Importaciones y la crisis en la industria y el GNC: ¿por qué no alcanza el gas si existe Vaca Muerta?

Importaciones y la crisis en la industria y el GNC: ¿por qué no alcanza el gas si existe Vaca Muerta?
o.- (Santiago Spaltro) Pese al récord de producción y exportaciones crecientes, hay industrias y estaciones de GNC sin gas. Es el resultado de un complejo sistema.
La energía en el país vive una paradoja. Al mismo tiempo que crece la producción en Vaca Muerta y las exportaciones, también falta gas en la Argentina. No es una contradicción en sí misma, sino el resultado de cómo funciona el complejo sistema energético.
Se multiplican filas de autos en La Plata, sin GNC, y hay fábricas paradas por el alto costo de la energía o directamente sin combustible.
La producción de gas ronda los 140 Mm3/d promedio en todo el país y la demanda en invierno supera a veces los 180 Mm3/d. El faltante se cubre con importaciones, principalmente de Gas Natural Licuado (GNL) en Escobar.
Cuando la diferencia entre la demanda y la oferta crece, las autoridades energéticas piden que todos los usuarios no residenciales, progresivamente, vayan restringiendo su consumo.
Los clientes que tienen contratos “interrumpibles” pagan 65% más barato el gas que los “firmes”, pero no tienen la garantía de abastecimiento.
Todo el sistema está ajustado para que nunca se le corte el gas a la demanda “prioritaria”, que integra a los hogares, escuelas, hospitales y clubes. Si accidentalmente no hubiera suficiente gas para que cada usuario prenda su hornalla, hay que reponer el servicio uno por uno. Eso pasó en Mar del Plata el año pasado.
La demanda prioritaria suele aumentar su consumo de los 20 Mm3/d en verano a casi 100 en los días más fríos del año. Por eso, el mercado de gas es marcadamente estacional, lo que se refleja en sus precios.
En promedio, el gas de producción local que contratan las distribuidoras cuesta u$s 3,80 por millón de BTU. Dado el carácter estacional del consumo de gas, al mismo tiempo que siguen las exportaciones a países vecinos también hay importaciones
A través de una terminal en Escobar este año entrarán aproximadamente 25 cargamentos de gas licuado con un costo cercano a los u$s 1.000M, a razón de unos u$s 20 por millón de BTU.
Una decisión oficial desató la crisis este año: el Gobierno dejó de subsidiar el consumo de gas de la industria y los usuarios no residenciales, que ahora pagan el precio de mercado y pueden contratarlo mediante subastas públicas. Justo ocurrió el año en que por la guerra en Medio Oriente se duplicó el precio del GNL, de u$s 10 a u$s 20.
Así, llevó a las fábricas a abonar los costos del gas licuado y todos los servicios asociados para que entre a los gasoductos hasta 8 veces más caro que el gas local.
Un último factor es que el Gobierno rediseñó el sistema de abastecimiento, priorizando a las zonas más cercanas a las cuencas productoras como en Neuquén y los centros de consumo como Buenos Aires, y relegando al Noroeste.
El ex secretario de Energía Daniel Montamat explica: “No falta gas, sino infraestructura para evacuarlo o almacenarlo y eso se nota más durante los picos de demanda, en invierno”.
“Si el sistema no se hubiera descapitalizado en los años de populismo energético, hoy podríamos contar con plantas de peak shaving, que podrían atender los picos y evitar los cortes a industrias y a GNC. Con la potenciación del Gasoducto Perito Moreno (GPM), el próximo invierno el problema de los cortes va a estar más atenuado y se va a reducir la importación de GNL”, completó.
En tanto, el ex subsecretario de Hidrocarburos Juan José Carbajales, detalló: “Falta gas solo en los meses de invierno, el resto del año sobra y mucho. Y en invierno falta porque no hay suficiente infraestructura de transporte para evacuar desde Vaca Muerta. La restricción de transporte obedece a la falta de obras de ampliación y potenciación de la red de ductos troncales existente”
“El Gobierno demoró un año en aprobar una Iniciativa Privada de TGS para incrementar en 14 Mm3/d la capacidad del GPM, por lo que no se llegó a este invierno, pero sí para el próximo”, agregó.
Y concluyó: “Para la industria es más complejo. El Gobierno busca reflejar que el gas viene de Vaca Muerta y ya no de Bolivia, y además decidió que el costo de importación del gas licuado recaiga en forma completa sobre ellos. Conviven el aumento de precios y un período de corte de hasta 60 días. Así, muchas fábricas deciden frenar la producción (recesión) o volcarse a combustibles alternativos más caros (gasoil) y contaminantes (carbón)”.
La ex secretaria de Energía y actual senadora, Flavia Royón, sostuvo: “El desarrollo de Vaca Muerta y del sector energético debiera ser un vector de crecimiento para el país, es una ventaja competitiva clara para el desarrollo de la industria y nuevos sectores. Pero se necesita mucha planificación e infraestructura”.
Causas y efectos
o.- La producción de gas ronda los 140 Mm3/d promedio en todo el país y la demanda en invierno supera a veces los 180 MMm3/d.
Importaciones
El faltante se cubre con importaciones, principalmente de Gas Natural Licuado (GNL) o (GNL) en Escobar, pequeños volúmenes de Bolivia y ocasionalmente de Chile.
Los Prioritarios
Todo el sistema está ajustado para que nunca se le corte el gas a la demanda “prioritaria”, que integra a los hogares, escuelas, hospitales y clubes.
Precio Internacional
El Gobierno quitó el subsidio a las fábricas y deben abonar los costos del gas licuado hasta 8 veces más caro que el gas local, un precio que se elevó por la guerra.
Gasoducto
El Gobierno demoró un año en aprobar una Iniciativa Privada de la empresa TGS para incrementar en 14 Mm3 la capacidad del gasoducto. (Clarín, Buenos Aires, 02/07/2026)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *