El Ibex se dispara, pero para triunfar hay que pensar globalmente y a largo plazo
o.- El Ibex 35 ha logrado superar sus máximos históricos al rebasar el nivel de 15.945,78 que alcanzó en noviembre de 2007, hace casi 18 años. Si nada cambia a finales de 2025, el Ibex culminará un tercer año de subidas que llevará al selectivo español a duplicar su capitalización en tres años. A pesar de ello, el índice es actualmente uno de los más asequibles de Europa, con una relación precio/beneficio prevista de 10,7 veces para 2025. Para los inversores que buscan aumentar su exposición a España, esta situación resulta muy atractiva.
Sin embargo, este repunte no debe distraer a los inversores de la importancia de permanecer invertidos y evitar intentar predecir el comportamiento del mercado. El instinto de comprar en los momentos bajos y vender en los altos es común, pero predecir el comportamiento del mercado es muy difícil. Aunque permanecer al margen durante las caídas puede parecer prudente, a menudo significa perder ganancias a largo plazo.
Por ejemplo, en términos de dólares estadounidenses, una inversión hipotética de 1.000 dólares en el S&P500 en 2014 habría crecido hasta alcanzar los 2.869 dólares a finales de 2024. Perder solo los 10 mejores días de negociación durante ese periodo habría reducido ese rendimiento a 1.571 dólares, lo que supone una pérdida del 45% del crecimiento potencial.
La subida del Ibex ha estado liderada por los valores financieros y energéticos. Los bancos se han beneficiado de unos márgenes de interés más altos ya que las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) sobre los tipos de interés han tenido un impacto en los bancos españoles y en las condiciones de liquidez. Este contexto macroeconómico podría ser un factor determinante para que continúe la buena marcha del mercado.
Esto no significa que los inversores deban centrarse exclusivamente en el mercado español, ya que esto podría limitar las ventajas que ofrecen la diversificación internacional, la flexibilidad y un enfoque global, principios importantes a tener en cuenta a la hora de construir una cartera resistente a las inclemencias, capaz de capear los altibajos de un entorno de mercado muy cambiante.
En España, hay varias empresas que reúnen todas estas características. Como importantes inversores en el mercado bursátil español, con más de 17.000 millones de euros en participaciones en diversas compañías, debemos decir que no nos sorprende, dada la solidez de muchas de ellas.
En momentos como el actual, creemos que los inversores deben pensar detenidamente en posicionar sus carteras para un resultado binario, dadas las numerosas incógnitas que existen en la economía mundial. Creemos que la forma de abordar este escenario es globalizarse y construir carteras flexibles. Esto significa no dejarse llevar por los titulares del mercado y confiar únicamente en una buena gestión activa. (Expansión, España)
