Chile consolida liderazgo en litio procesado mientras enfrenta nueva competencia global
o.- (Por Agustín de Vicente). El mercado mundial del litio atraviesa una transformación estructural que redefine la competitividad de los principales productores. Si bien la demanda continúa impulsada por la electromovilidad, el almacenamiento energético y la transición hacia energías limpias, la acelerada expansión de la oferta global genera nuevas presiones sobre los márgenes de rentabilidad y obliga a los países productores a repensar sus estrategias comerciales.
Así lo revela el 4° Informe sobre el Mercado del Litio: Una Perspectiva desde el Comercio Internacional, elaborado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), que posiciona a Chile como el principal exportador mundial de litio con mayor grado de procesamiento. El documento advierte que el escenario futuro dependerá cada vez menos de los precios internacionales y más de la capacidad de agregar valor e integrarse a las cadenas globales de suministro.
Chile domina el litio procesado
Durante 2025, Chile consolidó su liderazgo al concentrar el 46% de las exportaciones mundiales de carbonato e hidróxido de litio, superando ampliamente a Argentina y China en estos productos de mayor procesamiento. El país representó además el 58% de las exportaciones globales de carbonato de litio, mientras ocupó el segundo lugar internacional en hidróxido de litio.
Esta posición se sustenta en sus recursos naturales, experiencia productiva, estabilidad institucional y una extensa red de acuerdos comerciales. No obstante, cuando se consideran todas las formas de litio —incluyendo la espodumena sin procesar— Australia continúa liderando las exportaciones mundiales.
Más volumen, menor valor
Uno de los hallazgos más significativos del informe es la divergencia entre volumen y valor de las exportaciones chilenas. En 2025, las exportaciones de litio alcanzaron u$s2.397M, un descenso de 7,3% respecto del año anterior. Sin embargo, el volumen exportado aumentó 2,6%, llegando a 321.695 toneladas de carbonato de litio equivalente (CLE).
Esta brecha refleja el fuerte ajuste de precios registrado tras el máximo histórico alcanzado en 2022, fenómeno explicado por la rápida expansión de la oferta mundial y la incorporación de nuevos productores al mercado. La caída de precios ha presionado los márgenes operacionales de la industria chilena, exigiendo mejoras en eficiencia y estrategias de diferenciación.
2026 inicia con recuperación
A pesar del complejo escenario de 2025, los primeros meses de 2026 muestran señales positivas. Entre enero y mayo, los retornos por exportaciones de litio alcanzaron u$s2.639M, cifra que prácticamente triplica la registrada en igual período del año anterior e incluso supera en cerca de 10% el total exportado durante todo 2025.
Durante el primer cuatrimestre del año, el volumen exportado fue 43% superior al registrado entre enero y abril de 2025, mientras los precios comenzaron a recuperarse tras estabilizarse durante gran parte del año anterior. Este repunte sugiere que el mercado ha encontrado un nuevo equilibrio precio-demanda.
Asia domina la demanda
China continúa siendo el principal destino del litio chileno, concentrando 67% de las exportaciones durante 2025. Le siguen Corea del Sur (22%), Japón, Estados Unidos y la Unión Europea, confirmando el liderazgo asiático en la fabricación de baterías y vehículos eléctricos.
Sin embargo, la SUBREI advierte que esta elevada concentración representa un desafío estratégico para Chile. La dependencia del mercado chino expone al país a fluctuaciones en la política económica y comercial de una única potencia. Por ello, diversificar mercados y fortalecer relaciones comerciales con otras economías que buscan asegurar suministro de minerales críticos emerge como imperativo estratégico.
Una nueva competencia global
El litio dejó de ser únicamente un insumo para baterías y pasó a convertirse en un activo estratégico para la seguridad económica de las principales potencias. La Agencia Internacional de Energía proyecta que la demanda mundial podría quintuplicarse hacia 2040, lo que atrae inversiones masivas de múltiples actores.
Durante 2025 aumentó significativamente la producción en Australia, Argentina, Brasil, Canadá, China, Chile, Estados Unidos, Malí y Zimbabue, incrementando la competencia internacional. Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur e India desarrollan políticas activas para asegurar cadenas de suministro más resilientes y reducir dependencia de mercados específicos.
Agregar valor como prioridad
Según el informe, la ventaja competitiva de Chile ya no dependerá exclusivamente de sus reservas de litio, sino de su capacidad para generar mayor procesamiento local, atraer inversiones, desarrollar innovación tecnológica y participar en segmentos de mayor valor dentro de la cadena global de suministro.
En ese contexto, fortalecer la industrialización, diversificar mercados y consolidar alianzas estratégicas con economías que demandan minerales críticos aparecen como los principales desafíos para mantener el liderazgo chileno durante la próxima década. La transición desde un modelo basado en commodity hacia uno fundamentado en especialización y valor agregado será determinante para la competitividad futura de la industria. (Reporte Minero)
