El Gobierno retiene a las provincias fondos por $ 800.000 millones

El Gobierno retiene a las provincias fondos por $ 800.000 millones

o.- (Juan Manuel Barca) Son aportes discrecionales que reciben gobernadores. El Ejecutivo giró solo el 20% del total en 2025. El uso político.
El Gobierno se encamina a cerrar el año con un superávit en la billetera que utilizó en las últimas semanas para torcer voluntades en el Congreso.
Se trata de los denominados Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un fondo creado en 1988 para asistir a las provincias en situaciones de emergencia y desequilibrios financieros, pero que se reparten en forma discrecional, lo que incentiva “los juegos del hambre”.
En pleno debate presupuestario, el Ejecutivo aceleró su distribución entre gobernadores aliados y las transferencias totalizaron $ 198.000 M en todo el año. Esa cifra, sin embargo, representa
solo el 20% de un presupuesto total de más de $ 1.000.000M, según cálculos parlamentarios y de Empiria. Así, a siete días del fin de año, la Casa Rosada dispone de un remanente de más de $ 800.000M.
Es un poder de fuego considerable frente a los $ 66.000 M girados en las dos primeras semanas de diciembre a Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones), Leandro Zdero (Chaco), Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Gustavo Sáenz (Salta). Un endulzante que no alcanzó para evitar la caída del Capítulo XI, que derogaba el financiamiento a universidades y discapacidad.
De esa manera, los ATN sobrantes podrían jugar un rol clave en las próximas horas, cuando el Gobierno se apresta a retomar el debate del Presupuesto 2026 en el Senado.
O su destino podría ser otro: en despachos oficiales hay bronca por el desplante de la semana pasada de los gobernadores, que implica un costo fiscal de más de $ 7 billones (0,7% del PBI). Por ello, tampoco descartan cerrar la billetera y castigarlos.
En ese caso, el Tesoro se guardaría los fondos para sostener el equilibrio fiscal. Habitualmente, la recaudación no se distribuye en su totalidad en el período fiscal anual. Cuando ese sucede, si bien el gobierno central no puede destinar los recursos a otros fines, los fondos no distribuidos disminuyen el gasto nacional y por ende pasan a aumentar el superávit o disminuir el déficit fiscal.
En pleno debate presupuestario se aceleró su distribución.
Javier Milei dijo días atrás que “acomodará” las partidas que sean necesarias para mantener el déficit cero. Y el ministro del Interior, Diego Santilli, señaló a Clarín que van a “achicar el gasto”. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, tallarán en la decisión. “Le van a sacar a las provincias, me jodiste, los ATN que no se usan van al superávit”, dijo una fuente del equipo económico.
La tensión con las provincias por estos recursos es de larga data. Los aportes se conforman con la recaudación del 1% de la masa coparticipable de impuestos nacionales recaudados, es decir, de aquellos que se reparten automáticamente a las provincias, pero el Gobierno nacional decide cuándo y a qué jurisdicciones asignar los recursos. Por ello, funcionan como “subsidios”, según la definición del fallecido investigador y economista Oscar Cetrángolo.
En los hechos, los ATN terminan siendo una herramienta del poder central, con una mayor asignación a las provincias políticamente alineadas o relevantes para la negociación fiscal. Néstor Kirchner giró el 8% de los recursos, Cristina Kirchner apenas el 7% y Mauricio Macri un 20%, mientras que Alberto Fernández ejecutó casi el 90% en el marco de la pandemia y Javier Milei repartió un 15%, marcando un quiebre en la lógica de distribución. (Clarín, Buenos Aires, 26/12/2025)

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