La Mejicana: la histórica mina que convirtió a La Rioja en un referente de la ingeniería minera

La Mejicana: la histórica mina que convirtió a La Rioja en un referente de la ingeniería minera

o.- La explotación ubicada en el Cerro Famatina dio origen al Cable Carril Chilecito–La Mejicana, una obra única para su época que permitió transportar minerales desde la alta montaña y marcó un antes y un después en la historia productiva
La historia minera de La Rioja tiene uno de sus capítulos más emblemáticos en La Mejicana, la mina ubicada en el Cerro Famatina que, a comienzos del siglo XX, impulsó la construcción de una de las obras de ingeniería más importantes de la Argentina: el Cable Carril Chilecito–La Mejicana.
Situada a más de 4.600 metros sobre el nivel del mar, la explotación se convirtió en un punto estratégico para la actividad minera nacional gracias a la riqueza de sus yacimientos de oro, plata, cobre y otros minerales. Sin embargo, el mayor desafío era transportar ese material desde la alta montaña hasta Chilecito.
Para resolver ese problema se construyó el Cable Carril, una infraestructura inaugurada en 1905 que unía la mina con la ciudad a lo largo de más de 34 kilómetros. El sistema contaba con nueve estaciones, torres metálicas y vagonetas que permitían descender el mineral y, al mismo tiempo, abastecer a la mina con herramientas, alimentos, combustible y otros insumos esenciales.
La obra salvaba un desnivel superior a los 3.300 metros y fue considerada una verdadera proeza para la época. Gran parte de sus piezas fueron fabricadas en Europa y trasladadas hasta La Rioja, donde debieron ser montadas en un terreno de difícil acceso y bajo condiciones climáticas extremas.
Además de facilitar la explotación minera, el Cable Carril integró un sistema productivo que conectaba la mina con la fundición de Santa Florentina y la red ferroviaria, permitiendo que los minerales llegaran a otros mercados del país y del exterior.
La actividad se mantuvo hasta 1927, cuando distintos factores económicos y productivos llevaron al cese de las operaciones. Con el paso del tiempo, la infraestructura dejó de ser un medio de transporte para convertirse en uno de los principales símbolos del patrimonio histórico e industrial de La Rioja.
En 1982, el Cable Carril fue declarado Monumento Histórico Nacional, reconocimiento que puso en valor una obra que aún hoy sorprende por su magnitud y por el nivel de desarrollo técnico alcanzado hace más de un siglo.
Actualmente, las estaciones, torres y vestigios de la mina forman parte del patrimonio cultural y turístico de la provincia, recordando una etapa en la que La Rioja fue protagonista de una de las iniciativas mineras más ambiciosas del país.
En un contexto en el que la provincia vuelve a impulsar proyectos de exploración y desarrollo minero, la historia de La Mejicana cobra nueva vigencia. Más que una antigua explotación, representa el antecedente de una tradición minera que dejó una huella profunda en la identidad riojana y demuestra el papel que la ingeniería y la infraestructura tuvieron para transformar el potencial geológico del Famatina en una realidad productiva. (Fenix951, La Rioja)

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