Perea: “La plata de Vicuña no es para casas” y explicó cómo quedará la Ruta 40 Norte
o.- El ministro de Infraestructura, Fernando Perea, confirmó que la primera obra prevista con el acuerdo no reembolsable será la Ruta 40 Norte, con trabajos entre Albardón y Jáchal
El acuerdo alcanzado entre San Juan y Vicuña ya tiene definido uno de sus primeros destinos concretos: la ampliación y transformación de la Ruta 40 Norte entre Albardón y Jáchal. Así lo confirmó el ministro de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, quien además aclaró que los fondos provenientes del acuerdo con la empresa minera no estarán destinados a la construcción de viviendas.
La aclaración aparece en medio del debate por el esquema de financiamiento que impulsa el Gobierno provincial y que deberá pasar por la Cámara de Diputados.
En diálogo con Canal 13 San Juan, Perea destacó el impacto que tendrá el acuerdo con Vicuña y remarcó que se trata de un aporte no reembolsable que, una vez aprobado por la Legislatura, permitirá avanzar con obras consideradas estratégicas.
“Es un acuerdo único no reembolsable, del cual la provincia se va a ver beneficiada”, sostuvo el funcionario.
Según explicó, el objetivo es que las inversiones tengan impacto directo sobre distintas actividades económicas de San Juan.
“Es para el crecimiento de San Juan. Va a beneficiar a la producción, turismo y minería”, señaló.
La Ruta 40 Norte, la primera obra
Entre las obras previstas, la Ruta 40 Norte aparece como el primer gran proyecto a ejecutar. Se trata de un corredor que ya venía siendo trabajado por la Provincia y que ahora tendrá un nuevo esquema de ejecución.
El proyecto contempla el tramo comprendido entre Albardón y Jáchal, dividido en tres secciones.
La primera tendrá una extensión aproximada de 12 kilómetros, desde el punto donde finaliza la autopista en el puente de Albardón hasta el autódromo El Villicum.
En ese sector se proyectan dos carriles por sentido de circulación, separados por un New Jersey de hormigón.
La segunda sección tendrá unos 32 kilómetros, desde El Villicum hasta Talacasto. Allí se mantendrá una configuración de un carril por sentido, aunque con una característica particular: se incorporarán tres metros pavimentados en los laterales, lo que permitirá contar con mayor espacio para realizar sobrepasos.
Otro de los puntos analizados está relacionado con los badenes y las crecidas. Perea explicó que se estudia la posibilidad de reemplazar algunos de estos pasos por puentes, con el objetivo de evitar interrupciones en el tránsito cuando se produzcan crecientes.
El ministro también llevó tranquilidad al sector de empresas viales de San Juan y aseguró que la ejecución de las obras no significará dejar afuera a los proveedores locales.
Perea explicó que el Gobierno viene conversando con las cámaras empresariales y que actualmente son alrededor de cinco o seis las firmas viales con mayor capacidad para afrontar trabajos de esta magnitud.
Sin embargo, la intención oficial es generar un esquema que permita ampliar la participación.
“La intención es hacer trabajos complementarios con contrataciones indirectas de ellas con empresas más chicas”, explicó.
Entre las tareas que podrían quedar en manos de compañías locales mencionó trabajos vinculados a alcantarillas y obras complementarias, con el objetivo de generar empleo y distribuir la actividad entre distintos actores del sector.
“La idea es que todas las empresas estén trabajando y que haya unión entre ellos”, afirmó Perea.
Mientras los fondos de Vicuña tienen un destino vinculado a infraestructura estratégica, el Gobierno provincial prepara otro esquema para impulsar la construcción de viviendas.
El plan habitacional que presentó el gobernador Marcelo Orrego contempla más de 1.500 nuevas viviendas, distribuidas en distintos puntos de la provincia, y también prevé el regreso de los créditos individuales del IPV para quienes ya cuentan con un terreno.
Perea explicó que se vienen diseñando barrios inicialmente de 50 viviendas, aunque los terrenos y la infraestructura estarán preparados para una eventual ampliación hasta 100 unidades por complejo.
De esta manera, el esquema inicial contempla al menos 1.500 viviendas, pero con capacidad de llegar a unas 3.000 si se completa la segunda etapa.
Vuelven los créditos
El otro componente del programa será la recuperación de las operatorias individuales del IPV.
La Provincia prevé otorgar 1.000 créditos habitacionales individuales, financiados con recursos provinciales, destinados a familias que ya poseen un terreno y buscan construir su vivienda.
Según adelantó Perea, los préstamos tendrán valores cercanos a $98 millones por vivienda, con posibilidad de financiar construcciones de hasta 150 metros cuadrados.
Los requisitos y condiciones para acceder a esta operatoria serán comunicados por el Instituto Provincial de la Vivienda.
Además, el ministro indicó que las viviendas del IPV serán adjudicadas mediante sorteo público, salvo aquellos complejos que tengan convenios específicos con organizaciones gremiales.
El esquema de financiamiento que impulsa Orrego busca obtener recursos para ejecutar obras de infraestructura en distintos puntos de San Juan, en un contexto en el que la provincia se prepara para un fuerte crecimiento de la actividad minera.
La Ruta 40 Norte aparece en ese escenario como una obra estratégica porque permitirá mejorar la conectividad entre el Gran San Juan y el norte provincial, con impacto potencial sobre la producción, el turismo y el desarrollo minero.
En paralelo, el programa habitacional apunta a responder a otra de las consecuencias que puede generar ese crecimiento: la necesidad de ampliar la infraestructura urbana y la oferta de viviendas para una población que podría aumentar a partir de las nuevas inversiones.
Así, mientras el acuerdo con Vicuña tiene su primer destino puesto en infraestructura vial, el Gobierno provincial busca avanzar por otro carril con el financiamiento necesario para sostener su plan de viviendas. (Canal 13 San Juan)
