Inercia y petróleo: Los costos empresarios repuntaron en agosto y consultoras prevén más IPC en septiembre
o.- (Mariano Cuparo Ortiz) La persistente inercia y la suba de los combustibles a nivel global le ponen un piso alto a la dinámica inflacionaria, Los precios mayoristas, una canasta que mide principalmente insumos transables, se dispararon al 2,1% en agosto, por la suba del petróleo. En paralelo, consultoras ya prevén aceleración de los minoristas en septiembre.
La elevada inercia inflacionaria, que dejó entrever la dinámica reciente del IPC Núcleo, viene dando señales de continuidad en las últimas semanas: las consultoras empiezan a prever una nueva aceleración generalizada de precios en septiembre, tras la desaceleración de agosto. Cuesta alejarse de la barrera del 2%. Así, Analytica prevé un 1,9% para el mes corriente y Eco Go proyectó un 2%. En esa misma línea, los costos empresarios volvieron a ejercer presión y en agosto anotaron un salto del 2,1%, tal como mostró el indicador de precios mayoristas del Indec, que el Presidente Javier Milei había celebrado en julio porque había iniciado con cero.
El Indec publicó este miércoles el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) correspondiente a agosto. El indicador, a diferencia del IPC Nacional, mide “la foto” de una canasta de precios formada principalmente por insumos transables, es decir mayormente costos empresarios, del 15 de agosto y la compara con la de 15 de julio. La suba de 2,1% estuvo principalmente traccionada por los combustibles, en el marco de la suba del precio del petróleo, motorizada por el conflicto bélico en Medio Oriente. De hecho, el petróleo crudo y gas anotó una suba del 8% a lo largo de ese mes, lo que le sumó 0,71 puntos al IPIM de agosto.
Si bien existe relación entre el IPIM y el IPC, ya que incrementos en los costos de la producción a priori generan una necesidad de aumentar precios al consumidor para absorber ese impacto en los márgenes empresarios, no hay traslación directa. Es decir: uno no predice al otro y de hecho el IPIM suele reaccionar con más sensibilidad a subas de transables y del tipo de cambio, tal como remarcó la consultora ACM. Sí implica una potencial presión inflacionaria hacia adelante, sobre todo en la medida en la que los niveles de consumo logren recuperarse y la demanda pueda convalidar el traslado a precios.
En ese sentido vale remarcar que, tal como destacó la consultora LCG, en los dos meses anteriores los costos habían ido bien por debajo del IPC, con subas de apenas 1,1% y 0,8%, contra 1,9% y 2,1%. En agosto la comparación cambió de signo y el 2,1% de los mayoristas contrastó contra un 1,7% de los minoristas, lo que implica un freno al alivio que venía reflejando el IPIM.
Desde LCG afirmaron: “La inflación mayorista volvió a ubicarse por encima de la inflación minorista de bienes (2,1% vs. 1,4%), incrementando nuevamente la presión sobre los márgenes comerciales. A comienzos de año, esta presión había aumentado de la mano del petróleo y sus derivados y la posterior moderación de estos precios permitió cierta recomposición de márgenes. El recrudecimiento actual del conflicto volvió a tensionarlos”.
Los primeros datos de las consultoras que miden en forma semanal la dinámica de los precios al consumidor empezaron a sugerir una nueva aceleración para el IPC Nacional del Indec en septiembre. Eso, en línea con un Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA que proyectó un 1,8% para los minoristas en septiembre, luego de acertar la expectativa de un 1,7% en agosto.
Desde Eco Go afirmaron: “Con todas las categorías relevadas la inflación general se proyecta en torno al 2% mensual. Con la segunda semana del mes igualando el ritmo de la primera al registrar una suba del 0,6%, el rubro de Alimentos y bebidas ya acumula un incremento superior al 2%. Por su parte, la indumentaria vuelve a acelerar impulsada por el cambio de temporada y un efecto base tras haber partido de valores negativos. A este panorama se le suma el sector de la salud, que vuelve a presionar al alza”.
Por su parte, Analytica proyectó: “Durante la segunda semana de septiembre registramos una variación de 0,4% en los precios de alimentos y bebidas. De esta forma, el promedio de cuatro semanas es de 2,4%. Para el nivel general de precios proyectamos una suba mensual del 1,9% durante septiembre”.
Para los mayoristas de septiembre, LCG proyectó: “Con un dólar que continuará estable durante el mes y un precio del Brent que muy probablemente ya esté en un máximo, esperamos que la inflación mayorista de septiembre se ubique ligeramente por debajo de la de agosto. Creemos que a esto contribuirá la debilidad de la actividad local y la mayor apertura comercial, que deberían actuar como factores moderadores sobre los precios mayoristas”. (BAE, Negocios; Buenos Aires, 16/09/2026-20:40hs)
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