Robaron en Rosario material radiactivo que se utiliza en medicina nuclear
o.- Se trata de una cápsula de Cesio-137. Indican que el riesgo es “bajo” pero advierten que no se debe tocar.
Cesio-137. Tiene el símbolo radioactivo en rojo y un blindaje.
El Gobierno nacional confirmó ayer el robo de una cápsula radiactiva en un centro médico de Rosario
que encendió las alarmas. El material de ese contenedor es Cesio-137, el mismo que desencadenó la tragedia radiactiva en Goiania, Brasil, en 1987, aunque desde la Autoridad Regulatoria Nuclear señalaron que en este caso “el riesgo radiológico es muy bajo”.
“El día 16/06/26, la Autoridad Regulatoria Nuclear fue notificada por un usuario autorizado para el uso de material radiactivo, de la sustracción de una fuente radiactiva de calibración de Cesio-137, empleada para la verificación de equipamiento en Medicina Nuclear”, informó el Gobierno.
La falta del recipiente que contiene Cesio-137 fue denunciado por el Instituto de Cardiología de Rosario Luis González Sabathé, ubicado en Rioja al 1500, en el centro de la ciudad.
El mismo comunicado oficial señala que lo que se robaron es “una fuente en forma de gel, contenida en un envase plástico transparente”.
Agregaron que la sustancia estaba “dentro de su blindaje correspondiente”.
A modo ilustrativo, la Autoridad Regulatoria Nuclear mostró fotos de un pequeño recipiente blanco de plástico que contiene un gel en su interior y una etiqueta con el símbolo radiactivo en rojo y la leyenda “Comisión Nacional de Energía Atómica República Argentina”
Si bien se afirma que “el riesgo radiológico es muy bajo”, el comunicado oficiale advierte a la población que “en caso de encontrarla, no la toque ni manipule”.
También deja los números telefónicos del Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER).
El faltante fue advertido por empleados del lugar cuando se disponían a calibrar uno de los equipos.
La última vez que habían usado el Cesio-137 fue el viernes 12, por lo que el robo se habría producido durante el fin de semana largo.
Las únicas personas autorizadas para ingresar a la zona en la que estaba el material que fue robado son los técnicos radiólogos y, solo de manera excepcional, lo hacen los médicos para realizar algún informe.
Fuentes especializadas indicaron que el Cesio-137, que se desplaza fácilmente por el aire, se disuelve velozmente por el agua y se adhiere fuertemente al suelo y al hormigón.
Ese material desencadenó el trágico accidente de Goiana que provocó muertes y pánico.
Se trató del mayor accidente radiactivo fuera de una planta nuclear y el peor desde el desastre de Chernobyl, en Ucrania. (Clarín, Buenos Aires, 18/06/2026)
