Perú, Chile y Argentina aún no están listos para la demanda de cobre mundial de los próximos años

Perú, Chile y Argentina aún no están listos para la demanda de cobre mundial de los próximos años

o.- (Edwin Montesinos Nolasco) La demanda mundial del cobre aumentaría 70% hacia 2050, con un crecimiento promedio anual de entre 2,5% y 3%, según destacó René Muga, vicepresidente de Asuntos Corporativos para América Latina de BHP, durante el Networking Internacional organizado por la Cámara de Comercio Canadá–Perú.
Así, sin embargo, Perú, Chile y Argentina, quienes concentran una tercera parte de la producción mundial de cobre, no estarían aún listo para atender tal demanda hacia futuro
Durante el CESCO Latin Mining Dialogue Perú, realizado en el marco de Expomina 2026 en Lima, el director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), Jorge Cantallops, destacó el rol estratégico de América Latina en el suministro de minerales críticos y la urgencia de consolidar una agenda de integración regional. Esto viene con considerar que se ponga atención a proyectos en estos países que agarrarían la oportunidad que se les puede venir.
La oportunidad en 42 proyectos mineros
En su presentación, Cantallops subrayó que las proyecciones de la organización prevén una demanda global adicional de entre 15 y 20 millones de toneladas de cobre para los próximos años, en un contexto en el que la producción de los yacimientos actuales ya empieza a declinar. Frente a este reto, Sudamérica ocupa una posición privilegiada al concentrar actualmente cerca de un tercio de la producción mundial de cobre.
Para responder a esta brecha entre oferta y demanda, CESCO identificó en el bloque integrado por Chile, Perú y Argentina un total de 42 proyectos mineros con alta probabilidad de concreción.
Esta cartera conjunta implica una inversión acumulada del orden de los 140 mil millones de dólares y permitiría incrementar la capacidad de producción regional en aproximadamente 6 millones de toneladas de cobre. Dentro de este portafolio, Perú figura como uno de los líderes más destacados, al albergar más de 11 proyectos que representan una inversión potencial superior a los 30 mil millones de dólares
El impacto en la región
Asimismo, Cantallops ilustró el impacto socioeconómico que tendría el desarrollo coordinado de estas iniciativas. Explicó que, si la región logra elevar su producción desde los 8,1 millones de toneladas actuales hasta cerca de 14 millones de toneladas de cobre, el Producto Interno Bruto directo generado por el metal en los países productores se elevaría de 64 mil millones de dólares a más de 120 mil millones de dólares.
Se trataría de un efecto multiplicador, y gracias a la red de proveedores y el ecosistema productivo en Chile, Perú y Argentina, el aporte total al PIB superaría los 200 mil millones de dólares, lo que equivale a un beneficio promedio de aproximadamente 1.000 dólares adicionales per cápita para sus habitantes.
Pero, además, el ejecutivo de CESCO hizo un llamado a reflexionar sobre el procesamiento local y el valor agregado de los recursos. Al analizar la evolución de la industria en la última década, reveló que, a pesar del crecimiento en la extracción de minerales en la región, la capacidad de fundición y refinación disminuyó cerca de un 30%, mientras que las exportaciones de concentrados sin procesar se incrementaron en más de un 40%.
Por eso, ante este escenario, concluyó que la colaboración regional mediante corredores logísticos, infraestructura compartida e innovación resulta indispensable para capturar el máximo valor económico y social en beneficio de los territorios. Algo que aún no ha sido posible de concretar. (Infobae)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *