Reunión del Cari. Ante el embajador británico, el canciller Quirno fustigó la “ocupación” de las Islas Malvinas
o.- (Jaime Rosemberg) El responsable de la diplomacia nacional también cuestionó a quienes “contribuyan” con el proyecto Sea Lion de explotación petrolera en aguas argentinas.
El embajador británico, David Cairns, se movía algo incómodo en su asiento. A pocos pasos, y desde el escenario, el canciller Pablo Quirno era contundente. “El Gobierno británico no solo se niega a entablar negociaciones para solucionar la disputa de soberanía (de Malvinas), sino que adopta medidas unilaterales relativas a la explotación de los recursos naturales en los espacios marítimos que forman parte de la controversia”, afirmaba el canciller en el nutrido salón de la Rural, en Palermo.
Ante un auditorio que mezclaba diplomacia, política y el sector empresarial del país. “Impedir que la explotación de nuestros recursos consolide la ocupación británica forma parte de una estrategia para recuperar, por medios pacíficos, el ejercicio pleno de nuestra soberanía”, agregó el canciller, poco antes de que Cairns, una vez culminado el discurso, se retirara del evento.
Fue este el punto culminante de la celebración que el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) organizó anoche, para festejar su 48° Aniversario. El encuentro, que congregó a autoridades nacionales, líderes del sector privado, referentes sindicales y miembros del cuerpo diplomático extranjero, llegó a aglutinar unas 400 personas, en las que también se habló del triunfo de Flávio Bolsonaro sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta electoral en Brasil.
En su discurso, que duró algo más de veinte minutos, Quirno detalló las acciones del Gobierno contra el proyecto Sea Lion, de explotación petrolera en Malvinas y sus alrededores. Pareció aludir a Chile, que a través de las autoridades de Punta Arenas estrechan los contactos con los pobladores de Malvinas, cuando afirmó que “quien contribuya, directa o indirectamente, a la exploración o explotación ilegítima de los recursos que pertenecen a todos los argentinos difícilmente podrá aspirar a compartir los beneficios del crecimiento de nuestro país”. Segundos después de Cairns, el embajador chileno en el país, Gonzalo Uriarte Herrera, también se perdió el postre, y se retiró del salón.
“La llamada ola azul recibió el domingo un nuevo impulso en Brasil. Flávio Bolsonaro fue el candidato más votado en la primera vuelta”, celebró el canciller en relación a las elecciones del domingo pasado. Y agregó que “este resultado abre la posibilidad de consolidar un giro político de alcance histórico en la región”. Además de Cairns, lo escuchaban los embajadores Peter Lamelas (Estados Unidos), Ahuva Spieler (flamante embajadora de Israel), y Joaquín de Aristegui Laborde (España). “Hay que esperar, y siempre prepararse para lo peor, todo puede pasar”, advirtió Lamelas a La Nación durante el cocktail previo, en relación a las tres semanas que faltan para el decisivo balotaje en Brasil.
Por el Gobierno, además de Quirno, estuvieron el secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo; el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Daniel Martella y la diputada Juliana Santillán, entre otros.
El canciller hizo, además, una enfática defensa de la política exterior, basada en la alianza con Estados Unidos. Apuntó a Irán por los atentados a la embajada de Israel y la AMIA y cuestionó al kirchnerismo por haber firmado el Memorándum de Entendimiento con Teherán, que “amparaba a los responsables del terrorismo que sufrimos en nuestro propio suelo en 1992 y 1994″. Y a modo de cierre citó a Julio Argentino Roca, que en 1880 afirmó que la Argentina estaba “destinada a ejercer una poderosa influencia en la civilización de la América y del mundo”.
Antes de las palabras de Quirno, la apertura institucional estuvo a cargo presidente del CARI, Francisco de Santibañes, quien repasó las tareas del consejo, y afirmó que “la Argentina necesita comprender mejor el mundo y necesita, también, que el mundo la comprenda mejor. Ese es el lugar que buscamos ocupar desde el CARI”. Destacó el espíritu plural de la institución, y agregó que “en el CARI no necesitamos pensar todos igual para trabajar juntos. Nuestro pluralismo consiste precisamente en poder reunir perspectivas diferentes alrededor de una preocupación común: los intereses de la Argentina”.
Los radicales Jesús Rodríguez y Marcelo Stubrin; el funcionario de Pro porteño, Fulvio Pompeo y el diputado libertario y ex ministro de Defensa, Luis Petri, se mezclaron con el ex embajador Jorge Argüello, el sindicalista Gerardo Martínez y el banquero Jorge Brito, que suena como eventual candidato a Presidente.
Luego de los discursos llegó la entrega del prestigioso Premio a la Excelencia “Embajador Carlos Muñiz”, al académico y especialista en relaciones internacionales, Roberto Russell. Este reconocimiento, concebido para enaltecer trayectorias de excepción en la proyección internacional de la Argentina, había condecorado en ediciones anteriores a otros diplomáticos como el embajador Rafael Grossi (actual Director General del OIEA y actual candidato a conducir la ONU) y Susana Ruiz Cerutti, primera mujer en ejercer el cargo de Canciller en la historia del país. (La Nación, Buenos Aires, 06/10/2026)
Reunión del Cari. Ante el embajador británico, el canciller Quirno fustigó la “ocupación” de las Islas Malvinas
