La producción de acero crece pero hay alerta por la “invasión” de productos chinos

La producción de acero crece pero hay alerta por la “invasión” de productos chinos

o.- Desequilibrios sectorial. El consumo interno sigue debilitado. Fabricantes denuncian que los ingresos subsidiados ganan terreno. China ya representa el 22% de las importaciones argentinas.
La industria siderúrgica argentina muestra señales de recuperación en su producción, aunque convive con fuertes desequilibrios entre los distintos sectores de la economía. Mientras la actividad en Vaca Muerta sostiene la demanda de acero y explica buena parte del crecimiento registrado en mayo, el mercado interno continúa debilitado y las empresas advierten por el avance de importaciones chinas que consideran subsidiadas.
Según el último informe de la Cámara Argentina del Acero (CAA), la producción de acero crudo alcanzó en mayo las 399.400 toneladas, lo que representa un incremento del 6,3% respecto de abril y un crecimiento del 14% frente al mismo mes del año pasado.
Sin embargo, el desempeño positivo de la producción primaria no se replica en el resto de la cadena. La fabricación de productos laminados, un indicador más ligado al consumo y la actividad industrial, llegó a 325.900 toneladas. Si bien mostró una recuperación mensual del 27,6%, registró una baja interanual del 1,8% y acumula una caída del 11,4% en los primeros cinco meses del año.
Vaca Muerta sostiene la demanda
La Cámara describió un escenario de “extrema heterogeneidad” entre los distintos sectores consumidores de acero. El principal motor de la demanda continúa siendo la actividad energética, en especial el desarrollo de Vaca Muerta, que mantiene niveles récord con unas 2.500 etapas de fractura por mes y 38 equipos de perforación en actividad.
También el agro sigue aportando demanda, aunque con señales de desaceleración en algunos segmentos. En contraste, los sectores vinculados al consumo interno atraviesan un panorama mucho más complejo.
La industria de línea blanca continúa afectada por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de financiamiento, con caídas de ventas de dos dígitos y plantas que operan con cerca del 50% de capacidad ociosa.
La industria automotriz tampoco logra recuperarse. En mayo la producción cayó un 21,5% interanual, en un contexto marcado por el aumento de la participación de vehículos importados en el mercado local.
En maquinaria agrícola, luego de algunos meses de mejora, los patentamientos volvieron a mostrar una fuerte caída del 16,8% interanual.
La construcción, por su parte, sigue sin consolidar una recuperación. Aunque los despachos de cemento registraron una mejora mensual, el nivel de actividad continúa por debajo del año anterior y el crecimiento se concentra en obras privadas de baja intensidad en consumo de acero.
La preocupación por el avance de China
Uno de los principales focos de preocupación para la industria siderúrgica es el crecimiento de las importaciones de origen chino.
La Cámara Argentina del Acero advirtió que el ingreso de productos elaborados bajo condiciones de comercio subsidiado genera una competencia que consideran desleal para la producción nacional.
De acuerdo con datos oficiales citados por la entidad, China ya representa el 22% de las importaciones argentinas y se consolidó como el principal país de origen de esos productos. La preocupación alcanza incluso a los insumos destinados a proyectos vinculados con el desarrollo energético, un segmento que hoy sostiene buena parte de la actividad de la industria local.
Desde la entidad sostienen además que la situación se agrava por la elevada carga tributaria en los tres niveles del Estado -nacional, provincial y municipal-, que, según afirman, desalienta la agregación de valor local y reduce la competitividad de la producción argentina frente a los productos importados. (ámbito.com)

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