Olaroz Chico sigue creciendo, estrena Escuela y Observatorio Astronómico Comunitario
o.- El trabajo comunitario caracteriza a Olaroz Chico, localidad ubicada en la provincia de Jujuy, departamento de Susques.
La inauguración de la Escuela Primaria Nº 211 “Gendarmería Nacional” y del Observatorio Astronómico Comunitario, Olaroz Chico localidad del departamento Susques, en la provincia de Jujuy, Argentina, son sueños que a pesar de las dificultades que implican se pudieron hacer realidad gracias a la tenacidad y el esfuerzo de los habitantes del pueblo y de sus autoridades.
La inauguración de ambas obras, le allanarán a la población del lugar, el duro camino hace décadas emprendido para lograr hacer que la “esperanza” de un mundo mejor, se concrete en una realidad donde poder realizar los sueños de desarrollo de todos sus habitantes.
“Hay momentos que se graban para siempre en la historia de un pueblo, que marcan un antes y un después, y nos invitan a mirar con orgullo todo lo recorrido. Al mismo tiempo nos proyectan hacia el futuro con esperanza y convicción”, señaló el presidente de la comunidad aborigen de Olaroz Chico, Mario Gerónimo
Mario Gerónimo, presidente de la comunidad aborigen del lugar, expresó su emoción -no exenta de orgullo- por ser parte importante de un hecho “histórico para la comunidad”.
Las obras constituyen mucho más que infraestructura, “son el resultado de años de trabajo”, gestión y esfuerzo de toda la comunidad que nunca dejó de creer en el futuro del pueblo”, dijo comunero.
Sus palabras están relacionadas a la inauguración de la Escuela Primaria Nº 211 “Gendarmería Nacional” y a la puesta en marcha del Observatorio Astronómico Comunitario, que representan precisamente esos momentos históricos para el comunero y los habitantes del poblado puneño.
Y para alcanzar estos logros, la actividad minera acompañó aportando su granito de arena para lograr triunfar a pesar de la soledad de un entorno difícil que hacía crecer subjetivamente las distancias a los lugares poblados y más desarrollados, de la soledad producto de un ambiente muchas veces hostil y de la indiferencia de quienes no conocían el amor a un terruño al cual no le concedían ni identidad propia ni la posibilidad de ser amado.
“Quienes nacimos y crecimos a más de 4.000 msnm conocemos las dificultades que por décadas enfrentaron nuestras familias. Sabemos del aislamiento por las distancias y las limitaciones que afrontaron nuestros abuelos y padres para sostener su forma de vida y la identidad del pueblo”, expresó Gerónimo.
La actividad minera y las comunidades
El litio fue el detonante del desarrollo del Salar de Olaroz, por una parte y por la otra “… el diálogo, el respeto y el consenso” fueron las herramientas para que la nueva Escuela Primaria 211 “Gendarmería Nacional” expusiera la idea de la educación como base para ese desarrollo.
“La escuela representa el futuro de nuestros hijos. Es una inversión en educación, oportunidades y en la posibilidad de que nuestros jóvenes sigan construyendo el desarrollo de Olaroz Chico sin perder el vínculo con la comunidad”, consideró el representante de la comunidad local.
El Observatorio Astronómico Comunitario, constituye uno de los proyectos más innovadores y trascendentes de la historia de Olaroz Chico.
Es una apuesta al “turismo científico, cultural y educativo” que permitirá mostrarle al mundo la riqueza de su cultura y la belleza e inmensidad de los paisajes del entorno del pueblo.
Otras obras realizadas por la fuerza de la comunidad
-el polideportivo comunitario,
-la Casa de los Artesanos,
-Taller Garaje Comunitario,
-el albergue comunitario,
-las canchas de fútbol,
-la remodelación de la plaza central,
No obstante, Gerónimo afirmó que el orgullo no son las obras, sino “demostrar que podemos crecer, desarrollarnos y generar oportunidades sin dejar de ser quienes somos, honrando a nuestra cultura, tradición y el legado de los mayores”.
Todas las obras, las más antiguas y las recién inauguradas, dan cuenta de una “comunidad organizada, moderna y comprometida” que demuestran que aunque son el resultado de trabajos donde las características actuales están presentes, “las raíces” son las que otorgan la fuerza para poder hacerlas realidad.
Asimismo, el Comunero señaló que las obras “son para nuestros hijos, jóvenes y para las generaciones que vendrán; son la prueba de que cuando una comunidad permanece unida, trabaja con responsabilidad y piensa en el bien común. Entonces el progreso deja de ser una promesa para convertirse en una realidad”.
Gerónimo agradeció al Gobierno provincial y a las empresas mineras que operan en el Salar por “la contribución permanente a la comunidad”, puesto que le permite continuar proyectando “un futuro provechoso”. (El Pregón Minero)
