Los hitos de la revolución energética argentina
o.- (Daniel Montamat, ex secretario de Energía-Ex presidente de YPF Argentina) La matriz de energía primaria mundial (petróleo el 31%, carbón 26%, gas natural 24%, hidro 6%, nuclear 5% y renovables 8%) tiene una elasticidad de consumo con relación al PBI del 0.5. Si el PBI mundial crece el 3%, la demanda de energía primaria crece 1.5%.
Pero en la matriz secundaria de energía eléctrica (carbón 33,1%, gas natural 21,7%, hidroeléctrica 14%, nuclear 8.9%, solar 8.8%, eólica 8.5%, otras 5%) la elasticidad consumo es mayor que la unidad. Se debe a que la demanda eléctrica en el mundo viene creciendo al 3/4 % por año y la participación de la electricidad en el consumo final también crece. El crecimiento del parque de vehículos eléctricos y de los centros de datos de la IA sobresalen en esta transformación.
El sistema circulatorio de la IA se nutre de electrones. Es voraz en el consumo de electricidad. En el 2025 la demanda eléctrica mundial creció un 3%, y la demanda para data centers un 17%. La demanda global para energizar los grandes centros de datos que hoy requiere la IA va a crecer de los 68 gigavatios (GW) en el 2027 a los 327 GW en el 2030.
En el mundo hay unos 11.800 centros de procesamiento de datos con una potencia eléctrica instalada de 122.5 GW y se prevé que en la próxima década se van a requerir 5000 nuevos con una potencia adicional de 250 GW.
Los especialistas advierten que la demanda eléctrica de esta tecnología se multiplica por diez cada semestre; se triplicará respecto a los consumos actuales en el 2030. Los propios popes tecnológicos advierten que en la carrera por el dominio de la IA además de la evolución de los modelos y de la producción de semi conductores, va a ser determinante la abundancia y disponibilidad de electricidad.
China viene ganando la carrera de los electrones. Ha venido realizando grandes inversiones en generación y redes eléctricas para ofrecer tarifas eléctricas muy competitivas a los data centers.
La potencia asiática añadió unos 500 GW de capacidad de generación en el último año, alcanzando una capacidad total de 3.800 GW (la potencia total del mundo es de 10.000 GW), el doble de la que tiene EE. UU. Lo ha logrado con un combo de energía solar, eólica, nuclear, y nuevas plantas de carbón que aseguran electrones abundantes y baratos.
El uso la IA está poniendo a prueba la capacidad de los sistemas eléctricos existentes en todo el planeta e impactando en el proceso de transición energética. Todo en un contexto de preeminencia de la geopolítica donde: “Quien controle la inteligencia artificial va a controlar el mundo” (Vladimir Putin dixit) tiene la oportunidad de aprovechar los desafíos planteados por las nuevas prioridades de la transición energética mundial. El consumo de energía primaria y eléctrica en la Argentina también responden a distintos ritmos. Si tomamos una serie de consumo de energía en relación con el producto entre 2004 y 2025, podemos establecer una aproximación de las elasticidades de consumo primario en un 0.6% y de consumo eléctrico del 1.3%.
Es decir, siguiendo la tendencia mundial, el consumo eléctrico crece por encima del crecimiento del producto, no así el consumo de energía primaria. Como el desarrollo intensivo de Vaca Muerta ofrece una creciente oferta primaria de petróleo y gas, y como Vaca Muerta alberga muchas más reservas de gas que de petróleo, frente a una demanda interna dominada por el gas (50% en la matriz primaria, y 52.7% de generación térmica en la matriz eléctrica) el primer hito de la revolución energética en curso es el desarrollo intensivo del gas natural de Vaca Muerta.
El oleoducto VMOS, en camino de ejecución, apuntala la capacidad de evacuación de un desarrollo petrolero intensivo. Pero el gas natural va a consolidar su desarrollo intensivo y sostenido con la puesta en marcha de proyectos de exportación de GNL.
El proyecto de Southern Energy que lidera PAE está en ejecución, y el que lidera YPF tiene como disparador la firma del compromiso de inversión el próximo mes. Un gas de menos de u$s 3 el millón de BTU en boca de pozo puede generar electricidad a menos de u$s 50 el gigavatio hora, una ventaja comparativa para la producción y el consumo residencial de los argentinos.
Pero para convertir el gas en electricidad abundante y disponible hay que recapitalizar la industria eléctrica argentina. Con un sistema eléctrico recapitalizado que permita la complementación del gas con las energías renovables, la Argentina puede transformar la ventaja comparativa energética en nuevos emprendimientos productivos, entre otros la instalación de servidores de la IA. Y detrás de los centros de datos puede venir la radicación de polos tecnológicos y otros centros de desarrollo de la industria del conocimiento.
Entonces, el segundo hito estratégico en el camino a transformar la ventaja energética comparativa en competitiva es la implementación del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, con 16 obras proyectadas en todo el país, que tiene principio de ejecución con AMBA I, obra destinada a potenciar el anillo que rodea la zona de mayor consumo eléctrico del país (40%).
Finalmente, el tercer hito de la revolución energética en curso pasa por aprovechar lo que hemos señalado como el despertar nuclear en el mundo (Clarín, 26-0626), compitiendo con otros países por la construcción de un reactor modular (SMR). El modelo patentado por el INVAP está en carrera de desarrollo comercial para poder ser ofrecido a usuarios locales y de la región (los data centers, entre otros).
Con estabilidad, institucionalidad, largo plazo y desarrollo estratégico, la revolución de los hidrocarburos se proyectará a la industria eléctrica y a la industria nuclear, liderando la transformación productiva argentina. (Clarín, Buenos Aires, 28/10/2026)
Los hitos de la revolución energética argentina
