El segundo hombre más rico de México y las cerealeras se pelean por el Belgrano Cargas
o.- (Matías Bonelli) El negocio minero y de infraestructura, son dos segmentos que tienen mucho que ver con el Belgrano Cargas. Germán Larrea Mota Velasco, “El Magnate Fantasma”, compite con las firmas exportadoras de cereales en el proceso de privatización de la empresa.
Para fines de febrero el Gobierno espera tener ya todo listo para poner en marcha lo que será el proceso de licitación del tren Belgrano Cargas, una de las grandes apuestas de la ola privatizadora del Gobierno, que debutó en el arranque del año pasado con la mendocina IMPSA.
El final de este proceso está previsto para junio, y marcará la vuelta de la empresa a los privados, luego de idas y vueltas a lo largo de su historia, que incluyen una sociedad entre Franco Macri, la Familia Roggio y Hugo Moyano.
Es que en 1999, ante el deterioro del servicio y falta de inversiones, sobre el final del gobierno de Carlos Menem se declaró la empresa en emergencia. Así se creó la Sociedad Operadora de Emergencia S.A. (SOESA), un conglomerado manejado en un 51% por el Grupo Shima (Macri en sociedad con la china Sanhe Hopefull Grain & Oil), el Grupo Roggio, el Grupo Emepa, y los sindicatos de Camioneros, la Unión Ferroviaria y La Fraternidad.
En 2013 se puso fin a esa operación y se creó la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística S.A., quien opera actualmente.
Lo que está en juego ahora es un negocio que, en las condiciones ideales, podría representar u$s 3.000M.
Hoy este ramal -que recorre cerca de 7.300 kilómetros- puede mover unos siete millones de toneladas de granos, aunque algunas estimaciones indican que, una vez que se realicen las mejoras necesarias, podrían llegar a las 10 millones de toneladas, solo si se habla de los granos del campo.
A esto, además, se le deben sumar los negocios que puedan surgir de actividades como la minería.
Hoy son dos los candidatos que aparecen en el horizonte. Uno es el millonario mexicano Germán Larrea Mota Velasco, propietario del Grupo México, con el foco en el negocio minero y de infraestructura, dos segmentos que tienen mucho que ver con el Belgrano Cargas.
Si algo caracterizó a este empresario de 72 años es su perfil subterráneo, a tal punto que se lo conoció como “El Magnate Fantasma” ya que durante décadas solo se le conoció el rostro a través de una vieja foto en blanco y negro.
Si algo evitó toda su vida –salvo ocasiones muy especiales- es la exposición mediática. Es el segundo hombre más rico de México, con una fortuna cercana a los u$s 40.000M.
Larrea Mota Velasco –también conocido en México como “El Rey del Cobre” por ser el dueño de una de las mineras más grandes del mundo a través de la compañía American Mining Corporation- ve en la operación del Belgrano Cargas la unión de sus dos grandes ejes de negocios: el minero y el de la infraestructura.
Es que su recorrido atraviesa 13 provincias desde Buenos Aires hasta el noroeste argentino. Grupo México sabe que hay muchos tramos de sus vías que deben ser reacondicionados o directamente reconstruidos, y que para eso habrá que invertir no menos de u$s 1.000M.
El grupo mexicano se metería en el segmento del transporte de la producción del sector, aunque lo ven también como un primer paso en lo que podría ser luego la incursión en la explotación de algún emprendimiento.
Si a esto se le suma que, además, es el dueño del transporte de lo producido, el negocio todavía es más atractivo.
El punto en contra para esta empresa es que no está de acuerdo con la modalidad de open access que dispuso el Gobierno, es decir que pueda ser usada por operadores que nada tengan que ver con quien gane este proceso, siempre a través del pago de un canon.
Las principales cerealeras exportadoras que operan en el país también tienen argumentos para querer quedarse con el Belgrano Cargas. Como ellas mismas sostienen, son “los dueños de los granos y los puntos de recepción”, por lo que ahora sumarle el transporte sería fundamental.
Las compañías del agro se presentarán a la licitación en forma conjunta y lo harán a través de lo que se llamará “Consorcio Pro Belgrano”: la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill y Louis Dreyfus (LDC) conformarán esa sociedad que se dividirán en partes iguales, y analizan un piso de inversión de u$s 500M, un monto a rever y que dependerá de los trabajos que haya que realizar para poner la traza en orden.
Está claro que ser los dueños de las tres patas del negocio exportador es muy tentador, pero las compañías del agro también cuentan con otro plan. (Clarín, Buenos Aires, 22/01/2026)
