Extracción directa de litio: TerraLithium y BHE Renewables escalan tecnología DLE en California

Extracción directa de litio: TerraLithium y BHE Renewables escalan tecnología DLE en California
o.- (Por Alice Barrera). En el desierto geotérmico de California, dos empresas acaban de demostrar que extraer litio de salmueras calientes no es solo una promesa de laboratorio. TerraLithium y BHE Renewables produjeron cloruro de litio a escala utilizando su proceso de extracción directa de litio (DLE) en la planta geotérmica de BHE en el estado — un resultado que, si escala correctamente, podría redefinir cómo Estados Unidos abastece uno de los minerales más estratégicos de la próxima década.
El problema que DLE resuelve — y por qué importa ahora
La extracción convencional de litio opera sobre una premisa lenta: bombear salmueras a piscinas de evaporación, esperar meses, procesar lo que queda. Funciona en el Triángulo del Litio sudamericano, donde hay desierto, sol y tiempo. No funciona en California, donde el espacio es caro, las regulaciones ambientales son estrictas y el agua es un recurso político.
DLE cambia la ecuación. En lugar de evaporar enormes volúmenes de salmuera bajo el sol, el proceso captura selectivamente los iones de litio mediante materiales adsorbentes o resinas de intercambio iónico, devuelve el agua a la fuente y entrega un concentrado de litio en horas, no en meses. El resultado: menor huella física, menor consumo hídrico neto, mayor velocidad de ciclo.
Lo que TerraLithium y BHE Renewables hicieron en California no fue simplemente confirmar la química. Demostraron que el proceso funciona con salmueras geotérmicas reales, en condiciones de operación industrial, no en condiciones controladas de laboratorio. Esa diferencia es todo.
Geotermia + litio: la doble apuesta de BHE Renewables
BHE Renewables —subsidiaria de Berkshire Hathaway Energy— opera plantas geotérmicas en el área del Mar de Salton, en el sur de California. Las salmueras que fluyen bajo esas plantas contienen concentraciones de litio que los geólogos llevan décadas documentando. El problema era siempre el mismo: ¿cómo extraer el litio sin comprometer la operación geotérmica ni detonar un conflicto ambiental?
La respuesta que desarrollaron con TerraLithium es técnicamente elegante: el proceso DLE se integra al flujo de salmuera existente antes de que el fluido sea reinyectado al subsuelo. El litio se extrae en tránsito. La planta geotérmica sigue generando electricidad. Y el subproducto — cloruro de litio — avanza hacia su refinación como hidróxido o carbonato de litio para baterías.
No es un proyecto minero convencional. Es una planta industrial de extracción de recursos secundarios montada sobre infraestructura energética ya existente. El modelo, si se replica, elimina gran parte del costo de capital que normalmente frena proyectos de litio en jurisdicciones reguladas.
El contexto que le da urgencia a este avance
El gobierno de Estados Unidos lleva dos administraciones consecutivas tratando los minerales críticos como un asunto de seguridad nacional. La lógica es directa: la transición energética requiere litio, cobalto, manganeso y tierras raras en cantidades que la producción doméstica actual no puede cubrir. La dependencia de cadenas de suministro extranjeras — especialmente de China, que controla más del 60% del procesamiento global de litio — es un riesgo geopolítico que Washington ya no tolera en silencio.
El Mar de Salton representa potencialmente el mayor depósito de litio de brines en suelo estadounidense. Estimaciones del USGS sugieren que las salmueras del área podrían contener suficiente litio para abastecer una fracción significativa de la demanda proyectada de baterías para vehículos eléctricos en el país. La palabra clave es “potencialmente”. Sin una tecnología de extracción que funcione a escala comercial y pase el escrutinio ambiental de California, ese potencial permanece en el subsuelo.
Por eso el avance de TerraLithium y BHE Renewables no es solo una nota técnica. Es un hito en la carrera por activar el “Litio Valley” californiano antes de que la competencia internacional — y la burocracia regulatoria local — dicten otro resultado.
¿Funciona a escala? La pregunta que nadie puede evitar
Producir cloruro de litio en un piloto integrado es un paso real. Pero entre ese resultado y una operación comercial que entregue toneladas métricas consistentes de hidróxido de litio grado batería hay una cadena de decisiones, inversiones y validaciones que pocas empresas logran completar sin tropiezos.
Los desafíos técnicos no son triviales. Las salmueras geotérmicas varían en composición química, temperatura y presión — lo que funciona en un pozo puede no funcionar en el siguiente. Los materiales adsorbentes tienen ciclos de vida limitados y requieren reposición. Y la purificación final del cloruro de litio hasta grado batería añade etapas de proceso que multiplican el costo y la complejidad.
El historial de DLE en general es mixto. Proyectos en Chile, Argentina y Nevada han prometido resultados similares con plazos que luego se extendieron. Allkem, Lilac Solutions, EnergySource Minerals y varias otras empresas llevan años anunciando avances en DLE con distintos niveles de éxito comercial demostrable. TerraLithium entra a ese espacio con la ventaja de operar sobre infraestructura existente, pero también con la presión de demostrar lo que otros todavía están intentando probar.
Lo que diferencia este caso es el respaldo institucional. BHE Renewables no es una junior exploradora buscando financiamiento en Toronto. Es una subsidiaria de Berkshire Hathaway con balance sólido, capacidad operativa instalada y reputación que proteger. Eso reduce el riesgo de ejecución, aunque no lo elimina.
La carrera regulatoria en California
California presenta una paradoja: es el estado más comprometido con la electrificación vehicular del país, y también el que impone las barreras ambientales más exigentes para la minería y la extracción de recursos. El Mar de Salton colinda con la Reserva Nacional del Mar de Salton y tierras de comunidades indígenas que tienen derechos legales sobre recursos hídricos y ambientales en la zona.
El modelo DLE tiene argumentos reales para este contexto regulatorio. Menor perturbación superficial, reinyección de salmueras, sin piscinas de evaporación visibles desde el aire. Pero los argumentos técnicos no bastan: hay procesos de consulta tribal, revisiones bajo la Ley de Política Ambiental Nacional y evaluaciones de impacto en acuíferos que ninguna empresa puede saltarse en California, independientemente de cuán limpia sea su tecnología.
El tiempo regulatorio en este estado se mide en años, no en meses. Empresas como EnergySource Minerals, que opera el proyecto Hell’s Kitchen, llevan más de una década navegando ese proceso. TerraLithium y BHE tienen ventaja al operar sobre una instalación ya aprobada y en funcionamiento, pero escalar el componente de extracción de litio dentro de esa operación requerirá sus propios permisos y evaluaciones.
Impacto potencial en cadenas de suministro de baterías
Si la operación escala, el litio del Mar de Salton aterrizaría en un mercado donde la demanda de litio grado batería proyectada para 2030 triplica la producción actual de Estados Unidos. Las gigafábricas de Tesla en Nevada, los proyectos de Ford y GM en Michigan y Tennessee, y el ecosistema de almacenamiento de energía que California está construyendo activamente necesitan litio doméstico o, al menos, litio de jurisdicciones aliadas bajo USMCA.
Un proyecto exitoso en California no desplaza a Chile ni a Australia del mapa de suministro global. Pero sí da a los fabricantes de baterías estadounidenses una opción de abastecimiento con menor riesgo geopolítico, potencialmente elegible para los créditos de la Ley de Reducción de la Inflación y con huella de carbono más baja gracias a la energía geotérmica que ya alimenta el proceso.
Eso tiene valor comercial antes de que salga la primera tonelada de litio refinado.
El modelo que otros miran con atención
La combinación de infraestructura geotérmica existente más DLE no es exclusiva de California. Hay recursos de salmueras geotérmicas en Idaho, Nevada y Utah con perfiles similares. Si TerraLithium y BHE Renewables logran demostrar viabilidad comercial en el Mar de Salton, el modelo viaja.
También viaja hacia América Latina. Perú, Chile y Bolivia tienen actividad geotérmica documentada en el altiplano, a menudo en las mismas cuencas que contienen salares con litio. La pregunta de si DLE sobre infraestructura geotérmica es replicable en los Andes no tiene respuesta técnica aún — pero alguien la está haciendo.
Por ahora, el resultado concreto es este: cloruro de litio producido con salmuera geotérmica real, en condiciones de operación industrial, en California. No es el finish line. Es la primera vuelta completada de una carrera que apenas empieza — y que Estados Unidos, por razones estratégicas que van más allá del precio del litio, no puede permitirse perder. (Minería en Línea)

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