Brasil, impacto del balotaje. Dura reacción: la Bolsa de San Pablo se derrumbó más de 13% y el real se debilitó un 11%
o.- El presidente Lula da Silva se impuso en la segunda vuelta, algo que no estaba en los planes de los inversores. Los activos financieros brasileños sufrieron fuertes correcciones.
Lula da Silva dio el batacazo en el balotaje de este domingo y tendrá un nuevo mandato como presidente de Brasil hasta 2030. El impacto en los mercados financieros no se hizo esperar: así como habían reaccionado con euforia tras el resultado de la primera vuelta, este lunes sufrieron fuertes variaciones negativas, tanto en las acciones como en la cotización del real. Así, el Índice Bovespa, retrocedió un 13,4% y tuvo una de sus peores performances diarias desde 1998.
En esa misma línea, el iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), fondo cotizado en bolsa que agrupa a las empresas de mediana y gran capitalización más importantes de la Bolsa brasileña, se desplomó 19,8%. En tanto, el real brasileño se hundió más del 11% frente al dólar en las primeras operaciones al contado, y registró así una de sus mayores caídas intradiarias.
Las acciones más fuertes mostraron bajas relevantes en la plaza doméstica: Petrobras, Itaú y Bradesco perdieron 8,2%, 13,7% y 21,7% respectivamente. Por su parte, NU Holding cayó un 17% en Wall Street. A su vez, el holding Simpar se desmoronó casi un 65% y lideró las pérdidas, seguido por Ecorodovias Infraestrutura e Logística, que lo hizo un 63,9%.
La reacción de los inversores respondió a lo sorpresivo del resultado, que implicó una remontada del candidato del Partido dos Trabalhadores (PT) en el balotaje. El grueso del mercado había llegado “comprado” al domingo ante las previsiones mayoritarias de una victoria de Flávio Bolsonaro, que finalmente no ocurrió. En ese contexto, sobre el mediodía la Bolsa de Valores de São Paulo suspendió automáticamente las operaciones durante 30 minutos tras una caída del Bovespa superior al 10%.
En diálogo con Ámbito, el analista de la consultora Eco Go, Honorio Zabaleta, señaló que la caída inicial va a encontrar su rebote en el corto plazo. “Lula no tiene otra que hacer frente a la situación fiscal ante la que está, ya sea disminuyendo subsidios o reduciendo el gasto en términos reales”, valoró el especialista.
A su vez, remarcó que aunque la Selic siga reduciéndose, va a continuar un tiempo más por encima de la inflación, con lo cual “el gasto en intereses va a seguir siendo elevado”. “Va a ser determinante el nombramiento del nuevo ministro de Hacienda: una vez que sepamos quién es vamos a poder determinar un sendero fiscal más cierto. Otro frente que se va a monitorear mucho es el Presupuesto para el año que viene”.
Desde PPI manifestaron que, hasta el momento, el castigo a los activos no es parejo en términos de lógica, con los bancos y el consumo doméstico registrando las peores caídas en Nueva York.
Del otro lado, los exportadores aguantan bastante mejor, al facturar en dólares y reportar en reales, de modo que una moneda más débil les infla los ingresos. “Una cosa son las compañías donde el gobierno puede efectivamente tocar las ganancias, como Petrobras o Banco do Brasil por su condición de estatales, y otra son aquellas donde lo que se mueve es la tasa de descuento, es decir la prima de riesgo país y el tipo de cambio. En el segundo, el múltiplo puede recomponerse si aparece un plan fiscal creíble”, explicaron.
Fuerte depreciación del real brasileño luego del triunfo de Lula
Asimismo, el real se depreció casi 12% contra la divisa estadounidense. En efecto, el dólar en Brasil se disparó hasta los 5,42 reales, tras anotar picos intradiarios superiores de los 5,5 reales, un nivel no visto desde fines de 2025.
Para PPI, la depreciación del real introduce un viento en contra para el peso, por lo que será importante observar si el Gobierno permite que una eventual presión vendedora se traduzca en una suba del tipo de cambio o si vuelve a intervenir para contenerla. “Hasta ahora, el equipo económico no recurrió a ventas de instrumentos dollar-linked ni a intervenciones en futuros durante octubre, una señal positiva para la dinámica cambiaria”, deslizaron.
El analista financiero, Nau Bernués, señaló que el valor de la moneda brasileña será clave para la Argentina. En ese sentido, marcó que hoy el tipo de cambio bilateral entre ambos países está igual de apreciado que en noviembre de 2023 (o sea, que el peso argentino está igual de caro que en noviembre de 2023).
El impacto de las elecciones de Brasil en los mercados y la economía argentina
“Mi lectura es que, para la Argentina, esta elección importa menos por el nombre de quien gobierna en Brasil que por tres canales concretos; el real, las reglas del Mercosur y una relación política en su peor momento. Al primero ya lo tenemos en contra antes de empezar”, acotó.
En esa línea, Zabaleta dijo a este medio que, para la Argentina, el triunfo de Lula tiene implicancias importantes por dos factores. En el frente financiero, la fuerte corrección de los activos brasileños que genera un efecto contagio sobre los papeles domésticos e impulsan la suba del riesgo país. “Probablemente, lo más relevante para los próximos meses sea la depreciación del real. Si se sostiene, la Argentina perdería competitividad frente a Brasil, especialmente en sectores industriales como el automotriz, al tiempo que los productos brasileños se abaratarían en términos relativos”, resaltó.
Desde CEPEC remarcaron que Brasil es un socio comercial clave para nuestro país.
“Una mayor volatilidad en sus mercados podría trasladarse a otros activos de la región, aunque todavía es temprano para determinar si el impacto quedará concentrado en Brasil o se extenderá a otros mercados emergentes”, profundizaron.
En ese sentido, desde Puente afirmaron que el resultado electoral del domingo extendió el viento frente para el mercado local, en tanto representa una continuación de las presiones externas y condicionan la dinámica de corto plazo de los activos locales. (ámbito.com; 26/10/2026-16:23hs)
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