Otro golpe de Kiev contra una refinería rusa lejos de la frontera

Otro golpe de Kiev contra una refinería rusa lejos de la frontera
o.- Según Moscú, estará inactiva seis meses. A 1.300 km del frente, procesa 75 Mb de crudo al año.
Aviones no tripulados ucranianos golpearon ayer una importante refinería en el interior de Rusia, una de las más grandes del país, en el cuarto ataque de este tipo en tres días dentro de la campaña iniciada hace varios meses por Kiev para asfixiar al sector petrolero, vital para Moscú.
Las autoridades de Rusia admitieron que la refinería de Orsk (región de Oremburgo), al pie de los Urales, quedó completamente inoperativa y se espera que las reparaciones duren hasta medio año. “La planta está completamente detenida. Nos preparamos para el peor escenario. Tendremos que contar con el combustible importado”, sostuvo el gobernador de Oremburgo, Yevgueni Sólntsev. El funcionario aclaró que los ataques alcanzaron “infraestructura clave que de momento no se puede reparar” debido a que el equipo es importado. “A causa de las sanciones, las reparaciones se dilatarán hasta seis meses”, anunció.
Rusia es uno de los mayores productores de energía del mundo y el petróleo es uno de sus pilares económicos mientras su ejército intenta adentrarse en Ucrania en una ofensiva lenta y costosa, más de cuatro años después del comienzo de su invasión. Los ataques han mermado la capacidad de refinación de Rusia, provocando escasez en gasolineras. Funcionarios de Kiev afirman que la ofensiva busca obligar al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a negociar un acuerdo de paz. No hay indicios hasta ahora de que esa estrategia esté dando resultados.
Según Ucrania, el sitio bombardeado es el complejo petroquímico y de refinación de petróleo Gazprom Neftekhim Salavat, ubicado al sureste de Moscú y a unos 1.300 kilómetros de la frontera con Ucrania. Hubo un enorme incendio tras el bombardeo. La planta procesa hasta 74 Mb/a de petróleo y produce gasolina, diésel y otros productos.
Rusia respondió golpeando a Ucrania con misiles balísticos, drones y bombas planeadoras, todos ellos potentes y difíciles de interceptar. Los ataques se han cobrado la vida de más [de] 16.000 civiles desde el inicio de la guerra, según Naciones Unidas.
Ataques rusos con 133 drones de ataque de largo alcance mataron al menos a cuatro e hirieron a otras ocho personas en toda Ucrania durante la noche del miércoles a ayer jueves.
Un dron Shahed a reacción impactó en un tren de pasajeros en la región sureña de Odesa y mató al maquinista y a su asistente, dijo la empresa ferroviaria estatal ucraniana, Ukrzaliznytsia. El ataque se un día después de que misiles antibuque y drones ucranianos bombardearon una importante base naval rusa en la costa del mar Negro.
Por otra parte, cuatro especialistas en explosivos del Ministerio de Emergencias de Rusia y un guardia de seguridad fallecieron este jueves tras la explosión de un arma ucraniana no especificada en Sebastopol, una ciudad portuaria en Crimea, una península anexada ilegalmente por el Kremlin, dijo el gobernador regional nombrado por Moscú, Mijaíl Razvozháyev. No fue posible verificar de manera independiente los reportes de ninguna de las dos partes.
Ucrania busca desesperadamente más misiles interceptores Patriot, fabricados en Estados Unidos, para contrarrestar los misiles balísticos de Rusia, pero, según los reportes, las existencias del sistema de defensa antiaérea son bajas debido a la guerra con Irán.
Ahora, Kiev tiene dos veces y media menos interceptores Patriot que en 2025, según el presidente Volodimir Zelenski, quien presiona a sus aliados para conseguir más. En una entrevista con la CNN, dijo que pidió a Washington que venda el 5% de los que tiene en stock para ayudar a Kiev a superar el próximo invierno, cuando Rusia suele atacar la red eléctrica. Hasta ahora sólo obtuvo el 1%, afirmó. (Clarín; Buenos Aires, 14/08/2026)

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