaciones.
Sturzenegger también remarcó que el precio del gas en el proyecto está fijado, por lo que un mayor costo en los insumos impactaría directamente en la ecuación económica. En ese sentido, ironizó al señalar que ese sobrecosto representa lo que denominó “el costo argentino”.
Importaciones, apertura económica y reglas de juego
En su argumentación, el ministro destacó que las importaciones a menor costo generan un efecto cambiario que puede favorecer a otras industrias exportadoras. Según explicó, este proceso permitiría mejoras en eficiencia, empleo y generación de riqueza, en línea con los beneficios asociados a la apertura económica.
Además, sostuvo que no proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio tanto para las empresas como para el país. En ese marco, mencionó la necesidad de evitar ineficiencias laborales y sobrecostos en los insumos como parte de una estrategia para mejorar la competitividad.
Sturzenegger también señaló que, una vez conocidas las ofertas, Techint habría manifestado que podía reducir el precio de los caños en un 40% y habría planteado la existencia de un derecho de primera preferencia para mejorar cualquier propuesta presentada. Sin embargo, el funcionario subrayó la importancia de respetar los contratos y las reglas de juego establecidas.
El ministro concluyó que Vaca Muerta representará oportunidades significativas en los próximos años en términos de negocios, empleo y generación de riqueza. En ese sentido, remarcó la necesidad de una mirada estratégica y de largo plazo, basada en el respeto de las normas y condiciones acordadas.
Cómo fue el proceso de licitación que dejó a Welspun como ganadora en la provisión de caños para el gasoducto de exportación de GNL
La licitación para la provisión de caños del gasoducto dedicado a la exportación de gas natural licuado (GNL), una de las obras de infraestructura energética más relevantes de los próximos años, se convirtió en el centro de un debate político y empresarial. Sin embargo, más allá de la controversia pública posterior, el proceso licitatorio que terminó con la adjudicación a la empresa india Welspun siguió un recorrido técnico, competitivo y formal que permite entender por qué la decisión fue tomada en esos términos.
El proyecto contempla la construcción de un gasoducto de aproximadamente 480 kilómetros, clave para conectar Vaca Muerta con la futura planta de licuefacción y consolidar a la Argentina como exportador relevante de GNL. Se trata de una iniciativa de costos muy ajustados, donde cada componente impacta directamente en la rentabilidad, la viabilidad financiera y el atractivo del proyecto para inversores internacionales.
Cómo fue el proceso de licitación
La licitación se lanzó en octubre de 2025 bajo normas explícitas de integridad, profesionalismo y transparencia, con un cronograma previamente establecido y conocido por todos los participantes. El llamado evidenció el interés que despiertan los proyectos energéticos argentinos en el escenario global: se recibieron ofertas de 15 proveedores provenientes de distintos países, entre ellos Argentina, España, China, India, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía.
De ese universo inicial, solo seis oferentes avanzaron a la instancia decisiva. Se trató de las compañías que lograron la aprobación técnica y la homologación internacional, un requisito clave para una obra de esta magnitud, donde los estándares de calidad, seguridad y confiabilidad son determinantes. Entre esos seis finalistas había empresas argentinas, indias y chinas, todas con experiencia en grandes proyectos de infraestructura energética.
La oferta de Welspun y la comparación de precios
Dentro del grupo de oferentes técnicamente aprobados, Welspun presentó la propuesta económica más competitiva. Su oferta rondó los u$s 203M, un valor que resultó decisivo frente a sus competidores. En términos comparativos, la propuesta de Tenaris -la controlada de Techint- fue la más alta entre las seis, con una diferencia superior a los u$s 90 M respecto de Welspun, lo que implicó un sobreprecio cercano al 45%.
Las ofertas presentadas por las empresas chinas, por su parte, quedaron aproximadamente un 15% por encima de la ganadora. En un proyecto con márgenes estrechos y con precios de venta del gas definidos por el mercado internacional, estas diferencias no son menores: impactan directamente en la estructura de costos, en la tasa interna de retorno y en la capacidad de cerrar el financiamiento.
En una instancia posterior, Tenaris redujo su propuesta en torno a un 5%, pero aun así continuó siendo unos 80 millones de dólares más cara que la de Welspun. Esa rebaja no alcanzó para modificar el orden de mérito ni para acercarse a la oferta más competitiva.
Condiciones financieras y garantías, otro factor clave
Más allá del precio, la licitación evaluó aspectos financieros y contractuales que resultan centrales en proyectos de gran escala. En este punto, Welspun también logró una ventaja diferencial. La empresa india ofreció mayor flexibilidad en la forma de pago y en las garantías exigidas, un elemento especialmente valorado en una obra donde la estructura financiera es muy sensible a cualquier desviación.
Estas condiciones mejoradas contribuyeron a reducir riesgos para el consorcio adjudicatario y a facilitar la ejecución del proyecto en tiempo y forma. En el análisis integral —técnico, económico y financiero—, la propuesta de Welspun resultó la más conveniente para el interés del proyecto.
Adjudicación y unanimidad de los accionistas
Tras la evaluación completa de todas las ofertas, la licitación fue adjudicada formalmente a Welspun el 23 de diciembre de 2025. La decisión fue tomada por unanimidad de los accionistas de Southern Energy, el consorcio responsable del proyecto, lo que refuerza la idea de que no se trató de una resolución aislada ni impuesta por un solo actor, sino de un consenso entre compañías con fuerte peso en el sector energético.
Welspun es una empresa de primer nivel a escala global, con presencia en más de 50 países y una dotación superior a los 30.000 empleados. Su trayectoria internacional, sumada a su competitividad económica y financiera, fue determinante para inclinar la balanza.
Ofertas fuera de plazo y cierre del proceso
Una vez adjudicada la licitación, el proceso ingresó en su etapa final. Sin embargo, el 24 de diciembre, un día después de la adjudicación, Tenaris presentó una nueva oferta por fuera del plazo establecido para la recepción de propuestas. En ese momento, la licitación ya había sido cerrada y el proceso se encontraba formalmente concluido.
Aun así, el 30 de diciembre se informó a Tenaris que, incluso con esa mejora, su oferta seguía siendo casi un 25% más alta que la ganadora, con una diferencia cercana a los u$s 50M. Posteriormente, el 6 de enero de 2026 -15 días después de la adjudicación y con el contrato ya firmado con Welspun-, Tenaris volvió a presentar otra propuesta, esta vez ofreciendo igualar las condiciones comerciales de la oferta más competitiva.
La respuesta fue negativa. El 7 de enero se reiteró que la presentación estaba fuera de plazo y que aceptar una modificación en ese contexto sería incompatible con la integridad del proceso licitatorio. Desde Southern Energy se sostuvo que una licitación de estas características debe garantizar igualdad de oportunidades para todos los participantes y respetar estrictamente los tiempos y reglas fijados de antemano.
Un proceso que explica la decisión final
El detalle del proceso licitatorio muestra que la adjudicación a Welspun no fue el resultado de una decisión improvisada ni de una preferencia discrecional por un proveedor extranjero, sino la consecuencia de una competencia internacional en la que primaron el precio, la solidez técnica y las condiciones financieras.
En un contexto de apertura económica, revisión de costos y búsqueda de inversiones de largo plazo, este proceso se convirtió en un caso testigo sobre cómo se toman decisiones en proyectos estratégicos. Más allá de la polémica posterior, la licitación dejó en claro que, para obras de esta escala, la competitividad integral -y no solo el origen del proveedor- fue el criterio que terminó definiendo el resultado. (ámbito.com; 27/01/2026-11:48hs)
Milei redobló su pelea con Techint y criticó fuerte a Paolo Rocca (II)
o.- (Guido Carelli Lynch) Crece la polémica por la licitación para Vaca Muerta que ganó un grupo indio.
La controversia para la licitación por la construcción de un gasoducto escaló ayer a niveles máximos: el presidente Javier Milei salió a cuestionar muy fuerte al titular de Techint, Paolo Rocca, que se había quejado porque el holding argentino perdió el negocio a manos de una empresa india, que hizo una oferta más baja. “Don Chatarrín de los tubitos caros”, ironizó Milei sobre Rocca, al que también trató de “empresaurio”. El Presidente habló de un presunto entramado político, mediático y empresario que se opone a su modelo económico.
Mientras el gigante Techint evalúa iniciar una investigación por supuesto dumping contra Welspun, la firma india que le ganó la licitación para construir un gasoducto desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro, el presidente Javier Milei volvió a castigar a Paolo Rocca, CEO de la empresa multinacional de origen argentino.
“DESENMASCARANDO OPERADORES Aquí tenemos a carboncito que sale en defensa de Don Chatarrín de los Tubitos CAROS… VLLC!”, escribió el Jefe de Estado en su cuenta de X al postear una nota de La Nación.
Southern Energy (SESA), el consorcio liderado por Pan American Energy (PAE) e integrado también por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar, adjudicó a Welspun, uno de los principales productores de tubos para transportar petróleo, gas y agua, fabricará los caños para llevar el gas de Vaca Muerta a Río Negro y que se licúe y exporte en barcos. Se trata de un negocio de u$s 200M. Tenaris, subsidiaria de Techint, que produce el 25% de los tubos sin costura que usan las petroleras en Estados Unidos para el shale oil y gas, intentó igualar la oferta. Pero Southern Energy mantuvo el contrato de la firma india.
Desde Mar del Plata y antes de participar del Derecha Fest, el mandatario volvió a insultar a Rocca. El calificativo Chatarrín alude a la prohibición para exportar chatarra que la administración libertaria liberó en enero de 2025 y que perjudica a Techint, que solía ser el principal comprador de los residuos de pymes industriales.
No fue el único dardo para el gigante del acero. Más temprano, el mandatario -que se jacta de no insultar más en redes- concentró sus críticas en los periodistas. “La Nueva Argentina”. Si ves “periodistas”, “economistas” y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién le llena el sobre”, escribió en la red social.
Cuentas de militantes libertarios en X también se sumaron a las críticas contra el CEO de Techint y compartieron publicaciones de fotos del empresario con Cristina Kirchner o Sergio Massa. Uno de ellos calificó a Rocca como “empresaurio”
Milei y la plana mayor del Gobierno celebraron la baja del índice del Riesgo País por debajo de los 500 puntos, el valor más bajo de los últimos ocho años y el rebote de las acciones argentinas en Wall Street, como una demostración de la sustentabilidad de plan económico.
Funcionarios con acceso al despacho presidencial adelantaron en off the record que la Secretaría de Comercio rechazará cualquier presentación de la empresa, aunque no se conocen el contenido de la potencial denuncia.
Desde la compañía evitaron profundizar la confrontación, que hizo pública el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, al señalar que la oferta de Techint era un 40% más cara que la del consorcio liderado por Welspun. Fuentes cercanas a Techint señalaron que propusieron igualar el precio del competidor indio, a pérdida, para mantener la fábrica de esos tubos en Valentín Alsina que emplea a 420 personas.
La pelea entre el Gobierno y la principal empresa privada del país se profundizó en el último año. En febrero de 2025, durante una exposición en el Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, el Presidente había cuestionado a Rocca. “No se podía exportar chatarra. Pero la chatarra tiene un precio. Quedaba en el mercado doméstico y estaba muy barata. Claro, eso beneficiaba a una empresa y perjudicaba a todas las empresas que tenían la chatarra. La empresa que se perjudicó es una empresa muy grande y sacó a su ejército de econochantas a pedir devaluación y tratar de desestabilizar el programa económico”, afirmó Milei.
Si ves periodistas, economistas y políticos hablando de la industria del acero y los prejuicios que trae la apertura, sabés quién llena el sobre”.
Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones”.
A pesar de la alianza estratégica con la Casa Blanca, el Gobierno no logró que Donald Trump bajara los aranceles que elevó al 50 por ciento para la exportación a los Estados Unidos de aluminio y acero, que golpea los intereses de Techint y de otro coloso como Aluar, al que funcionarios del Gobierno acusaron oportunamente de “cazar en el zoológico”.
El presidente Javier Milei cruzó fuerte al director ejecutivo del Grupo Techint, Paolo Rocca – a quien llamó “Don Chatarrín-, y el hecho se suma a una serie de cruces del mandatario contra referentes de la industria que van desde la UIA hasta Elon Musk.
Milei atacó también en varias ocasiones al Grupo Clarín.
Tras la derrota de Techint ante la india Welspun en una licitación por una obra en Vaca Muerta, hay casos de cruces de Milei sobre empresarios que vale destacar.
Grupo de los 6
El primer desencuentro entre Milei y los industriales llegó muy rápido. Asumió en diciembre de 2023 y en marzo de 2024 recibió por primera vez en Casa Rosada a los representantes del Grupo de los 6 (la UIA, Camarco, la CAC, la Bolsa de Comercio y la Sociedad Rural Argentina). “Ustedes son los que tienen que poner las pelotas para invertir. Se terminó la era de los empresarios que cazan en el zoológico. No esperen que el Estado les solucione los problemas de competitividad”, lanzó Milei.
CICyP
Un par de meses después, en mayo, Milei participó del tradicional almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). Una de las temáticas económicas más fuertes era el atraso cambiario, y algunos empresarios habían pedido que “se corrigiera” el tipo de cambio. El presidente apuntó que su programa no necesitaba devaluar. “Unos cuantos han currado durante muchos años con estos análisis berretas”, dijo.
UIA
En septiembre de 2024 el presidente asistió al festejo anual del Día de la Industria. Los industriales estaban preocupados porque la producción industrial no levantaba cabeza. Milei aprovechó la ocasión para cuestionar protecciones y subsidios que, según él, generan “curros” y dependencia. “A los que no necesitan el curro para vender, les va a ir bien”, dijo Milei. El entonces presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, salió a responder sus dichos: “No son victimarios, sino víctimas de la presión fiscal y los costos logísticos”.
Supermercados
Milei participaba de un acto para cerrar la etapa política de la Ley de Góndolas junto al empresario Alfredo Coto, en Mar del Plata, y aprovechó para reclamarle a los industriales un rol más activo. “Se terminó la era del control de precios… hasta un simio entiende que eso termina mal”.
Paolo Rocca
Hace casi un año Miel había tenido un primer cruce con Paolo Rocca, director ejecutivo del Grupo Techint. En febrero de 2025 el presidente había salido con los tapones de punta contra el empresario y la estructura de pensamiento de la cúpula de Techint. El detonante fue la presión de algunos economistas para forzar una salida del cepo con devaluación.
Milei resaltó además que los pedidos de “competitividad” eran, en realidad, pedidos de devaluación encubiertos. “Están acostumbrados a que el Estado les arregle el balance con el bolsillo de los argentinos. Si quieren ser competitivos, bajen los costos”, apuntó.
Elon Musk
En julio de 2025 el cruce fue con Elon Musk. El empresario respondió a un mensaje que le envió un usuario en la red social X -de la que es propietario- que lo criticó por llevar la motosierra que le regaló Milei a un acto. “Cortar el gasto es necesario, pero no podés celebrar el dolor de la gente mientras lo hacés”, dijo Musk, alejándose de su postura anterior, en la que respaldaba abiertamente la gestión del presidente argentino.
Y Milei respondió: “Hay gente que no entiende que para salvar al paciente hay que operar. La anestesia no es opcional si querés evitar que el país muera”. (Clarín, Buenos Aires, 28/01/2026)
La secuencia de hechos y documentos que desataron el conflicto (III)
o.- (Sofía Diamante) El proceso para comprar los tubos de un ducto derivó en un cruce entre Tenaris y el consorcio que lidera el proyecto de exportación de gas de Vaca Muerta
En apenas tres meses, el consorcio empresario Southern Energy (SESA), que prevé invertir inicialmente u$s 1300 M en un proyecto para exportar gas de Vaca Muerta, definió a su proveedor de tubos para la construcción de un gasoducto de 480 kilómetros que unirá los yacimientos en Neuquén con el golfo San Matías, en Río Negro.
SESA está integrada por Pan American Energy (PAE) –controlada por la familia Bulgheroni–, con el 30% del capital; YPF (25%); Pampa Energía (20%), fundada por el empresario Marcelo Mindlin; la británica Harbour Energy (15%), y la noruega Golar LNG (10%), propietaria de los dos buques de licuefacción que se alquilarán para realizar el proceso de conversión del gas a estado líquido. La sucesión de hechos es reveladora.
El proceso licitatorio se inició el 23 de octubre del año pasado. Se presentaron más de 10 oferentes de distintos países, entre ellos la Argentina, la India, China, España, Colombia, Japón, México y Grecia. Tras la evaluación técnica, solo seis compañías fueron habilitadas para avanzar a la etapa de ofertas económicas.
Allí estaba el Grupo Techint, a través de su subsidiaria Tenaris –fabricante de tubos con y sin costura en distintas partes del mundo–; la empresa india Welspun, y otras firmas indias y chinas.
El 11 de diciembre, el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, cerró una reunión empresarial organizada por el holding y envió una señal de advertencia al Gobierno. “Además de nivelar la cancha, hay que defender profundamente la estructura industrial”, dijo, sentado junto a la senadora y referente oficialista Patricia Bullrich. El empresario ítalo-argentino reclamó “una apertura inteligente de la economía, que le dé tiempo a la cadena para adaptarse a las condiciones, incorporar tecnología e invertir”, y se refirió a la presión de las importaciones, en particular las provenientes de China. “China produce el 50% del acero del mundo y, frente a la caída del consumo y la restricción de su mercado interno, está ingresando con una actitud predatoria y desleal”, sostuvo.
En el acto de fin de año en la planta de Tenaris en Campana, el 18 de diciembre, Rocca volvió a aludir a la licitación de tubos para el gasoducto, aunque sin mencionarla. “Vamos a hacer todo lo posible para contrastar importaciones desleales, para poder fabricar y crear trabajo en esta cadena extraordinaria que es la energía, y también en las otras cadenas industriales del país”, afirmó.
Tras el análisis de las seis ofertas presentadas, el 23 de diciembre SESA firmó la compra de tubos de 36 pulgadas con Welspun, que presentó una propuesta por u$s 203M, según fuentes de la compañía.
Tenaris habría competido con una oferta cercana a los u$s 296 M –45% más alta–, según pudo saber La Nación.
Desde la empresa del Grupo Techint rechazaron esa diferencia, dijeron que “es falso” y afirmaron que su propuesta “era competitiva con el precio internacional en condiciones de competencia leal”.
La mejor oferta de las empresas chinas, incluso, resultó un
Los tubos se destinarán a un gasoducto de 480 kilómetros, entre Vaca Muerta y el Golfo San Matías, en Río Negro
Inicialmente, se presentaron más de 10 ofertas de países como la Argentina, la India, China, España y Colombia.
15% más cara que la de Welspun. Si bien el directorio de SESA había habilitado a todos los participantes, incluida Tenaris, a mejorar sus propuestas, la nueva oferta del grupo industrial se redujo a unos u$s 280M, lo que aún representaba una diferencia cercana al 40%, según la compañía adjudicataria.
El 24 de diciembre, con los contratos ya firmados, Tenaris habría presentado una tercera propuesta cercana a los u$s 250M, “con la intención de que un proyecto de esta envergadura sea realizado en el país”, según expresó en una carta a SESA. En ese texto, la empresa destacó la relevancia que la obra tendría para la planta de Valentín Alsina y para su red de proveedores locales.
Cinco días después, Tenaris envió una primera carta firmada por el responsable de la compañía para el Cono Sur, Andrea Previtali, en la que recordó como antecedente la fabricación y entrega de los 450 kilómetros del tramo del oleoducto VMOS. Según indicó, en ese proyecto la empresa logró adelantar plazos contractuales y generar ahorros significativos.
Argumentos
“El volumen de este proyecto representa más del 60% del mercado argentino de tubería line pipe de gran diámetro proyectado para 2026, y permitiría dar continuidad a la operación industrial durante ocho o nueve meses de producción, preservando así su aporte estratégico al desarrollo de toda la cadena de valor de Vaca Muerta y, en particular, de los proyectos de LNG, que agregan valor al gas y aumentan el potencial exportador del país”, decía la misiva.
Un día después, SESA respondió que el proyecto de exportación de GNL es “una iniciativa única y estratégica para el país” y que requiere “condiciones competitivas y eficientes” para garantizar su viabilidad. Además, aclaró que la última oferta hecha por la compañía Tenaris había sido presentada fuera de plazo, dado que la licitación había sido adjudicada el 23 de diciembre. “Aun con la mejora realizada, la propuesta no resultó la más competitiva”, dijo el presidente de SESA, Rodolfo Freyre.
Tenaris envió una nueva misiva el 6 de enero, en la que se comprometió a “igualar las condiciones comerciales de la oferta alternativa, para preservar la operación industrial a largo plazo, aunque no resulte rentable para este negocio en particular”. La compañía subrayó que su propuesta incluía un paquete de servicios locales de alto valor agregado, orientado a reducir riesgos y maximizar la flexibilidad operativa.
“Estamos convencidos de que, de esta manera, estarían dadas las condiciones para que un proyecto de esta envergadura continúe fortaleciendo una cadena de valor industrial local robusta, competitiva y sustentable”, concluyó la carta.
El 7 de enero SESA respondió con una última comunicación, reiterando que el proceso había concluido y que, según el cronograma establecido, la contratación había quedado “perfeccionada”. No obstante, invitó a Tenaris a participar en futuras etapas del proyecto. (La Nación, Buenos Aires, 28/01/2026)
Las fechas más significativas (IV)
o.- 23 de octubre Inicio de la licitación
SESA lanza la licitación internacional para la provisión de tubos del gasoducto de Vaca Muerta; se presentan más de diez oferentes, de los cuales seis, entre ellos Tenaris y Welspun, superan la evaluación técnica.
11 de diciembre Advertencia de Techint
Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, reclama una “apertura inteligente” y alerta sobre el impacto de importaciones “predatorias”, en especial desde China, en un mensaje dirigido al Gobierno.
18 de diciembre Mensaje desde Campana
Rocca vuelve a cuestionar las importaciones desleales durante el acto de fin de año en la planta de Tenaris, sin mencionar directamente la licitación.
23 de diciembre Adjudicación del contrato
SESA adjudica la compra de tubos a Welspun por u$s 203M; la oferta de Tenaris queda fuera, por resultar significativamente más cara.
24 de diciembre Contraoferta de Tenaris
Con el contrato ya firmado, Tenaris presenta una nueva oferta cercana a los u$s 250M y destaca el impacto del proyecto en la industria y el empleo local.
29 de diciembre Carta del Grupo Techint
Tenaris envía una misiva a SESA resaltando los antecedentes industriales, la capacidad productiva local y el peso del proyecto para la cadena de valor de Vaca Muerta.
30 de diciembre Respuesta de SESA
La compañía ratifica la adjudicación, señala que la última oferta llegó fuera de plazo y sostiene que no fue la más competitiva.
6 de enero Último intento de Tenaris
La empresa se compromete a igualar las condiciones comerciales de la oferta ganadora, aun–según sostiene–sin
obtener rentabilidad, para preservar la operación industrial local.
7 de enero Cierre definitivo del proceso
SESA confirma que la licitación está concluida y el contrato perfeccionado, e invita a Tenaris a participar en futuras etapas del proyecto. (La Nación, Buenos Aires, 28/01/2026)
Paolo Rocca, nacido para ganar (V)
o.- (Raúl Dellatorre) Reclamo de protección industrial y abusos de posición dominante.
Las mañas y artilugios a los que recurrió el CEO de Techint para dar vuelta un resultado, que otras veces surtieron efecto. Javier Milei volvió a tomar distancia del titular de Techint, Paolo Rocca.
La adjudicación de la obra de construcción del gasoducto Vaca Muerta-Punta Colorada (Río Negro) del consorcio Southern Energy está prevista para los últimos días de marzo. Quizás esta sea la fecha más importante en la estrategia que despliega actualmente el holding Techint, buscando complicar la adjudicación de la provisión de los caños del mismo emprendimiento a la firma india Welspun, que le ganó la licitación con una oferta mucho más ventajosa en precio. Según dejaron trascender fuentes del conglomerado que lidera Paolo Rocca, tienen “en preparación” una denuncia por dumping contra Welspun, ya que conformó su oferta con chapa de 30 pulgadas de origen chino, cuyo precio -plantean- estaría subsidiado por el gobierno de Pekin.
Diversos especialistas coincidieron en que una denuncia tal tendría escasas chances de progresar, y no son pocos los que directamente consideran que esa denuncia nunca se presentará. “Parece ser más una puesta en escena de Rocca para mostrarse como víctima en la actual etapa y, así, condicionar al grupo de empresas contratantes a que le adjudiquen a su firma las obras de construcción”, sugirió, casi al pasar, un profesional de larga trayectoria vinculado a este negocio.
El tipo de chapa que requiere el gasoducto de Southern no se produce en Argentina, por su espesor. Welspun incluyó en su oferta chapa china. Techint, en la suya, chapa de origen brasileño, concretamente a proveer por Usiminas, de Minas Gerais, una empresa controlada del grupo. Es decir, la supuesta denuncia de dumping contra la chapa utilizada en los caños de Welspun no sería por competencia desleal con chapa de producción local, sino con la importada desde otro origen (Brasil).
El presidente de la Nación, Javier Milei, intervino este martes en la discusión a través de un mensaje en la red social X burlándose del titular de Techint, a quien apodó “Don Chatrarrín de los tubitos caros”. Y acusó livianamente a “periodistas, economistas y políticos” de hablar de “la industria del acero y los prejuicios (sic) que causa la apertura”, a cambio de dinero para comprar su opinión. Una práctica, por otra parte, habitual del gobierno nacional en el Congreso para lograr apoyo a sus iniciativas.
Ofertas y recontraofertas
El precio inicial de Siat-Tenaris solicitado por los 480 kilómetros de caños licitados ascendió a más de u$s 295M, con una distancia de más de 90 M respecto de la oferta de Welspun. Pero no fueron las únicas dos ofertas: hubo cuatro más, todas con precios mayores al de Welspun pero inferiores al del grupo Techint. Es decir, que esta última quedó en el sexto lugar en la apertura de sobres.
Esto ocurrió en el inicio del mes de diciembre pasado, casi en simultáneo a que, desde el bunker de Paolo Rocca y a través de sus gerentes, se transmitiera a los trabajadores de la planta de Valentín Alsina que el establecimiento corría “riesgo de cierre” si no le adjudicaban la licitación por los caños. Cuatrocientos obreros pasaron a ser rehenes en canje por una adjudicación.
Hubo, después de ese episodio, una segunda ronda de ofertas, en la que Siat-Tenaris apenas bajó sus pretensiones a u$s 280 M (todavía un 40% por encima de la oferta de la empresa india). En esa instancia, Horacio Marín, titular de YPF (y ex Tecpetrol) solicitó ante el Directorio de Southern (donde estan representadas las otras cuatro socias del consorcio) que se le permitiera a Siat-Tenaris mejorar su oferta haciendo valer su condición de empresa local. El intento chocó con la oposición de los demás integrantes de la sociedad.
Pocos días después, el 23 de diciembre, el Directorio por unanimidad resolvió adjudicar el contrato de compra de los caños a la firma Welspun. El asunto parecía totalmente resuelto, pero no para Paolo Rocca.
El poderoso zar del acero no podía asumir la derrota en un terreno que considera absolutamente suyo, como el de los caños para la industria petrolera, y jugó sus últimas cartas.
Conciente ya de que el gobierno nacional le había dado la espalda –intentó su intervención pese a que se trataba de un contrato privado: la convicción liberal también tiene sus límites–, buscó generar dudas sobre la legitimidad de la adjudicación del contrato presentando una nueva oferta, esta vez igualando a la de Welspun (en 15 días, bajó el precio en u$s 90M). Obviamente rechazada, amenazó de inmediato con una denuncia por dumping que, aseguraron sus allegados, “se está preparando”.
El proyecto y los millones en juego
Southern Energy es un consorcio que integran Pan American Energy (30% de las acciones), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar (10%). Las primeras cuatro operan en la extracción de gas en Vaca Muerta, y la última aportará dos buques de licuefacción del gas (para exportarlo como GNL) que se instalarán en aguas del Golfo San Matías, a 4 kilómetros de la costa, para trabajar allí como plantas flotantes.
Para la obra total del gasoducto, Southern tiene prevista una inversión final de 1300 millones de dólares. El contrato para la compra de los caños fue adjudicado a un valor de 203 millones. La obra del tendido del gasoducto, la obra civil (enterrado) más dos plantas compresoras es la parte que se licitará en marzo por tramos, estimando su adjudicación para fines de ese mes. Se sabe: el consorcio Sacde-Techint es uno de los aspirantes a quedarse con, al menos, parte de la obra civil, que se licita en tres tramos. Y por los montos comprometidos, se descarta que las obras a licitar son de un valor muy superior a los 200 millones del contrato ya adjudicado.
La invasión china, según Rocca
“Al difícil contexto de una débil recuperación de la demanda, Argenrtina está expuesta a un complicado escenario regional por las importaciones de acero chino”, advierte en tono de alarma un informe difundido este mismo martes por la Cámara de la Industria del Acero, una entidad bajo predominio absoluto del Grupo Techint.
Bajo el título “invasión de productos chinos”, el informe describe que dichas importaciones crecen al impulso de “una serie encadenada de subsidios que le permite venderle al mundo por debajo de los costos reales de producción. (…) Esto termina afectando el empleo y la producción en América latina”.
El argumento no carece de razón, pero es similar y con consecuencias más graves en otros sectores donde las empresas afectadas no son corporaciones poderosas como Techint. El tema abre un interesante debate en torno al impacto que esta apertura está teniendo, sobre todo, en empresas industriales medianas y no tanto, que no se sienten por lo tanto del mismo lado que el holding de Paolo Rocca.
Proteger a quién?
Este martes, en un programa de streaming en el que se debatía sobre la licitación de caños perdida por Techint, un oyente llamó, se identificó como industrial autopartista y contó más o menos lo siguiente:
“Durante décadas le compré la chapa al grupo Techint pagando el doble del precio de la región, porque además del monopolio local, estaba clausurada la posibilidad de traer chapa importada. Mi pregunta es: protección industrial es cuidarle la tasa de rentabilidad a Rocca y que nosotros, industriales, paguemos un impuesto a Techint del 100 por ciento sobre el costo de la chapa?”.
Gran tema para un debate a fondo sobre políticas industriales. (Página 12, Buenos Aires, 28/01/2026)
