Londres nacionaliza British Steel y la aleja de manos chinas
o.- (María Laura Avignolo-corresponsal) En medio de fuertes tensiones en Europa, guerra híbrida con Moscú y en Ucrania, el gobierno británico decidió que debería seguir produciendo acero virgen en el reino. En un sábado épico y bajo la amenaza de sabotaje de la planta por sus dueños chinos, convocó al Parlamento en una sesión extraordinaria este fin de semana.
En un solo día y con la firma del rey Carlos III, British Steel dejó de pertenecer a un grupo chino y fue nacionalizada británica.
El gobierno del Reino Unido ha tomado el control efectivo de British Steel para mantener sus altos hornos en funcionamiento, después de que los legisladores aprobaran, sin oposición, el rescate de emergencia. Los ministros habían tomado la inusual medida de convocar al parlamento de su receso de Semana Santa para sesionar el sábado después de que las negociaciones con Jingye, la propietaria china de British Steel, parecieran fracasar.
El secretario de Comercio, Jonathan Reynolds, acusó a la compañía de no negociar “de buena fe”, tras decidir dejar de comprar suficientes materias primas para mantener en funcionamiento los altos hornos de Scunthorpe.
Con 3.500 empleos en juego, los ministros británicos se apresuraron a impulsar la legislación el sábado para permitir que el Estado asuma temporalmente el control operativo.
Las propuestas para salvar los altos hornos de British Steel en Scunthorpe, recibieron la sanción real el mismo sábado. En una sesión maratónica British Steel y sus empleados habían sido salvados. El gobierno del Reino Unido ha tomado el control de la planta de British Steel en Scunthorpe, Lincolnshire, para evitar su cierre.
Es la última planta del Reino Unido que produce acero virgen, utilizado en grandes proyectos de construcción como edificios, ferrocarriles y en la aeronáutica. Presenta menos imperfecciones que el acero reciclado que se fabrica en otras partes del país.
Si la planta dejara de producir acero virgen, el Reino Unido sería el único miembro del G7 de las principales economías sin capacidad para producirlo.
El gobierno considera esto un riesgo para la seguridad económica del Reino Unido.
British Steel debería ser la señal de alerta que obligue a los ministros a retirar a las empresas chinas de infraestructuras críticas en el reino. En 2020, British Steel fue vendida a la empresa siderúrgica china Jingye.
El gobierno se vio obligado a tomar el control directo de la empresa ante la preocupación de que sus propietarios, con sede en Beijing, no mantuvieran en funcionamiento la planta de Scunthorpe.
Existe alarma en Gran Bretaña por la participación china en otras áreas de infraestructura crítica, como las centrales nucleares o aeropuertos.
“Es una estrategia explícita del Partido Comunista Chino socavar la base industrial de países extranjeros”, declaró Luke de Pulford, director ejecutivo de la Alianza Interparlamentaria sobre China. (Clarín, Buenos Aires, 15/04/2025)
