Novelty8 y la brecha digital: cómo cerrar la desconexión tecnológica en pymes de Antofagasta
o.- Chile. (Por Agustín de Vicente). La digitalización en el comercio y los servicios de Antofagasta enfrenta un obstáculo que va más allá de la falta de inversión: la desconexión entre herramientas tecnológicas que no se comunican entre sí. Mientras las pymes reciben pedidos por WhatsApp, cobran mediante transferencias y se promocionan en redes sociales, gran parte de su gestión interna permanece manual.
Según el Barómetro de Adaptación Tecnológica de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) de julio de 2026, el 49,1% de las microempresas y el 42,8% de las pequeñas empresas no incorporaron nuevas tecnologías durante los últimos seis meses. Entre las grandes empresas, esa proporción cayó a 3,7%. La medición reunió a 505 empresas a nivel nacional.
El problema no es la tecnología, sino la integración
Joaquín Trecic, director de proyectos de Novelty8 —empresa con presencia en Chile y Estados Unidos especializada en desarrollo de software a medida, automatización e inteligencia artificial— identifica el verdadero desafío: “Una pyme puede tener varias herramientas digitales y seguir haciendo gran parte del trabajo manualmente porque esas herramientas no se comunican entre sí”.
La solución, según el ejecutivo, radica en la integración de procesos. Desde el desarrollo de software y la automatización, es posible conectar una venta con la actualización automática del inventario, asociar un pago al pedido correspondiente y poner información disponible para que el negocio pueda decidir con datos reales.
Barreras económicas y de percepción
Los datos de la CNC revelan que el 67,5% de los negocios consultados cuenta con pagos digitales integrados, pero solo el 34,2% utiliza automatización. Entre quienes no incorporaron nuevas tecnologías, el 28,3% identificó los costos elevados como principal dificultad y el 13,9% no encontró beneficios claros para justificar la inversión.
Una encuesta posterior de CNC y ChilePay, publicada el 30 de septiembre de 2026 y aplicada a 410 responsables de negocios de los principales centros urbanos del país, encontró un dato crítico: el 31,7% quisiera utilizar más medios de pago digitales, pero no sabe cómo implementarlos. Según Andrés Pérez, economista jefe para Latinoamérica de Itaú, el 89% de los comercios que recibe transferencias todavía las gestiona manualmente.
Diagnóstico antes de solución
Para Trecic, estas barreras exigen que el trabajo tecnológico comience con un diagnóstico preciso del negocio. “El desarrollo a medida tiene sentido cuando responde a una necesidad que las herramientas disponibles no resuelven bien”, señala.
Antes de proponer una solución, el enfoque debe revisar cómo trabaja la empresa, qué sistemas utiliza ya y dónde se producen las demoras. A veces basta con integrar lo que existe; en otros casos, se necesita desarrollar una función específica. Esa evaluación evita inversiones que después nadie usa.
Trecic ejemplifica: “Cuando alguien tiene que revisar una transferencia, buscar el pedido y actualizar una planilla, existe una oportunidad concreta de automatización. Nuestro enfoque es identificar esas tareas repetitivas y diseñar cómo simplificarlas, manteniendo el control y la trazabilidad. El resultado debe medirse en horas recuperadas, menos errores y mayor capacidad para atender clientes”.
Apoyo público: Corfo abre línea de acompañamiento
En Antofagasta, Corfo abrió en agosto de 2026 una convocatoria de la Red de Asistencia Digital Fortalece Pyme para seleccionar a la entidad ejecutora de un programa de acompañamiento de tres años. La iniciativa contempla diagnósticos de brechas y planes adaptados a cada empresa, con un cofinanciamiento de hasta el 80% del proyecto y un tope de $550 millones para el período completo. La convocatoria cerró el 27 de agosto.
Este tipo de acompañamiento pone el foco en una pregunta que también guía el trabajo de desarrollo tecnológico: qué necesita resolver cada empresa. Una tienda puede priorizar el control de inventario; una empresa de servicios, el seguimiento de cotizaciones; y un operador turístico, la coordinación de reservas y pagos.
Inteligencia artificial como integrador final
La inteligencia artificial emerge como herramienta complementaria. Puede ayudar a clasificar solicitudes, asistir en la preparación de presupuestos o facilitar el acceso a información del negocio. Sin embargo, para que funcione requiere datos confiables y procesos definidos previamente.
“En Novelty8, el desarrollo de software, la automatización y la IA son capacidades que deben trabajar juntas para resolver un problema concreto y permitir que la empresa crezca con mayor control”, concluye Trecic.
El desafío en Antofagasta no es entonces masificar la tecnología, sino conectarla estratégicamente a la operación específica de cada negocio. Solo cuando esas herramientas hablen entre sí, las pymes podrán cerrar la brecha que hoy las mantiene operando de forma híbrida: moderna en el frente, manual en el fondo. (Reporte Minero)
