Trump pone en marcha un bloqueo económico “a escala sin precedentes” contra Irán para que entregue Ormuz
o.- Washington (AP, The New York Times) El mandatario dijo que a partir de ahora “será una guerra económica” y advirtió que cualquier nación que negocie con el régimen persa “sufrirá tremendas consecuencias”, que no detalló.
El presidente Donald Trump puso en marcha lo que caracterizó como la “Operación Económica Más Devastadora de la Historia” contra Irán en un intento para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, que ha estado prácticamente cerrado desde principios de marzo y bajo control del régimen persa.
“Esto será una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes”, escribió el presidente en Truth Social. Pero añadió, posiblemente dirigiéndose a China, el principal socio económico y comercial de Irán, que cualquier nación que trabaje para “proporcionar algún tipo de apoyo a Irán” sufrirá “TREMENDAS Consecuencias Económicas” por parte de Estados Unidos. Irán también es socio de Rusia y de Corea del Norte, el país que el mandatario norteamericano acaba de distinguir recortando las operaciones militares conjuntas con Corea del Sur para no generar preocupación a la dictadura de Pyongyang que considera que ha tenido una actitud amistosa con su presidencia.
“Contrabando de petróleo, líneas de intercambio, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques, empresas fachada: todo esto debe terminar AHORA. Saben quiénes son”, escribió el presidente en su red social.
“Este será un día D económico, y necesitamos que todos nuestros aliados apoyen a Estados Unidos para aislar y derrotar la amenaza iraní”, continuó Trump.
El anuncio del presidente se produce tras la advertencia del jefe de la cartera de Economía del gobierno, Scott Bessent, la semana pasada, de que Estados Unidos intentaría aumentar la presión económica sobre Teherán para reabrir la crucial vía marítima.
El jueves, Bessent declaró en el programa “Rob Schmitt Tonight” de Newsmax que Trump ordenó al Departamento del Tesoro “ejercer la máxima presión sobre el régimen iraní”.
“Será una combinación de aislamiento económico sin precedentes y el bloqueo continuo del estrecho de Ormuz, que impedirá la entrada y salida de mercancías de los puertos iraníes”, declaró a Newsmax.
Trump ha dado a entender que desataría una guerra económica contra Irán intensificando las sanciones y manteniendo el bloqueo naval estadounidense en el mar Arábigo, impidiendo la salida de buques de los puertos iraníes.
El anuncio de Trump se produjo un día después de que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaran la suspensión del comercio con Irán tras el lanzamiento de dos misiles por parte de las fuerzas de Teherán contra el país. Esa medida se habría producido por pedido de Washington.
El presidente también arremetió contra Omán a principios de esta semana, amenazando con bombardearlo sin piedad si Mascate se interponía en el camino de las negociaciones para la reapertura del estrecho de Ormuz.
El tráfico marítimo en la vía fluvial aumentó ligeramente, con 12 y 10 cruces exitosos de buques el lunes y el martes, respectivamente, según la empresa de seguimiento de buques Kpler, pero las cifras aún están muy por debajo de los niveles previos a la guerra.
Trump también anunció la semana pasada que declararía el estrecho territorio estadounidense y luego mostró un mapa instalándolo como parte de su país. El presidente no explicó cómo lograría este objetivo, que volvió a mencionar esta semana, dada la jurisdicción compartida entre Omán e Irán sobre esta vía fluvial.
Las medidas de aislamiento golpearon en los mercados porque implica un aumento del precio del crudo con un efecto inflacionario y en las tasas de interés Esa decisión es una reacción al bloque de las negociaciones para desescalar la crisis. La Casa Blanca no ha logrado quebrar la resistencia del régimen que mantiene el control sobre el estrecho como una presión directa sobre la economía norteamericana y global. Por ahí pasaba poco más del 20% del petróleo mundial, similar de gas licuado, fertilizantes y otros insumos clave para la elaboración de microchips.
Esta semana venció el memorándum de intención firmado por EE.UU. e Irán en junio, que se suponía abriría un ciclo de negociaciones. Pero esa iniciativa fracasó apenas comenzó a andar. Teherán ha multiplicado sus demandas para reabrir el estrecho, consistentes en reparaciones de guerra, el descongelamiento de sus activos en bancos occidentales y la garantía de su soberanía por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.
Esa última demanda implica lo que el régimen caracteriza como las nuevas realidades que produjo la guerra, en el sentido de que a partir de ahora Ormuz, que era antes del conflicto una vía de libre navegabilidad, será administrada por Irán y su vecino costero, Omán. Esa administración pretende incluir una tarifa de paso, que no llaman peaje, pero que asimilan a la que utilizan las tres naciones que custodian el estrecho de Malaca. Son contribuciones para mantener navegable ese paso, dicen. (Clarín, Buenos Aires, 21/08/2026)
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