Quirno va a la ONU por Malvinas: el interés israelí en petróleo se mete en escena
o.- (Natasha Niebieskikwiat) La explotación que planea hacer en 2028 una empresa de Israel cambiará el interés geo-estratégico en la zona.
Mientras el Gobierno se prepara para una nueva ofensiva diplomática por la soberanía de las Islas Malvinas ante el único foro multilateral en que puede seguir haciéndolo, el espacio de las Naciones Unidas, el archipiélago atraviesa una transformación económica que podría alterar el escenario del conflicto en los próximos años. Se trata de una fase petrolera.
El próximo 25 de junio, Pablo Quirno, encabezará en Nueva York la presentación de la administración libertaria ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), el foro donde desde hace décadas se debate la cuestión Malvinas.
En su primera presentación en ONU tras la previa de otros dos ex cancilleres de Milei, la economista Diana Mondino, y el empresario Gerardo Werthein, Quirno irá acompañado por Paola Di Chiario, secretaria de Malvinas, y por una representante de Tierra del Fuegoy su exposición será contrastada con la de los isleños y británicos.
La ofensiva diplomática de este año tendrá un telón de fondo diferente. Por primera vez desde la guerra de 1982, las perspectivas económicas de las islas aparecen asociadas a una actividad que podría modificar profundamente su desarrollo futuro: el petróleo.
Y la empresa que lidera ese proceso es Navitas Petroleum, una firma de capitales israelíes y británicos. El dato no es menor para el gobierno de Javier Milei, que ha convertido a Israel en uno de sus dos principales aliados, junto con la administración de Donald Trump. Una relación incondicional pero en la que los israelíes tomaron por completo distancia de la inversión que consideran perteneciente al capital privado.
La semana pasada, una delegación de bajo rango de la embajada israelí en argentina asistió al día de la soberanía que se hizo en el Museo Malvinas, pero no a la que se hizo en la Cancillería y que encabezó Quirno.
Navitas ratificó recientemente que el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las islas, mantiene el cronograma previsto. Las perforaciones comenzarían a principios de 2027 y la primera producción comercial de petróleo sigue prevista para el primer semestre de 2028.
La compañía incluso estudia incorporar una segunda plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), lo que permitiría ampliar la extracción prevista. En su momento, cuando en 2010 llegó una primera plataforma petrolera, el gobierno de Cristina Kirchner elevó su presión tanto hacia las islas y el Reino Unido.
La operadora israelí-británica Navitas Petroleum firmó incluso un memorando de entendimiento no vinculante para incorporar una segunda FPSO, que podría añadir hasta 125.000 b/d de producción. Esa cifra se sumaría a los 55.000 b/d previstos en las fases 1 y 2 del proyecto, que ya fueron aprobadas. El consorcio proyecta ganancias brutas superiores a los u$s 4000 M para las islas, con ingresos de hasta $ 390 M anuales si saca 300 M/b de crudo durante la primera etapa del proyecto.
La iniciativa forma parte de una estrategia para acelerar el desarrollo integral del yacimiento, considerado uno de los mayores descubrimientos offshore de la región.
Uno de los aspectos más destacados de la exposición fue el impacto económico esperado para los isleños. La compañía aseguró haber comprometido más de u$s 40 M en contratos locales y programas de capacitación laboral.
La petrolera y sus contratistas señalaron además que priorizarán la contratación de residentes por sobre mano de obra extranjera. De concretarse, el petróleo podría convertirse en pocos años en un nuevo pilar económico para el archipiélago y modificar la ecuación geopolítica del Atlántico Sur. (Clarín, Buenos Aires)
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