Un petrolero de bandera británica amarró en el puerto de Ushuaia y desató críticas a la intervención

Un petrolero de bandera británica amarró en el puerto de Ushuaia y desató críticas a la intervención
o.- Ushuaia. El buque VS Promise llegó desde la terminal Cullen; la provincia consideró “inadmisible” su presencia; la respuesta de la Nación
El amarre de un buque petrolero de bandera británica en el puerto de Ushuaia, el lunes pasado, volvió a poner en el centro de la escena la disputa por la soberanía sobre las islas Malvinas y la controversia por la intervención nacional del puerto local, vigente desde enero de este año.
“Es inadmisible que el gobierno nacional haya intervenido el Puerto de Ushuaia invocando razones de soberanía y hoy, con Tierra del Fuego desplazada de su administración, permita la operación de un buque petrolero de bandera británica. No es un hecho menor ni una simple operación comercial: estamos hablando del puerto de la capital de la provincia a la que pertenecen nuestras islas Malvinas y de un enclave estratégico para la Argentina en el Atlántico Sur y la Antártida”, sostuvo la vicegobernadora Mónica Urquiza.
“Desde Tierra del Fuego no vamos a naturalizar estas contradicciones ni aceptar que la soberanía se utilice como argumento para avanzar sobre nuestra autonomía. El gobierno nacional debe dar explicaciones y restituir inmediatamente la administración del puerto a la provincia. La soberanía no se declama según la conveniencia del momento: se ejerce, se defiende y se sostiene con decisiones concretas”, afirmó.
La embarcación en cuestión es el buque petrolero VS Promise, de 228,6 metros de largo y 32,57 de ancho, con capacidad para transportar cerca de 73.800 toneladas de petróleo, que atracó a las 7.08 del lunes 24 de agosto en el muelle comercial de Ushuaia luego de operar en la terminal petrolera de Río Cullen, en el norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego. El buque figura registrado bajo bandera del Reino Unido, con puerto de matrícula en la Isla de Man.
Tras permanecer durante el día amarrado en el puerto, volvió a partir y retomó su ruta por el canal de Beagle, con destino nuevamente a la zona de Río Cullen, desde donde se despacha la producción de hidrocarburos.
S egún detalla el portal l ocal Agenda Malvinas, “el buque tanque permaneció operando hasta el pasado 13 de agosto en la monoboya de Río Cullen, en la costa atlántica norte de la Isla Grande, la terminal desde donde el consorcio petrolero encabezado por Total Austral (TotalEnergies) bombea y exporta el crudo extraído costa afuera en la Cuenca Marina Austral”.
La llegada del VS Promise generó un pronunciamiento inmediato del gobierno de Tierra del Fuego, encabezado por Gustavo Melella. En un comunicado oficial, la provincia calificó de “inadmisible” el episodio: “Resulta inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una parte integrante del territorio de Tierra del Fuego –las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes–, una embarcación de bandera británica opere en el puerto de la capital de la provincia a la que esos territorios pertenecen”.
El reclamo provincial se apoya en la ley provincial 852, conocida como “ley Gaucho Rivero”, que establece restricciones para la permanencia, amarre y abastecimiento de buques vinculados al Reino Unido en los puertos fueguinos.
El gobierno de Melella apuntó directamente contra la administración nacional del puerto, intervenido desde enero por decisión del gobierno de Javier Milei a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn): “Hoy, los hechos dejan al descubierto la contradicción (…) se intervino el puerto invocando razones de soberanía y, una vez intervenido, se adoptan decisiones incompatibles con la sensibilidad soberana que exige nuestro territorio y el Puerto de Ushuaia en particular”.
“Ushuaia constituye un punto estratégico de primer orden para la Argentina: por su ubicación, por su proyección sobre el Atlántico Sur y por su condición de puerta de entrada a la Antártida, ocupa un lugar central en la defensa de nuestros intereses soberanos y en la presencia argentina en el extremo austral. Las decisiones que se adopten respecto de su puerto no pueden desentenderse de esa realidad geográfica, constitucional y geopolítica”.
La provincia reclamó además que la Casa Rosada informe “de manera inmediata y pública bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó la operación de una embarcación de bandera de la potencia que ocupa ilegalmente parte del territorio provincial en el Puerto de Ushuaia”, y volvió a exigir “el cese de la intervención y la inmediata restitución a la provincia de la administración de su puerto”.
Respuesta de la intervención
Consultado por La Nación, Juan Avellaneda, empleado del puerto local y parte del equipo de la intervención nacional, salió al cruce del planteo provincial y sostuvo que la ley invocada no resulta aplicable al caso del VS Promise. “La ley Gaucho Rivero no prohíbe indiscriminadamente el ingreso de todo buque vinculado al Reino Unido. Su artículo 2 alcanza a aquellos relacionados con la exploración o explotación de recursos naturales en la cuenca de Malvinas. El VS Promise opera desde Río Cullen, dentro de la Cuenca Austral, transportando hidrocarburos de producción argentina, y su escala en Ushuaia fue exclusivamente logística, para abastecimiento”, explicó Avellaneda.
El funcionario remarcó que la norma provincial apunta a una situación geográfica y operativa distinta de la registrada esta semana: “La ley dice que no pueden operar buques que estén vinculados y operando directamente en la cuenca Malvinas. Este buque operó en la cuenca Cullen. Por otro lado, el buque viene de la monoboya Cullen, hizo una parada técnica de abastecimiento en Ushuaia con destino a Cullen, por lo que la responsabilidad es del gobierno provincial”. (La Nación, Buenos Aires, 26/08/2026)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *