El petróleo supera los 108 dólares por barril e impulsa al bono español a diez años por encima del 4%
o.- España. El temor a una inflación más prolongada castiga a la deuda soberana en una jornada de caídas en las Bolsas ante el descenso de los valores ligados a la IA.
El encarecimiento de los precios energéticos, con el barril de petróleo por encima de los u$s 108 y el gas natural de referencia en Europa en niveles no vistos desde finales de 2022, dispara los temores de una inflación más prolongada y se deja sentir en un mercado temeroso del estallido de una crisis en la inteligencia artificial.
La escalada de los precios continúa poniendo bajo presión a la deuda soberana y lleva a la rentabilidad del bono español a superar incluso el 4%, rozando los máximos de 2013.
Las Bolsas se dejan llevar por las caídas, con los valores tecnológicos liderando los descensos.
El barril de petróleo brent avanza más del 3% y supera ya los u$s 108 ante el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Próximo.
Una situación que tiene su réplica en el mercado del gas natural, donde los futuros del gas natural de referencia en Europa, el TTF, avanzan a su vez más de un 5% y alcanzan los 84 euros el megavatio hora.
Al cierre de un oleoducto clave de Arabia Saudí para dar salida a su producción de gas y petróleo sin pasar por el estrecho de Ormuz tras varios ataques con drones se suma la cancelación de una reunión prevista entre Irán y los estados del golfo Pérsico.
La subida de los precios energéticos castiga al mercado de deuda, donde la rentabilidad de los bonos soberanos, que se mueve a la inversa que el precio, sigue en ascenso. La deuda española a diez años ha superado por primera vez en tres años la frontera del 4% y se sitúa en el 4,005%.
Un movimiento que tiene su réplica en otras referencias:
el bono alemán con vencimiento en 2036 alcanza el 3,52% y el francés llega al 4,495%.
La escalada de la deuda gala lleva a su prima de riesgo a rozar por primera vez 2022 los 100 puntos básicos.
La tendencia se replica en la deuda estadounidense, donde el rendimiento del bono a diez años roza el 5% y mantienen la oleada de pérdidas de la semana pasada.
El alza del petróleo está complicando además las perspectivas de la Reserva Federal. Además, una inflación en EE UU más alta de lo esperado refuerza los argumentos a favor de una subida de los tipos. Los operadores otorgan ahora una probabilidad de casi el 90% de un alza de tasas el miércoles y lleva al dólar a fortalecerse frente al resto de divisas.
A todo ello se suma además la creciente presión de las principales empresas de inteligencia artificial para ralentizar el desarrollo de modelos avanzados. Un movimiento que pesa en el mercado de renta variable, influenciado desde hace meses por el empuje de la IA.
Los futuros del Nasdaq 100 caen un 1,7% y los del S&P 500 bajan un 0,7%, a medida que los inversores reconsideran si el auge del gasto en IA puede sostener las elevadas valoraciones y las expectativas de beneficios.
Por su parte, las Bolsas asiáticas registraron descensos.
El Kospi de Corea del Sur —un barómetro de la inversión en IA— perdió un 3,2% y el Nikkei 225 de Japón bajó un 0,6% al cierre. SoftBank Group llegó a caer hasta un 13% en Tokio y terminó con un recorte del 10%, después de que Altman, de OpenAI, afirmara que la empresa no saldrá a Bolsa este año, lo que añadió presión sobre las valoraciones vinculadas a la IA.
En Europa manda el tono negativo
Solo logra subir el Ftse 100 de Londres, un 0,55%. El Ibex 35 cede un 0,7% y pierde los 19.800 puntos. Dentro del índice español, Solaria, Acciona y ACS son los valores más bajistas, con recortes que superan el 2%. Al otro lado y, gracias a la escalada del precio del petróleo, Repsol es el más alcista. Le siguen Amadeus e Indra.
El debate sobre la IA se ha intensificado después de que el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidiera al sector que frenara el desarrollo de sus modelos de IA más avanzados y anunciara que su empresa introduciría salvaguardias adicionales, incluidas evaluaciones independientes de terceros.
El consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, respaldó la propuesta, mientras que el jefe de xAI, Elon Musk, afirmó que “Dario tiene razón”. El presidente de EE.UU., Donald Trump, sin embargo, restó importancia a las crecientes preocupaciones mientras las empresas siguen compitiendo de forma agresiva, especialmente con sus rivales chinos.
Las advertencias han generado dudas sobre si un ritmo más lento de desarrollo de la IA podría reducir el gasto empresarial y poner en entredicho las expectativas de beneficios en toda la cadena de suministro.
Este cambio se produce al inicio de una semana crucial en la agenda de los principales bancos centrales. El mercado prevé cambios en la política monetaria tras las reuniones de la Reserva Federal (Fed) de EE.UU., el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón. La pasada semana, el Banco Central Europeo optó por subir las tasas por segunda vez en el año ante una inflación que se prevé prolongada.
“Se dan cita dos factores adversos”, afirmó a Bloomberg Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade. ”Las advertencias de que el desarrollo de la IA debe ralentizarse, junto con una nueva subida de los precios del petróleo tras el cierre del oleoducto este-oeste de Arabia Saudí, constituyen una combinación difícil para los activos de riesgo. Ver cómo el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se acerca al nivel del 5% es otra señal preocupante para la Bolsa”, apuntó. (Cinco Días; España, 14/09/2026-06:45 ART)
