Fortescue y China Baowu avanzan en acero verde con nueva tecnología basada en hidrógeno
o.- La empresa australiana Fortescue firmó recientemente un acuerdo con Taiyuan Iron and Steel Group (TISCO), subsidiaria de China Baowu Steel, con el objetivo de desarrollar una nueva tecnología de fundición que permita reducir de manera significativa las emisiones de carbono en la producción de acero. La iniciativa se centra en un proceso basado en hidrógeno y plasma, con el que ambas compañías buscarán eliminar varias etapas intensivas en carbono, como la sinterización, peletización y coquización del mineral de hierro.
La alianza fue anunciada por Fortescue a través de un comunicado oficial en su cuenta de WeChat, donde se detalló que el proyecto consistirá en el diseño, construcción y operación de una línea de prueba industrial con capacidad para producir 5,000 toneladas métricas de hierro caliente. Esta cantidad, si bien modesta en términos de producción global, representa un paso estratégico para validar a nivel industrial una tecnología emergente con potencial para modificar los estándares actuales de la siderurgia.
Fortescue, cuarto mayor proveedor mundial de mineral de hierro, suministrará el insumo principal del proyecto desde sus operaciones en Pilbara, Australia Occidental. Por su parte, TISCO aportará su capacidad operativa y técnica en el sector siderúrgico, en el marco de la estrategia de descarbonización impulsada por su empresa matriz, China Baowu, líder global en producción de acero.
El director ejecutivo de crecimiento y energía de Fortescue, Agustín Gus Pichot, destacó que esta colaboración permite avanzar en una ruta tecnológica que aprovecha el mineral australiano para lograr una fundición sin emisiones. Según declaraciones de la compañía, Fortescue financiará el proyecto, en línea con su plan de transformación energética.
La producción de acero es responsable de cerca del 7% de las emisiones globales de CO₂, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA). La necesidad de procesos industriales menos contaminantes ha motivado inversiones y alianzas para desarrollar alternativas viables a los métodos tradicionales que dependen del carbón, especialmente en sectores de difícil abatimiento como el acero, donde la sustitución del combustible fósil representa un reto técnico y económico considerable.
El proceso que se busca implementar en este proyecto piloto elimina la necesidad de pretratar el mineral de hierro mediante etapas que actualmente requieren un uso intensivo de carbón o coque. En su lugar, se plantea el uso de hidrógeno —preferentemente verde— y tecnología de plasma para alcanzar las temperaturas necesarias en la reducción del mineral. Esta alternativa no solo reduce las emisiones, sino que también simplifica la cadena de producción.
La alianza con TISCO no es la primera de este tipo para Fortescue. A lo largo del año, la compañía ha establecido otras colaboraciones con subsidiarias de China Baowu con el fin de explorar nuevas tecnologías en el ámbito del acero verde. Estas asociaciones reflejan un cambio estratégico de la empresa minera, que en los últimos años ha diversificado su enfoque hacia la energía renovable, la producción de hidrógeno y soluciones de bajas emisiones.
El uso de mineral de hierro australiano en estos procesos implica desafíos adicionales. La mayor parte del mineral exportado por Australia corresponde a calidades bajas o medias, que tradicionalmente requieren mayor procesamiento para ser aptas en procesos verdes. Este contexto obliga a las empresas del sector a invertir en tecnologías que permitan adaptar esos insumos a las exigencias de la transición energética. El éxito del proyecto con TISCO podría abrir la puerta a una valorización distinta del mineral de Pilbara, con impacto en su comercialización internacional.
China, como principal productor y consumidor de acero a nivel mundial, juega un rol clave en este tipo de desarrollos. Su compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono para 2060 ha generado una fuerte presión sobre las industrias intensivas en energía para reconvertir sus procesos. Las grandes siderúrgicas chinas, como Baowu, se han convertido en actores relevantes en la adopción de tecnologías limpias, y su colaboración con empresas internacionales refuerza su papel como líderes de este cambio.
Por otro lado, la participación de Fortescue refleja una tendencia creciente entre los grandes actores mineros de buscar no solo vender materias primas, sino también participar en las soluciones tecnológicas para reducir el impacto ambiental de sus productos. Esta estrategia, además de responder a una demanda del mercado, fortalece su posición frente a políticas regulatorias más estrictas y a inversionistas que priorizan criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
A medida que este proyecto avance, se evaluará su rendimiento técnico, sus costos de operación y su potencial de escalabilidad. Estos factores determinarán si la tecnología puede integrarse en procesos productivos a gran escala. La experiencia adquirida también será clave para replicar el modelo en otras regiones y con otros tipos de mineral.
La apuesta por tecnologías como la fundición con plasma potenciado por hidrógeno no solo responde a imperativos ambientales. También representa una oportunidad para rediseñar las cadenas de suministro y posicionar nuevos estándares en la producción de acero. En un entorno donde la presión por productos de baja huella de carbono aumenta, las empresas que logren ofrecer soluciones concretas y comercialmente viables tendrán ventajas competitivas claras. (Minería en línea)
