Los Azules: infraestructura, tecnología y talento, los desafíos para convertir el potencial minero argentino, en proyectos
o.- Para Michael Meding, gerente general de Los Azules y director general de McEwen Copper en Argentina, el debate sobre el futuro de la minería argentina ya no pasa solamente por la existencia de recursos geológicos. El desafío es transformar ese potencial en proyectos concretos y, para hacerlo, será necesario desarrollar infraestructura, financiamiento, proveedores y nuevas capacidades humanas.
Meding, quien participó recientemente de la Argentina Week en Francia, destacó el interés que encontró alrededor del país y consideró que existe una percepción creciente de Argentina como un destino abierto a los negocios y a la inversión.
En su visión, uno de los cambios más importantes es que distintos actores del país están comenzando a mostrar una mayor coincidencia respecto de la importancia de desarrollar los recursos minerales.
La participación conjunta de representantes de distintas provincias en encuentros internacionales, según explicó, constituye una señal de que existe una agenda minera que puede trascender las diferencias políticas entre jurisdicciones.
Los Azules entra en una etapa diferente
El proyecto de cobre Los Azules, ubicado en San Juan, se encuentra actualmente concentrado en dos frentes:
-avanzar con la ingeniería necesaria para tomar una decisión definitiva de inversión y, al mismo tiempo,
-comenzar a resolver las condiciones materiales que requiere una futura construcción.
Meding mencionó trabajos vinculados con caminos, energía y la adquisición de infraestructura necesaria para el futuro desarrollo del proyecto. También destacó que la compañía viene avanzando en la búsqueda de financiamiento y en la construcción de un esquema que combine capital propio con financiamiento internacional.
Para el ejecutivo, la participación de bancos de desarrollo y organismos de financiamiento de distintos países puede resultar determinante para proyectos de gran escala. Este tipo de instituciones no solamente financia una operación minera, sino que busca establecer relaciones comerciales de largo plazo entre empresas y países.
La discusión financiera, por lo tanto, aparece asociada a una cuestión más amplia: la capacidad de Argentina para generar proyectos mineros que puedan integrarse a cadenas internacionales de inversión y comercio.
La infraestructura como condición para desarrollar la minería
Uno de los principales desafíos señalados por Meding es la infraestructura.
Los Azules se encuentra en una zona de alta montaña, lo que obliga a desarrollar caminos, sistemas logísticos y abastecimiento energético capaces de sostener una operación industrial de gran escala.
El ejecutivo planteó que Argentina tiene una dificultad adicional frente a otros países mineros: su enorme extensión territorial.
La distancia entre los yacimientos, los centros de producción y los puertos puede convertir a la infraestructura en un factor decisivo para la competitividad de los proyectos.
Por eso, sostuvo que el desarrollo minero requiere un trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado.
La energía ocupa un lugar central en esa discusión.
Los nuevos proyectos necesitarán una oferta energética confiable y suficiente, pero esa infraestructura debe desarrollarse prácticamente al mismo tiempo que avanzan las inversiones mineras.
En el caso de Los Azules, la compañía incluso trabaja con alternativas para asegurar el abastecimiento energético del proyecto, mientras mantiene conversaciones con autoridades nacionales y provinciales para mejorar la infraestructura eléctrica disponible.
Proveedores locales: un ecosistema que ya existe
Otro de los puntos destacados por Meding fue el desarrollo de proveedores locales.
El ejecutivo explicó que, durante los últimos años, Los Azules decidió invertir directamente en capacidades vinculadas a la exploración y trabajar junto con empresas sanjuaninas. Ese proceso incluyó la incorporación de maquinaria y el acompañamiento a contratistas para que pudieran ampliar sus capacidades.
El resultado, según su experiencia, demuestra que existe en San Juan un ecosistema de proveedores capaz de responder a las exigencias de proyectos de gran escala.
Este punto es particularmente relevante para la expansión de la minería argentina:
-no se trata solamente de construir una mina, sino de
-desarrollar alrededor de ella una red de empresas, servicios y capacidades que pueda sostener una industria durante décadas.
Para Meding, esa experiencia constituye además un argumento para presentar a San Juan como una jurisdicción donde ya existe conocimiento acumulado y una cadena de proveedores vinculada a la actividad minera.
El nuevo trabajador minero
La transformación tecnológica también está modificando el perfil de los trabajadores que necesitarán los nuevos proyectos.
Meding sostuvo que una mina desarrollada desde cero con tecnologías modernas requerirá perfiles diferentes a los de una operación tradicional. Inteligencia artificial, automatización, machine learning y herramientas digitales comenzarán a formar parte de las tareas cotidianas.
El desafío, entonces, no consiste solamente en generar puestos de trabajo, sino en preparar a las personas que deberán ocuparlos.
En Los Azules, la compañía ya está incorporando personal especializado en inteligencia artificial y capacitando a sus trabajadores en el uso de estas herramientas.
Según Meding, la tecnología puede convertirse en un multiplicador de productividad capaz de reducir drásticamente los tiempos necesarios para determinadas tareas.
Pero esa transformación también plantea una pregunta para el conjunto del sector: ¿está Argentina formando hoy el capital humano que necesitará la minería que pretende desarrollar mañana?
La preocupación no es exclusiva de un proyecto. El ejecutivo señaló que existe un desafío regional de disponibilidad de recursos humanos frente al crecimiento simultáneo de distintos proyectos mineros.
El cobre y una oportunidad internacional
El contexto internacional aparece como otro de los factores que, según Meding, puede favorecer a la Argentina.
La electrificación, el crecimiento de los vehículos eléctricos, la expansión de los centros de datos y el desarrollo de nuevas tecnologías están aumentando la demanda de minerales necesarios para sostener esa transformación.
El cobre ocupa un lugar central en ese escenario.
Meding considera que el mercado enfrenta hacia el futuro un posible déficit estructural de oferta y que Argentina, con sus grandes proyectos de cobre, podría ocupar un lugar relevante en esa cadena.
Pero la oportunidad no está garantizada.
Para aprovecharla, será necesario que los proyectos avancen, que exista infraestructura, que haya financiamiento y que el país pueda generar los recursos humanos y proveedores necesarios para acompañar el crecimiento.
De los recursos a una industria minera
La conclusión de Meding es que Argentina atraviesa un momento que puede abrir una nueva etapa para la minería.
El país cuenta con recursos geológicos, profesionales capacitados, experiencia minera y proyectos de gran escala.
Al mismo tiempo, existe un renovado interés internacional por invertir y establecer relaciones comerciales con Argentina.
El desafío está en convertir esas condiciones en una industria.
Para eso, la minería no puede pensarse únicamente como la construcción de una mina. Requiere caminos, energía, financiamiento, proveedores, tecnología, capacitación y coordinación entre empresas y Estado.
La oportunidad, en definitiva, no estaría solamente debajo de la montaña.
También está en la capacidad de Argentina para construir todo lo que hace falta alrededor de ella. (El Pregón Minero)
