Bullrich salió en apoyo de Milei, que volvió a descalificar fuerte a Torres
La ministra de Seguridad y presidenta del PRO firmó un comunicado en el que acusaba de “chantaje” al gobernador de Chubut, de su partido. Borró luego esa palabra, pero ordenó salir a defender al Gobierno en la escalada con el mandatario patagónico. Ayer, Milei redobló la apuesta contra Torres al calificarlo de “un pobre chico que no puede leer un contrato”. El chubutense irá hoy a la Justicia en reclamo de los fondos que no le giró la Nación.
Antes de dejar Washington e iniciar el regreso a Buenos Aires, escala en Miami de por medio y con los hermanos Milei como compañeros de vuelo, Patricia Bullrich le bajó un mensaje a su mesa chica de dirigentes del PRO. “Hay que salir a bancar al Gobierno”, fue, sintéticamente, la idea que transmitió y que se rubricó a través de un documento que firmaron algunos dirigentes del partido que todavía preside.
Bullrich le puso la firma a un texto que describe la presión que, entiende, están llevando adelante los gobernadores contra Javier Milei. Y le apuntó, sin nombrarlo, a Ignacio Torres, el mandatario chubutense que el viernes por la tarde salió con los tapones de punta contra el Poder Ejecutivo por retenerle a su provincia $ 13.500 millones en coparticipación.
La versión original del documento, anticipado por Clarín, incluía la palabra “chantaje”, que luego fue extraída para sumar más firmas al texto. Pero esa es la calificación que mantiene la ministra en la intimidad.
“Si no cumplen con la Constitución y no les envían los recursos a los chubutenses, entonces Chubut no entregará su petróleo y su gas”, fue la advertencia de Torres que alteró el humor del Presidente y de todo el Gabinete, incluida la ministra de Seguridad. Como contó Clarín, Bullrich habló con Torres la semana pasada, antes de que el gobernador decidiera evidenciar su malestar con el Gobierno.
Ambos mantenían una muy buena relación desde antes de las elecciones que Torres terminó ganando, en julio del año pasado, resultado que Bullrich capitalizó viajando a Trelew y abrazándolo, cuando quedaban apenas dos semanas para las PASO presidenciales en las que se impuso a Horacio Rodríguez Larreta. Torres siempre fue muy elogioso de la gestión de la ministra, y ella le devolvió gentilezas resaltándolo como una figura en ascenso dentro del PRO. Pero los tiempos cambiaron.
“Patricia pensó que era una joda, se cagó de risa cuando Nacho le contó lo que iba a hacer”, graficó una fuente cercana a la ministra sobre la reacción que tuvo luego de que Torres le avisara de sus próximos pasos. Lo comparó socarronamente con Carles Puigdemont, que en 2017 declaró la independencia de Cataluña de España, y repasó una serie de decisiones que distan bastante de la lógica de gestión que, asegura, Torres pregona.
“Antes de plantear esta lógica de rebelión, tendría que achicar la planta del Estado y congelar los sueldos como hicimos nosotros en el Gobierno”, les dijo Bullrich sobre Torres a los dirigentes del PRO a los que convenció de firmar el documento. Cuando la ministra está en desacuerdo con una posición de alguien, lo empieza a llamar “Flaco”, casi en forma peyorativa. Así se despachó contra el joven gobernador en las conversaciones que tuvo dentro del PRO y también con el propio gabinete de Milei.
La parte más dura del comunicado dice: “Conscientes de nuestra responsabilidad de apoyar el cambio que nuestros votantes y la mayoría de los argentinos exigen hacemos un llamado a la cordura a todos quienes comparten nuestra visión de un país federal en el que cada provincia genere sus propios recursos y sea sustentable, en el que la maquinita de imprimir billetes deje de financiar privilegios a expensas del bienestar de los argentinos y en el que la continuidad y el respeto de la Constitución y las leyes sean el punto de partida de la resolución de disputas y controversias”. En la primera versión, luego de hablar del “respeto de la Constitución y las leyes”, agregaba “y no el chantaje”. Es la palabra que resume lo que piensa Bullrich que hizo Torres: extorsionar a Milei.
En otro párrafo, refuerza sus diferencias con el chubutense, correligionario dentro del PRO, pero al que acusa de jugar en la interna cerca de Mauricio Macri y moverse “a dos puntas” en su relación con el Gobierno y la oposición. (Clarín, Buenos Aires)
