El petróleo y el gas se disparan tras el ataque a Irán

El petróleo y el gas se disparan tras el ataque a Irán

o.- Madrid. (Cecilia Castelló). El barril de Brent avanza casi un 8% y roza los u$s 79, un precio que los analistas anticipan que puede escalar en torno a los u$s 90 dólares. El gas en Europa sube más del 25%.
Una lancha iraní de la Fuerza de Movilización de la Resistencia Basij, una milicia paramilitar voluntaria dentro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el Golfo Pérsico en una imagen de 2024Rouzbeh Fouladi (CONTACTO/Europa Press)
La ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que comenzó el fin de semana, ha puesto el foco sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que circula el 20% del petróleo y del gas licuado que se consume en el mundo. Ante el previsible aumento de los costes y la posibilidad de desabastecimiento, los precios del petróleo han llegado a subir cerca de un 13% durante la madrugada europea, aunque luego las alzas se han moderado a cerca de un 8%. Cunde el temor de que la guerra entre Estados Unidos e Irán se descontrole y provoque una importante interrupción del suministro de crudo.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, avanza un 8%, y roza los 79 dólares por barril. El WTI, la referencia estadounidense, suma un 7,4%. En lo que va de año, el crudo acumula un alza cercana a un 30%. Más violenta es la subida del gas: la referencia europea, el contrato TTF que se negocia en los Países Bajos, se dispara más del 25% hasta los 40 euros por megawatio. A través del estrecho de Ormuz, vía controlada por Irán, fluye alrededor de una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y gas natural licuado. Una media de 14,5 Mb de petróleo viajan a través del estrecho. De ellos, el 90% se dirige a Asia, mientras que el 4% va a Europa, el 4% a América y el 2% restante a África, según datos de Reuters. Los futuros del diésel suben también un 20%.
La vía marítima, un corredor entre Omán e Irán de unas pocas decenas de kilómetros en su parte más estrecha, aún no ha sido físicamente bloqueada, pero las empresas navieras y los transportistas de petróleo han interrumpido sus operaciones, y unos 150 buques están paralizados en la zona, según Reuters. Irán ha informado de ataques contra tres petroleros propiedad de Estados Unidos y Reino Unido, y el Departamento de Transporte de EE UU emitió una recomendación para que los buques comerciales eviten navegar por el estrecho, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo. El tráfico de petroleros “parece estar significativamente interrumpido, ya que muchos transportistas, productores de petróleo y aseguradoras han adoptado una actitud cautelosa de espera”, declararon en una nota analistas de Goldman Sachs. “Hasta donde sabemos, no hay daños confirmados en la producción de petróleo ni en la infraestructura de exportación”.
En cuanto al gas, la situación representa el impacto más duro para los mercados desde la invasión rusa de Ucrania hace cuatro años. Si bien los países asiáticos compran la mayor parte del GNL transportado desde Oriente Medio, cualquier interrupción elevará la competencia por suministros alternativos, lo que puede impulsar al alza los precios en todo el mundo, incluida Europa.
“El cambio más inmediato y tangible que afecta a los mercados petroleros es la interrupción efectiva del tráfico a través del estrecho de Ormuz, lo que impide que 15 Mb/d de crudo lleguen a los mercados”, señala a Reuters Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy. “A menos que surjan señales de una distensión, prevemos un aumento significativo en los precios del petróleo”. Este analista estima un rango para los precios de entre 85 y 90 dólares por barril. Morgan Stanley por su lado ha elevado su pronóstico para el Brent del segundo trimestre a u$s 80 por barril desde u$s 62,50.
La OPEP+ acordó el domingo un modesto aumento de la producción de petróleo de 206.000 b/d para abril, pero gran parte de ese producto aún debe salir del Golfo Pérsico en buques cisterna. Irán bombea alrededor de 3,3Mb/d, o el 3% de la producción mundial, y además está sujeto a sanciones. El petróleo del Golfo Pérsico debe pasar por esa vía para llegar a mercados importantes como China, India y Japón. Según Reuters, la petrolera Saudi Aramco ha recibido el impacto de los restos de dos drones iraníes en la refinería de Ras Tanura, en Arabia Saudí, y ha detenido las operaciones y el cierre de algunas unidades como medida de precaución.
“En nuestra opinión, el equivalente histórico más cercano es el embargo petrolero de Oriente Medio de la década de 1970, que aumentó los precios del petróleo en un 300%, hasta alrededor de u$s 12 por barril en 1974”, declaró Alan Gelder, vicepresidente sénior de mercados petroleros de Wood Mackenzie. “Eso equivale a u$s 90 por barril en 2026. Superar esta cifra en el mercado actual, preocupado por pérdidas significativas de suministro, parece muy factible”.
Los expertos señalan como el primer riesgo para los mercados la incertidumbre sobre el futuro de Irán, cuarto mayor productor de petróleo, dadas las complejidades del sistema de gobierno de la República Islámica, la naturaleza ideológica de su base de apoyo y el poder de su Guardia Revolucionaria. Esto complica las perspectivas para los precios del crudo, que ya llevan semanas al alza, con importantes implicaciones para la inflación mundial.
“Los riesgos en Oriente Medio han aumentado. Los mercados reajustarán sus precios, pasando de un shock geopolítico a un shock por riesgo de un conflicto prolongado, a menos que Irán manifieste su voluntad de negociar”, declaró a Reuters Rong Ren Goh, gestor de cartera del equipo de renta fija de Eastspring Investments en Singapur.
Los mercados vaticinan que las consecuencias del ataque serán limitadas, como ocurrió durante la Guerra de los 12 Días de junio pasado entre Israel e Irán. Los analistas no contemplan, de momento, un cambio de régimen iraní como sucedió en 1979.
“Consideramos que el ritmo de la recuperación del tráfico a través de Ormuz y el alcance de las represalias iraníes serán clave para el precio del petróleo en los próximos días”, señalan los analistas de UBS en una nota del domingo.
El conflicto no parece que vaya a resolverse de manera rápida. Donald Trump ha asegurado que Estados Unidos seguirá atacando Irán “hasta que se alcancen todos los objetivos” y vaticinó que el conflicto podría durar hasta cuatro semanas.
“Prevemos que el petróleo Brent se cotizará en el rango de 80 a 90 dólares por barril, según nuestro escenario base, al menos durante la próxima semana”, señala Citigroup, que sí contempla entre sus opciones un cambio de régimen en Irán, en una nota a sus clientes que recoge Bloomberg. “Nuestra perspectiva base es que el liderazgo iraní cambie, o que el régimen cambie lo suficiente como para detener la guerra en una o dos semanas, o que Estados Unidos decida desescalar el conflicto tras haber visto un cambio de liderazgo y un retroceso en el programa de misiles y nuclear de Irán”, añadieron.
Solo si el tráfico de petroleros se reanuda rápidamente, o si hay una desescalada o conversaciones diplomáticas a puerta cerrada, entonces veremos reducir la presión, dijo Haris Khurshid, director de inversiones de Karobaar Capital en Chicago. “De lo contrario, probablemente consolidaremos en niveles elevados”. (Cinco Días, España, 02/03/2026)

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