El Ibex repunta de la mano de las energéticas y ataca los 16.900 puntos
La renta variable sigue bajo presión y el petróleo continúa al alza a medida que los inversores se preparan para un conflicto prolongado en Oriente Próximo. EE UU ha aumentado su presencia militar en la zona y las fuerzas hutíes, respaldadas por Irán, se han sumado a los ataques contra Israel, amenazando con disrupciones del tránsito marítimo en el mar Rojo, que se sumarían a las ya registradas en el estrecho de Ormuz. El precio del brent sube hoy un 2,5% hasta los 115 dólares el barril, y se encamina a un aumento mensual récord. La escalada en marzo ronda el 60%, lo que aviva los temores a un repunte de la inflación y el riesgo de recesión global. Las Bolsas asiáticas terminaron en su mayoría a la baja, con el Nikkei de Japón perdiendo un 3%. Los futuros estadounidenses cotizan en positivo y los índices europeos luchan por avanzar posiciones.
El Ibex 35 repunta tras una apertura en negativo. El selectivo logra tocar por momentos los 16.900 puntos gracias a los valores energéticos. Acciona lidera el lado de las ganancias con un alza de más del 2%. Endesa, Iberdrola y Naturgy ganan alrededor del 1,8%. Indra, Acerinox e IAG ceden más del 1%. En Europa, las Bolsas cotizan con signo dispar.
Aunque el encarecimiento del crudo alimenta los temores de inflación y complica la labor de los bancos centrales, los inversores han frenado la venta de deuda. Tras cuatro semanas consecutivas de repuntes en las rentabilidades, hoy muchos optan por refugiarse en los bonos soberanos ante la expectativa de que la reciente subida del petróleo sea solo un anticipo de una escasez de combustible más prolongada.
Hasta ahora, el mercado se había centrado en el impacto de la guerra sobre los precios, pero el temor a una recesión vuelve a primer plano. Los analistas de Goldman Sachs estiman en torno al 30% la probabilidad de que se produzca el próximo año, un escenario que podría llevar a los bancos centrales a adoptar una postura de mayor cautela, esperar a ver cómo evoluciona la situación y evitar nuevas subidas de tipos. En este contexto, los rendimientos de la deuda retoman las caídas. Las referencias estadounidenses a diez y treinta años retroceden cuatro puntos básicos, hasta el 4,3% y el 4,9%, respectivamente, mientras que el bono alemán con vencimiento en 2035 baja dos puntos básicos y se sitúa en torno al 3%.
La presión sobre el estrecho de Ormuz se ha convertido en una de las armas de represalia de Irán en la guerra, que ya entra en su segundo mes. Por ese estrecho transita un 20% del crudo mundial y un porcentaje superior de gas licuado, y Asia es el principal destino de los envíos. Muchos países asiáticos sí están acordando con Teherán el paso seguro de sus buques por el estratégico paso.
“El control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, su capacidad para perturbar los mercados mundiales de energía y alimentos, y sus capacidades sostenidas de misiles y drones le dan pocos incentivos para ceder, lo que presiona a Estados Unidos a intensificar el conflicto”, dijo Madison Cartwright, analista geoeconómico sénior del Commonwealth Bank of Australia. “Esperamos que la guerra se extienda al menos hasta junio, con el riesgo de un conflicto más prolongado”, añade.
Las conversaciones de paz en el Golfo son inciertas a medida que EE UU aumenta sus tropas. Pakistán dijo que se estaba preparando para albergar “conversaciones significativas” para poner fin al conflicto en Irán en los próximos días, a pesar de que Teherán acusó a Washington de preparar un asalto terrestre mientras el ejército estadounidense aumenta las fuerzas en la región. EE UU ha desplegado unos 50.000 efectivos en total y con supuestos planes por parte del Pentágono para una incursión terrestre en Irán, según filtraciones a medios estadounidenses.
Trump afirmó en una entrevista Financial Times el domingo que su preferencia en el conflicto con Irán sería “tomar el control del petróleo” del país y dejó abierta la posibilidad de apoderarse de la isla de Jarg, principal terminal de exportación iraní. El líder republicano sostuvo que Washington cuenta con “muchas opciones” militares y económicas frente a Teherán, incluyendo la eventual toma de esa infraestructura estratégica, aunque reconoció que una operación de ese tipo implicaría una presencia prolongada sobre el terreno. Añadió que las conversaciones con Irán se estaban llevando a cabo de forma directa e indirecta, iban muy bien y podrían llegar a un acuerdo pronto, o no.
El aumento de los precios del petróleo en marzo supera el repunte posterior a la invasión iraquí de Kuwait en 1990. La represión en el estrecho de Ormuz ha disparado los precios del petróleo, el gas, los fertilizantes,el plástico y el aluminio, junto con el combustible para aviones y barcos.Se prevé que los precios de los alimentos, los productos farmacéuticos y los productos petroquímicos también aumenten. “Cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho, más pronunciada será la reducción de las reservas, lo que podría provocar aumentos drásticos en el precio del petróleo crudo, el gas natural y otras materias primas”, advierte Bruce Kasman, jefe global de economía de JPMorgan. “Un escenario en el que el estrecho permanezca cerrado durante un mes más sería coherente con el aumento de los precios del petróleo hacia los 150 dólares el barril y las restricciones a los consumidores industriales de suministro de energía”, apunta. (Cinco Días, España)
