Las Bolsas prolongan la sangría: el Ibex se hunde casi un 5%

Las Bolsas prolongan la sangría: el Ibex se hunde casi un 5%

o.- España. El mercado vive su peor jornada desde la guerra arancelaria y los futuros de Wall Street anticipan fuertes descensos.
Lejos de recuperarse, los mercados de valores ven agravados sus temores en la segunda sesión tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán. La contienda ha derivado en una crisis petrolera cuya escala está por determinar, y los inversores están poniendo en precio este difícil escenario. En España el Ibex 35 cede un 5% en su mayor caída desde el bombardeo arancelario decretado por Donald Trump hace exactamente 11 meses, perdiendo por momentos los 17.000 puntos. El selectivo español pierde más de 1000 puntos en dos días con fuertes caídas en prácticamente todos sus valores.
Los descensos son globales, aunque de momento más agudos en las áreas económicas más dependientes de los hidrocarburos del Golfo Pérsico. El índice Euro Stoxx 50 se desploma el 4%, el Nikkei de Japón ha retrocedido un 3%, mientras el índice Kospi de Corea del Sur se hundió un 7%. En Estados Unidos, donde el S&P 500 logró ayer sortear los números rojos, los futuros anticipan hoy descensos en torno al 2%.
Sin señales de una desescalada del conflicto, la preocupación por el suministro energético tiene su foco en el cierre del estrecho de Ormuz, vía marítima clave por donde pasa alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Funcionarios iraníes prometieron atacar cualquier barco que intentara pasar por la vía marítima, mientras Qatar mantiene cerrada la planta de gas licuado que genera el 20% de la oferta global por vía marítima. Así, el petróleo continúa al alza y sube casi un 6% tras dispararse un 8% la víspera. El Brent, de referencia en Europa, sobrepasa los u$s 82 el barril. Por su parte, el precio del gas acelera su virulenta subida en los mercados europeos y este martes marca un alza del 30%, tras encarecerse un 40% el lunes.
Ecos de 2022 y del Día de la Liberación
De mantenerse en el tiempo, esta evolución supondrá un doble shock para las economías: más inflación y menos crecimiento. Los operadores, así, han reducido sus apuestas de un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed) de EE.UU., cambiando el escenario de unos mercados ya inestables por los miles de millones que las empresas están invirtiendo en inteligencia artificial y las preocupaciones sobre el impacto disruptivo de esta tecnología. La percepción de escasez energética está ya instalada en el mercado, y se nota, incluso, en los precios de fletes futuros de petroleros o barcos de gas licuado. La clave es la duración del conflicto, pero los inversores no tienen muchos motivos para el optimismo: el secretario de Estado Marco Rubio dijo que “los golpes más duros aún están por llegar por parte del ejército estadounidense”.
Así, los inversores venden activos de forma indiscriminada. En el Ibex 35 todos los miembros del índice bajan, incluida la petrolera Repsol (0,5%). Las mayores caídas son para Naturgy (-7,9%, afectada también al ajuste del precio por la colocación del 11,4% del capital por 2.791M), Acciona (-7%) y Solaria (-7,7%). Pero las ventas son indiscriminadas: el Banco Santander se desploma el 6%, Ferrovial el 5% y Endesa otro 5%. Baja, incluso, el precio del oro, que retrocede hasta situarse en los u$s 5.308 la onza, debido a que la fortaleza del dólar contrarresta la demanda de refugio. El euro se deprecia hasta los u$s 1,1633, castigado por la dependencia energética europea, que Estados Unidos no sufre.
Las previsiones de inflación están castigando con dureza a la deuda pública, en una combinación de elementos negativos que no se veía desde el mal llamado Día de la Liberación (la guerra arancelaria decretada por Donald Trump hace 11 meses) o de los peores momentos de la crisis de 2022 tras la invasión de Ucrania. El bono español a 10 años aumenta su rendimiento en 10 puntos básicos, el aelmán en ocho y el estadounidense en cinco. Esto implica más pérdidas para las carteras de deuda, pues el previo se mueve a la inversa del tipo de interés. Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, asegura que “mientras Ormuz siga cerrado de facto, la presión sobre los mercados continuará”, ya que, explica, “este enclave, uno de los más importantes del mundo para la geopolítica, también lo es para el mundo financiero”. (Cinco Días, España, 03/03/2026)

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