LLA aceptó los cambios al Super RIGI, pero cuestiona la exigencia energética
o.- El Senado avanzará con modificaciones al régimen para atraer grandes inversiones. Los centros de datos deberán afrontar nuevas exigencias energéticas.
La Libertad Avanza aceptará cambios en el proyecto del Súper RIGI para destrabar su avance en el Senado, pero la negociación abrió una nueva disputa con el Gobierno por las condiciones energéticas que deberán afrontar los grandes centros de datos vinculados con la inteligencia artificial.
El oficialismo buscará emitir este miércoles un dictamen en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía e Inversiones y Legislación General. La intención es llevar el proyecto al recinto el 10 de septiembre, junto con otras iniciativas impulsadas por los bloques aliados.
La jefa del bloque de LLA, Patricia Bullrich, aceptó modificaciones reclamadas por la UCR, el PRO y distintos bloques provinciales. Los cambios apuntan principalmente a proteger a las empresas nacionales y a establecer condiciones para el abastecimiento energético de los grandes proyectos tecnológicos, según fuentes parlamentarias.
El acuerdo tiene una consecuencia política para el Gobierno: el proyecto aprobado por Diputados deberá volver a esa Cámara. El oficialismo había intentado evitar ese escenario y sostuvo hasta último momento su intención de aprobar la iniciativa sin modificaciones.
La exigencia que pone en tensión al Gobierno
El punto más conflictivo de la negociación es la energía. Los bloques provinciales buscan que las nuevas industrias electrointensivas, entre ellas los megacentros de datos para inteligencia artificial, incorporen sistemas propios de generación eléctrica.
La propuesta busca evitar que el aumento de la demanda recaiga sobre las redes provinciales y termine afectando el abastecimiento de la población. Para los gobernadores, el crecimiento de estos proyectos plantea un problema concreto: quién deberá afrontar la infraestructura necesaria para garantizarles electricidad.
La discusión toca uno de los objetivos centrales del Súper RIGI. El régimen apunta a atraer grandes inversiones de compañías tecnológicas, nuevas industrias vinculadas con la inteligencia artificial y proyectos relacionados con minerales críticos.
Desde el Gobierno cuestionaron la exigencia energética porque consideran que podría restar atractivo al régimen y desalentar las inversiones que buscan captar. La resistencia aparece mientras el oficialismo necesita el respaldo de sus aliados para avanzar con el proyecto en el Senado.
Qué cambia para las empresas nacionales
La otra modificación negociada se concentra en los proveedores locales. El proyecto aprobado por Diputados establece que los planes de inversión deben contemplar un compromiso de contratación de proveedores locales equivalente a un mínimo del 20% del monto destinado al pago de proveedores, siempre que exista oferta nacional en condiciones de mercado de precio y calidad.
Los bloques aliados pretenden precisar que esa protección alcance exclusivamente a bienes producidos en la Argentina.
El planteo también recibió respaldo de la Unión Industrial Argentina. Durante la última reunión, Diego Leal, presidente del Departamento PyME y Desarrollo Regional de la UIA, pidió que el 20% se aplique únicamente a productos fabricados en el país.
“Hoy la industria es un sector transable que compite con el mundo y estamos a favor de una economía abierta, pero de forma inteligente”, sostuvo.
Los beneficios del Súper RIGI
El proyecto establece un esquema de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes inversiones.
Entre sus principales ventajas, contempla una reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, junto con un régimen de amortización acelerada de las inversiones. También incorpora certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales, con una alícuota única del 10%.
El esquema permite además deducir quebrantos sin límite temporal y establece una reducción progresiva de la carga sobre dividendos: 7%, con una baja al 3,5% después de cuatro años de adhesión.
En materia de comercio exterior, el régimen prevé la exención de derechos de importación, la eliminación de derechos de exportación y la supresión de restricciones y cupos para operar.
También establece una disponibilidad progresiva de las divisas generadas por exportaciones, hasta alcanzar el 100% a partir del tercer año.
Si el Senado aprueba el proyecto con las modificaciones acordadas, la iniciativa regresará a la Cámara de Diputados. Allí los legisladores deberán definir si aceptan los cambios introducidos por el Senado y si el Súper RIGI puede finalmente avanzar hacia su sanción. (BAE, Buenos Aires, 01/09/2026-20:05hs)
LLA aceptó los cambios al Super RIGI, pero cuestiona la exigencia energética
