El cobre y la incertidumbre por el yen japonés: Los factores detrás de la fuerte baja del dólar
o.- El dólar cerró este lunes con una fuerte caída en el mercado cambiario local, arrastrado por la debilidad global del billete verde y por el repunte del cobre, en una jornada marcada por crecientes especulaciones de intervención cambiaria coordinada entre Estados Unidos y Japón. Al término de las operaciones más líquidas, el tipo de cambio anotó una variación negativa de $8,8, con el dólar comprador en $862,70 y el vendedor en $863, profundizando su retroceso y consolidando niveles que no se veían desde fines de 2023.
Según explicó Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals Latinoamérica, la jornada estuvo marcada por “una renovada presión bajista sobre el dólar a nivel internacional tras la apertura de Wall Street, en un contexto donde el mercado sigue castigando al billete verde frente al yen japonés”. En esa línea, detalló que “el dólar index extendió sus caídas y retrocedió un 0,63% hasta los 96,48 puntos, acumulando su tercera sesión consecutiva a la baja y marcando mínimos de más de cuatro meses”. Añadió que “el mercado sigue operando bajo el denominado “sell America trade”, ante crecientes especulaciones de una eventual intervención cambiaria coordinada entre EE.UU. y Japón para frenar la apreciación del yen, lo que ha presionado adicionalmente al billete verde”. La sesión, además, estuvo marcada por la importante alza del cobre.
Según Ignacio Mena, asesor financiero de Liberty Finance, el cobre mostró un desempeño positivo, registrando un alza cercana al 0,90% en la jornada de hoy”. Con ello, el metal rojo “se aproxima nuevamente a los u$s6,00 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, entregando un soporte adicional a la moneda local”. Situación del yen El yen registró en los últimos días una apreciación superior al 2% frente al dólar, impulsado por crecientes señales de que Japón y Estados Unidos podrían coordinar una intervención cambiaria, escenario que comenzó a alterar las expectativas del mercado y a generar comparaciones con el histórico Acuerdo del Plaza de 1985. Si bien la moneda japonesa arrastra una tendencia de debilidad desde 2022 —producto de la política monetaria ultraexpansiva del Banco de Japón frente al agresivo ciclo de alzas de tasas de la Reserva Federal—, el contexto de 2026 presenta factores distintos, entre ellos un giro gradual en la política monetaria japonesa y un mayor alineamiento con Washington. “Esto indica que Tokio y Washington están en sintonía, demostrando que están listos para implementar una intervención conjunta de compra de yenes, una medida que evocaría recuerdos del Acuerdo del Plaza de 1985. Esto desafiaría la tendencia de debilidad del yen desde 2022”, señaló Taro Kimura, economista de Bloomberg Economics.
“La posibilidad de una intervención coordinada introduce una nueva capa de incertidumbre en los mercados: dada la poca frecuencia con la que se producen este tipo de acciones, los especuladores se enfrentan ahora a una gran incertidumbre sobre el momento y la magnitud de los posibles movimientos, lo que hace cada vez más arriesgado aumentar las posiciones cortas en yenes”, añadió Kimura. La atención del mercado hacia el yen se intensificó luego de que el Banco de Japón realizara en diciembre de 2025 una subida de tasas, llevando el tipo de interés al 0,75%, el nivel más alto en aproximadamente 30 años.
La decisión marcó un punto de inflexión tras años de tasas negativas y de control de la curva de rendimientos, y fue interpretada como el inicio de una normalización monetaria largamente postergada. A este escenario se sumaron advertencias más duras del gobierno japonés sobre movimientos especulativos en el mercado cambiario, con autoridades señalando que cuentan con “las manos libres” para intervenir si fuese necesario. En paralelo, reportes sobre consultas de la Reserva Federal de Nueva York reactivaron las apuestas por una acción coordinada, lo que llevó a bancos y fondos a cerrar posiciones cortas en yenes de manera acelerada.
“La apreciación del yen entre el viernes y el sábado por la mañana carecía de un detonante confirmado, pero las huellas apuntan a algo significativo: posibles revisiones de tasas tanto por el Banco de Japón como por la Reserva Federal de Nueva York”, dijo Kimura. (Emol.com, Chile)
