Recuperación de litio desde residuos mineros se posiciona como alternativa estratégica
o.- (Por Agustín de Vicente). La recuperación de litio desde fuentes secundarias comienza a consolidarse como una nueva frontera para la industria minera global. En lugar de depender exclusivamente de nuevos yacimientos, compañías y centros de investigación están desarrollando tecnologías para extraer el mineral desde residuos mineros, relaves e instalaciones históricas acumuladas durante décadas.
De acuerdo con un análisis de GEM Mining Consulting, antiguos depósitos de residuos que fueron considerados pasivos ambientales podrían transformarse en nuevas fuentes de minerales críticos para baterías, electrificación y almacenamiento energético. El estudio destaca que los residuos provenientes de procesos mineros y metalúrgicos representan una de las corrientes de desechos más grandes del mundo.
Residuos con potencial económico y ambiental
Investigaciones recientes indican que materiales como residuos de bauxita, cenizas industriales, relaves de estaño y tungsteno, aluminosilicatos y otros subproductos contienen concentraciones de litio y elementos estratégicos económicamente recuperables. La extracción se vuelve especialmente atractiva cuando el litio puede aislarse junto a otros elementos de alto valor, como tierras raras, galio, germanio, vanadio, rubidio o cesio.
“Obtener litio desde materiales que ya fueron extraídos podría ayudar a reducir la presión para abrir nuevos depósitos”, señaló GEM Mining en su análisis. Uno de los principales argumentos a favor de esta estrategia es que gran parte de estos residuos ya se encuentra en superficie con infraestructura minera existente, lo que permitiría reducir tiempos de permisos y costos de desarrollo frente a proyectos greenfield tradicionales.
El CEO de Sasquatch Resources, Pete Smith, afirmó que la recuperación de residuos históricos podría convertirse en una de las formas más eficientes de incorporar minerales críticos a la cadena de suministro global. La empresa trabaja actualmente en el proyecto Mount Sicker, en Columbia Británica, Canadá, donde busca recuperar cobre, zinc, plata y oro desde antiguas pilas de residuos mineros generadas entre 1895 y 1915.
Chile avanza en recuperación desde residuos industriales
Chile también comienza a explorar esta alternativa. La empresa Quiborax está desarrollando pruebas para recuperar litio desde residuos industriales generados por sus propias operaciones mineras. A fines de 2023, la Comisión Chilena de Energía Nuclear autorizó a Quiborax a realizar ensayos de procesamiento sobre litio contenido en residuos mineros para evaluar su viabilidad técnica.
En mayo de 2026, el proyecto registró un nuevo avance luego de que la Contraloría General de Chile completara la revisión legal del decreto asociado al contrato especial de operación de litio que el Estado firmaría con la compañía. Según estimaciones preliminares, el proyecto podría producir aproximadamente 2.000 toneladas anuales de carbonato de litio utilizando más de nueve millones de toneladas de subproductos industriales, siempre que las condiciones tecnológicas, regulatorias y económicas resulten favorables.
Rio Tinto y compañías internacionales escalan la tecnología
Otras compañías internacionales también avanzan en tecnologías similares. Rio Tinto logró producir carbonato de litio grado batería a partir de roca residual en la mina Boron, en California, Estados Unidos. La planta piloto actualmente tiene capacidad reducida, aunque la compañía evalúa escalar la producción hasta al menos 5.000 toneladas anuales.
El creciente interés por fuentes secundarias de litio ocurre en un contexto de fuerte expansión de la demanda global impulsada por vehículos eléctricos, almacenamiento energético, inteligencia artificial y centros de datos, sectores que continúan incrementando el consumo de minerales críticos.
Aunque especialistas advierten que las fuentes secundarias no reemplazarán completamente la minería convencional, sí podrían convertirse en un complemento relevante para diversificar el suministro y reducir impactos ambientales asociados a nuevos proyectos extractivos. Además del potencial económico, el enfoque también busca remediar pasivos ambientales históricos y rehabilitar zonas degradadas. (Reporte Minero, Chile)
