AOG Patagonia 2026
o.- La AOG Patagonia 2026 dejó anuncios millonarios, cruces políticos y negociaciones clave para Vaca Muerta. Milei defendió el RIGI, Horacio Marín anticipó los próximos hitos de YPF y el embajador de EE.UU., Peter Lamelas, condiciona ayuda por u$s 20.000M.
La historia del shale que reconstruyó Jorge Sapag, la disputa por el agua y su reúso, y las internas políticas en Neuquén fueron protagonistas de los quinchos petroleros.
Datos oficiales indican que la mortandad masculina en los accidentes de tránsito en Vaca Muerta es del 58%. La Ruta Nacional N°7 es protagonista de la mayoría de esas tragedias viales. Y en muchas ocasiones, tiene que ver con animales sueltos.
Los hacedores de Vaca Muerta: Jorge Sapag y Horacio Marín. La semana de la energía terminó así, entre brindis, pronósticos electorales y especulaciones sobre los próximos movimientos del sector público y privado. La próxima edición tendrá lugar en Buenos Aires, durante la AOG prevista del 20 al 23 de septiembre en La Rural.
La AOG Patagonia 2026 convirtió a Neuquén en el epicentro de la energía, pero detrás de los stands, los anuncios y los discursos hubo otra agenda: la política, los negocios y las discusiones que marcarán el futuro de Vaca Muerta. Javier Milei llegó bajo la lluvia, defendió el RIGI y empezó a jugar la partida electoral de 2027; Horacio Marín combinó anécdotas, elogios a sus socios internacionales y números de alto impacto para YPF, desde la meta del millón de barriles diarios hasta los u$s 76.000 M que demanda Argentina LNG.
En paralelo, Peter Lamelas anunció hasta u$s 20.000 M de inversión y financiamiento estadounidense, dejó abierta la posibilidad de una cifra mayor y vinculó la continuidad del respaldo de Washington con el resultado político de 2027, mientras volvía a advertir sobre los riesgos de la tecnología china en sectores estratégicos.
Las charlas también miraron hacia atrás y hacia adelante.
Jorge Sapag reconstruyó los viajes, las negociaciones y las decisiones políticas que hicieron posible el desarrollo no convencional, mientras en las mesas empresarias creció la discusión por el agua: el reúso, los nuevos cánones y la presión para que las petroleras participen en proyectos agrícolas de diversificación. En el cierre, un cóctel en el Botánico reunió a más de un centenar de invitados para conversar sobre la posible continuidad de Fernando Banderet en Añelo, el regreso político de Darío Pérez y la sorpresiva salida de Daniel González del equipo energético nacional.
Entre las proyecciones millonarias, las tensiones con el Gobierno provincial y las anécdotas de los protagonistas, los quinchos petroleros volvieron a mostrar que el futuro de Vaca Muerta no se define solamente en los pozos: también se cocina en los despachos, las negociaciones y las mesas donde se cruzan la política y los negocios.
Milei bajo la lluvia: un simulacro explosivo y una recorrida petrolera que quedó pendiente
La AOG Patagonia arrancó con vértigo. El domingo previo a la apertura, mientras los expositores ultimaban los detalles de sus stands, un simulacro de evacuación incluyó distintos escenarios de emergencia, entre ellos un eventual atentado con explosivos. El operativo generó nervios y desorganización entre quienes todavía trabajaban para dejar todo listo. Al día siguiente, la lluvia más intensa de la exposición complicó los accesos y la logística, aunque no impidió una primera jornada exitosa, con miles de visitantes y buena parte de la industria energética reunida en Neuquén.
La visita de Javier Milei tuvo más de política que de petróleo.
El Presidente llegó acompañado por su hermana Karina y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y antes de su discurso esperó en una sala contigua a la Sala Tromen, mientras hablaban el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), Ernesto López Anadón, y luego el gobernador Rolando Figueroa. Este último aguardó allí hasta que llegó su turno.
Su discurso comenzó algo trabado, pero después tomó ritmo con un repaso de su gestión, la defensa de la autonomía provincial y críticas a periodistas y economistas. «No tenemos el mismo proyecto político que el Presidente, tenemos pensamientos diferentes, pero eso no quita que tengamos el mismo objetivo», resumió, en una frase que combinó coincidencias económicas con distancia política.
Milei, en cambio, se reservó más de una hora de discurso a puertas cerradas, con luces bajas, aire acondicionado a 20 grados, aplausos de militantes y chicanas a sus adversarios.
La recorrida custodiada por los stands de YPF y Pan American Energy (PAE), en el Hall 1, quedó pendiente. Tampoco se concretó la visita a YPF junto a Horacio Marín, donde lo esperaban incluso los lentes para observar los gemelos digitales desarrollados por Siemens para monitorear operaciones del VMOS, mejorar la eficiencia y reducir la exposición de los trabajadores a riesgos.
Presencias
Entre los dirigentes presentes estuvo el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, el único mandatario provincial además de Figueroa. Minutos antes había cortado las cintas del stand de Mendoza en el Hall 4, junto al director de Hidrocarburos, Lucas Erio, y el ministro de Gobierno, Natalio Mema. En los pasillos mendocinos ya lo mencionan como posible candidato a gobernador del oficialismo provincial y comentan que “juega con el caballo del comisario”. La interna promete capítulos: Luis Petri todavía busca la bendición de Karina Milei y amenaza con competir por afuera si no la consigue.
En clave neuquina, los saludos especiales fueron para los senadores libertarios (la pastora) Nadia Márquez y (el pomicultor) Pablo Cervi. Afuera del Espacio DUAM, la militancia de La Libertad Avanza aportó globos violetas, cantitos y una consigna con proyección provincial: “Nadia es Milei”. La hija del pastor evangélico todopoderoso Hugo Márquez tiene aspiraciones provinciales en 2027, y algunos ya se animan a vaticinar un cabeza-cabeza con Rolo. Su peor escollo: las denuncias del pasado por estafas con títulos universitarios truchos y malversación de bienes públicos por usar instalaciones neuquinas para negocios privados. Su padre, fundador de la Escuela Bautista AMEN, todavía recibe 100% de subsidios para salarios de sus docentes. De hecho, el sábado 31 de octubre Javier Milei regresa a Neuquén para participar de la inauguración del nuevo auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, de los Marquez. Más apoyo político es imposible.
En su discurso, el Presidente defendió el modelo económico y atribuyó el salto petrolero a los cambios de reglas, el fin de los precios pisados, las restricciones a las exportaciones y el cepo cambiario. Destacó el récord exportador de septiembre y aseguró que hay más de u$s 210.000 M en proyectos de inversión anunciados, con el 45% concentrado en petróleo y gas. Hubo defensa cerrada del RIGI, rechazo a los cuestionamientos por su costo fiscal y una negativa tajante a devaluar, además de críticas a quienes objetan el régimen.
Además de Marín, Figueroa fue uno de los destinatarios de los elogios presidenciales. Milei lo saludó al comienzo, destacó la adhesión de Neuquén al RIGI y hasta agradeció su cruce con el exministro Alfonso Prat-Gay.
La contracara fueron los gobernadores que no adhirieron al régimen y Axel Kicillof, blanco recurrente de sus críticas.
El discurso económico derivó así en mensaje electoral: Milei presentó 2027 como una elección entre “el partido colectivista del Estado y el partido de la libertad”, definió los comicios como “el test del inversor” y advirtió: “El año que viene van a decidir si quieren volver al pasado”. La consigna para el resto del país fue todavía más ambiciosa: “Podemos hacer que florezcan mil Vaca Muerta”.
La visita terminó siendo relámpago. Milei se retiró rumbo a España sin completar la recorrida petrolera prevista.
La postal que dejó fue otra: Vaca Muerta como bandera económica, el RIGI como argumento electoral y Neuquén como escenario para exhibir aliados, marcar diferencias y empezar a jugar la partida de 2027.
Horacio Marín y su derroche de amor: “Los amo a los árabes, my brother Sultán”
Si Javier Milei convirtió la AOG Patagonia en una tribuna política, Horacio Marín aprovechó su turno para mostrar que detrás de los números de YPF también hay anécdotas, afectos y algún que otro exabrupto.
El presidente de la petrolera repartió elogios para los socios internacionales, en especial para los empresarios de Emiratos Árabes Unidos. “La verdad que los amo a los árabes, ¿entendés? My brother Sultán, lo amo”, confesó al referirse a Sultan Al Jaber, uno de los principales referentes de ADNOC, la compañía con la que YPF busca avanzar en su estrategia exportadora a través de la firma XRG.
El entusiasmo tiene su correlato en cifras bastante menos románticas: para desarrollar Argentina LNG, Marín calculó una inversión total de u$s 76.000M, incluidos u$s 51.000 M para el proyecto y otros u$s 25.000 M en infraestructura.
De ese monto, unos u$s 30.000 M se destinarían a pozos e infraestructura de producción hasta alcanzar el pico previsto.
El derroche de cariño convivió con la obsesión por destrabar decisiones. Marín contó que, durante una negociación contractual, encontró un viernes a las 21:30 a los abogados de ambas partes enfrascados en una discusión sobre una cláusula que establecía cinco o diez días hábiles de franco laboral.
Su solución fue bastante menos sofisticada que el lenguaje jurídico: “Ponés siete, ponés siete y se van a dormir, se dejan de joder. ¿Qué cambia dos días hábiles en un contrato de 20 años?”, recordó entre risas.
La anécdota funcionó como una versión doméstica de un desafío mucho más grande: conseguir que los acuerdos, las inversiones y las obras avancen al ritmo que exige Vaca Muerta.
En esa carrera, el número que más entusiasma al titular de YPF es el millón de barriles diarios. “Vamos a llegar al millón de barriles antes de lo calculado, según nuestras proyecciones falta muy poco”, aseguró. La compañía produce 360.000 b/d netos, de los cuales 248.000 corresponden a producción propia, muy cerca de los 250.000 barriles que se había comprometido a alcanzar para fin de año.
El contexto acompaña: en septiembre de 2026, la Argentina llegó a un récord nacional de 973.700 b/d y Vaca Muerta aportó 698.500b.
Con semejante ritmo, la preocupación ya no es solamente cuánto crudo sacar, sino cómo transportarlo. Marín reveló que los productores están pidiendo más capacidad para el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y que analizan llevarlo a un millón de barriles diarios lo antes posible.
El entusiasmo, de todos modos, no le hace perder de vista la cuenta que viene después. Los pozos declinan y sostener la producción exige perforar e invertir de manera permanente. Marín explicó que, si YPF aumentó su producción en 70.000 barriles durante el año anterior, en realidad tuvo que compensar un declino equivalente a unos 50.000 barriles adicionales. Por eso anticipó que la etapa de máximo desarrollo se extenderá hasta 2031 y que luego habrá que mantener la meseta.
“En el pico nos da u$s 6.000 M o más de inversión neta permanente a partir de un plateau”, señaló. Traducido al idioma de los negocios: llegar al objetivo será un hito, pero sostenerlo también costará una fortuna.
En medio de semejante despliegue, Marín volvió a reconocer a quienes imaginaron antes que otros la infraestructura necesaria. Sobre el VMOS, destacó la visión de Marcos Bulgheroni, de Southern Energy, y admitió que en YPF tampoco todos creían que Argentina LNG pudiera concretarse. “Visualizar, soñar y ejecutar es el secreto de las personas que llegan a sus objetivos”, resumió. La frase bien podría ser el lema de esta etapa de la industria, aunque el propio Marín dejó claro que los sueños energéticos necesitan algo más que entusiasmo: roca competitiva, reglas previsibles, socios dispuestos a poner capital y obras capaces de llevar la producción hasta los mercados. En ese esquema, el 26 de noviembre aparece como una fecha clave para la firma del FID de Argentina LNG, con los socios internacionales ENI y XRG. Italianos y emiratíes desembarcarán en Buenos Aires para darle el empujón final al proyecto de inversión privado más importante de la historia argentina. La rúbrica será en la Torre de YPF, pero resta definir si visitarán la Casa Rosada. Habrá un antes y después del 26-N. Previamente, el 16 de noviembre, se celebra una audiencia pública en Sierra Grande (Río Negro) que se superará -a priori- sin escollos.
Sus preocupaciones hoy pasan por la falta de eficiencia. Le cuenta los días y horas a todo. Mejor dicho, está ocupado por los cuellos de botella internos en YPF.
Fue por eso que pasó tremenda escoba por el sector de las arenas y barrió a los “kileros”, siempre excedidos de peso. Pero también se ocupa por acelerar las CENCH, permisos ambientales y trámites burocráticos: el año que viene YPF presentará 920 pedidos de autorización para operar en Vaca Muerta. Si cada uno demora unos 220 días en promedio, algo no está bien. Por eso, Marín desplegó una ayuda invaluable tecnológica a la gestión provincial para acelerar los trámites. Envió un “pentágono” al Ministerio de Leticia Esteves -así le dice a 5 expertos en automatización y digitalización de procesos- para escalar las rutinas. Si la industria va a un ritmo apresurado, no puede ser que la administración vaya 10 veces más lento. Todo tiene que estar a la altura, repite. Tampoco le hacen gracia las multas a pagar por microdemoras en el VMOS y “fallas” en la EPC en la zona del mulle que detectaron justo a tiempo, y ahora corrigieron.
Volviendo al escenario, el presidente-CEO reservó otra dosis de épica, esta vez con humor incluido. Al mostrar un gráfico sobre la evolución histórica de YPF desde su creación, en 1922, Marín tuvo que acomodarse porque una columna del auditorio del Tromen le tapaba la vista. “Al que se le ocurrió hacer un anfiteatro con la columna al medio…”, lanzó sin la palabrota final, antes de continuar con la presentación. Risas, y más risas. Eso tiene Marín: no solo despierta admiración, provoca carcajadas y cosecha aplausos entre quienes lo escuchan en vivo, sino que también genera entusiasmo, reflejado en una imagen positiva excepcional y una intención de voto altísima, dos indicadores que les quitan el sueño a más de uno. Pidan las encuestas y comprueben.
La imagen en el Tromen proyectaba una compañía que, con sus planes de producción, el VMOS y Argentina LNG, podría multiplicar por más de cuatro su tamaño actual en los próximos cuatro años. “YPF va a otra escala, va a ser otra compañía”, aseguró. Y, para explicar cómo espera que se recuerde esta transformación, cerró con una definición que provocó risas: “Acá hubo una sarta de locos que hizo algo que la sacó de contexto”. Entre los saludos a sus socios árabes, los abogados mandados a dormir y los u$s 76.000 M que demanda el gas licuado, Marín dejó una idea bastante clara: en la nueva YPF, el amor puede ser incondicional, pero los números siempre mandan.
Lamelas en Neuquén: los u$s 20.000 M de Trump, la condición electoral y la preocupación por China
La presencia en Neuquén del embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, fue uno de los movimientos políticos de la AOG Patagonia 2026.
El diplomático recorrió los stands de YPF y Chevron en el Hall 1, saludó a estudiantes que visitaron la exposición y se mostró distendido entre empresarios y referentes de la industria.
Pero su participación destacada fue en la cumbre de energía organizada por la Cámara de Comercio Argentina-Texas dejó un mensaje bastante más contundente: el respaldo financiero de Washington tiene una fecha en el calendario y una condición política que mira directamente a las elecciones presidenciales de octubre de 2027.
Lamelas anunció que el gobierno de Donald Trump está dispuesto a destinar hasta u$s 20.000 M en inversiones y financiamiento para proyectos críticos de la Argentina antes de que termine 2027.
La cifra llamó la atención porque casi triplica los u$s 7.000 M que ambos países habían acordado en septiembre. Un día antes, Javier Milei ya había anticipado que el número podía crecer: “No descarten que pueda aumentar el número”, dijo durante la apertura de la exposición.
Sin embargo, entre los empresarios quedó flotando unas preguntas:
¿qué incluyen exactamente esos u$s 20.000M?
¿Se trata de fondos nuevos, todavía no anunciados, o el cálculo contempla compromisos, acuerdos y proyectos que ya se habían presentado?
¿Es un paquete adicional o una cifra redondeada que reúne iniciativas en distintas etapas?
Lamelas mencionó al Exim Bank, a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), al Departamento de Estado y a otras agencias estadounidenses como canales para concretar las operaciones, pero no desagregó el monto ni detalló qué parte corresponde a anuncios nuevos.
En los pasillos, de todos modos, circuló una versión todavía más ambiciosa. En una conversación off the record, el Embajador dejó trascender que los u$s 20.000 M podrían convertirse en u$s 50.000 M en poco tiempo. Una cifra que, de confirmarse, cambiaría la escala de la apuesta estadounidense por la Argentina. Por ahora, ese salto no forma parte del anuncio oficial y queda sujeto a futuras precisiones.
La letra política, en cambio, fue explícita.
Lamelas vinculó la continuidad del financiamiento con la permanencia del rumbo libertario después de las elecciones de 2027. “Estamos listos para seguir impulsando, financiando de los Estados Unidos más allá del 2027, si la Argentina sigue avanzando hacia adelante y nunca hacia atrás. Pusimos el número de 2027, porque es la elección y nosotros estamos apoyando a este Gobierno. Esa plata va a estar lista hasta el 2027 y vamos a ver lo que pasa después”, afirmó.
El diplomático no dejó demasiado margen para interpretar qué entiende Washington por ese rumbo. Dijo que la Argentina debe tomar “el rumbo correcto”, que definió como “hacia la derecha y no hacia la izquierda”. En otras palabras, el horizonte de los fondos estadounidenses quedó asociado a la continuidad del oficialismo o de un candidato que garantice la misma orientación política. La advertencia fue más allá de un respaldo diplomático a la administración de Milei: puso sobre la mesa la posibilidad de que el apoyo financiero posterior a 2027 dependa del resultado electoral.
El otro capítulo del mensaje estuvo dedicado a China.
Lamelas volvió a cuestionar la contratación de tecnología y servicios de origen chino, especialmente cuando involucran datos sensibles o infraestructura estratégica. Citó la legislación de inteligencia de ese país y sostuvo que las empresas están obligadas a entregar información al Partido Comunista Chino sin control judicial y en secreto. “No existe compañía privada en China. Todo existe bajo el régimen comunista”, afirmó.
La preocupación no quedó en una discusión abstracta sobre geopolítica. En Neuquén, el tema tiene una traducción concreta: una cooperativa eléctrica contrató a Huawei para prestar un servicio vinculado con más de 3.500 cámaras de video distribuidas en accesos a localidades y pozos petroleros de Vaca Muerta. Según el planteo que despertó la inquietud estadounidense, el sistema no solo permitiría acceder a las imágenes, sino que también abriría interrogantes sobre quién administra la información y quién puede tener acceso a ella.
El interés de Washington es fácil de entender desde esa perspectiva.
Las cámaras ubicadas en rutas, entradas a ciudades y yacimientos pueden revelar movimientos, recorridos y rutinas en una región clave para la producción energética argentina. Quién entra y quién sale, qué vehículos circulan, qué equipos transportan y cómo se mueven las personas alrededor de los pozos son datos que, en manos equivocadas, podrían adquirir valor estratégico. La preocupación se extiende además a las localidades donde la cooperativa presta servicios y, potencialmente, a otros puntos conectados a esa infraestructura.
Lamelas buscó reforzar el argumento con un ejemplo de la propia industria petrolera. Recordó que YPF utiliza más de 300 antenas de Starlink en sus pozos para conectar las operaciones con su centro de inteligencia artificial en Puerto Madero.
Según detalló, cada pozo envía más de 35 millones de datos. “¿De qué sirve tecnología barata si después pueden entrar y llevarse los datos y quedarse con la llave de la casa? Lo barato a veces sale más caro”, advirtió. Y remató con una frase que sintetizó su posición: “La seguridad energética es seguridad nacional”.
Sobre los dichos de Lamelas se habló en la “Carpa Restaurant” de la AOG que Tecpetrol reservó para su cóctel de 1.000 invitados, entre los Hall 5 y 6.
Allí, un empresario local recordó que hoy está vigente el Centro de Operación y Coordinación de Emergencias ubicado sobre la Autovía Norte, cerca del aeropuerto provincial y en el camino hacia Vaca Muerta.
Se trata de una instalación de unos 600 m², financiada parcialmente con fondos del Comando Sur de Estados Unidos por un monto estimado de hasta u$s 2 M y presentada oficialmente como una base para asistencia humanitaria y Defensa Civil ante desastres naturales.
La obra estuvo a cargo de Eterna S.A., una constructora hondureña que destaca en su sitio web su trayectoria de trabajo con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense desde 1980.
Los antecedentes de “la base estadounidense” se remontan a fines de 2009, cuando el entonces gobernador –y ahora escritor- Jorge Sapag solicitó a la Embajada de Estados Unidos, entre otros recursos, la construcción de dos galpones de 500 m².
Al año siguiente, la exembajadora Vilma Martínez aceptó la propuesta de levantar un centro de operaciones de emergencia, dos depósitos en la capital neuquina y otro en Zapala.
Hoy, dijo el empresario, la base se la observa al pasar desde la calle, sin despertar dudas ni inquietudes. Para Lamelas, presumió el neuquino, es una garantía de permanencia disimulada.
Sapag, Vaca Muerta y el viaje que cambió la historia
En la AOG también hubo tiempo para mirar por el espejo retrovisor.
Energy Report estuvo presente como testigo de la presentación de Vaca Muerta. Tesoro y faro para la Argentina, el libro en el que Jorge Sapag reconstruye la historia personal y política detrás del desarrollo no convencional que cambió la economía neuquina, y pronto, la argentina.
Moderado por el periodista Cristian Navazo, el encuentro tuvo de todo: un viaje a Canadá que terminó siendo más valioso que cualquier inversión, negociaciones con ExxonMobil y Chevron, una roca que hizo que el exgobernador se «enamorara», una advertencia de Pepe Mujica sobre los peligros de la riqueza petrolera y hasta dos profecías sobre el destino de la Patagonia.
El hilo conductor fue una convicción: Vaca Muerta no nació solamente de una roca extraordinaria, sino también de decisiones políticas, conocimiento y una apuesta a largo plazo.
La historia arrancó en 2007, cuando Sapag llegó al gobierno de Neuquén con una provincia en problemas: según recordó, tenía un presupuesto de unos u$s 1.000M, gastos por u$s 1.200 M y una deuda acumulada de u$s 800M.
La producción convencional declinaba y había que encontrar una salida. Entonces organizó un viaje a Calgary, en Alberta, Canadá, con la esperanza de conseguir inversiones. El dinero no apareció, pero sí algo que terminaría siendo mucho más importante. Benigno Rojas, de la Cámara Argentino-Canadiense, le advirtió que las compañías estadounidenses estaban ocupadas desarrollando sus propios recursos y le recomendó quedarse para aprender. Sapag siguió el consejo y regresó con conocimientos técnicos y ambientales que Neuquén adaptaría a su propia regulación.
«Si hoy Vaca Muerta se desarrolla en la provincia de Neuquén, es porque la provincia de Alberta, que es provincia hermana de Neuquén, nos dio gratis todos los conocimientos», agradeció.
En plena fiebre por las inversiones multimillonarias, el exgobernador recordó que una de las primeras grandes ventajas competitivas de la formación llegó sin una factura de por medio.
El relato tuvo también su costado familiar.
Sapag llevó una roca extraída por YPF a unos 2.600 metros de profundidad y explicó cómo se formó Vaca Muerta hace aproximadamente 140 millones de años, en un antiguo ambiente marino.
Para alguien criado en una familia vinculada a la actividad minera, la idea de extraer hidrocarburos de una roca compacta fue amor a primera vista. «Cuando me hablaban de una piedra que generaba gas y petróleo, yo enseguida me enamoré y tomé la idea porque dije: ‘Aquí está la salida de la provincia de Neuquén’», contó.
La formación era conocida desde hacía décadas, pero faltaba demostrar que podía explotarse comercialmente. Allí entraron en escena las nuevas tecnologías, los geólogos y las compañías que se animaron a explorar cuando todavía no había garantías de éxito.
Entre las historias que recuperó estuvo la licitación Nuevos Horizontes, de 2008, que dejó dos áreas sin interesados: Bajo del Choque y La Invernada.
Más tarde, las negociaciones con ExxonMobil, tras la adquisición de XTO Energy, abrieron otra etapa de exploración y compromisos de inversión.
Sapag recordó cómo áreas que inicialmente no despertaban interés fueron ganando valor a medida que se comprobaba su potencial.
También evocó a Mark Papa, de EOG Resources, quien en 2009 le dijo: «Gobernador, me enamoré de Vaca Muerta, es una roca maravillosa».
El capítulo empresarial tuvo nombres de peso, pero también pozos que no dieron los resultados esperados.
La lección fue que la geología no ofrece garantías uniformes: el éxito requiere conocimiento, inversión, tecnología y capacidad para asumir riesgos.
La conversación se puso más política cuando llegó el turno de Chevron y el desarrollo de Loma Campana, en 2013.
Sapag reconoció que el acuerdo con YPF generó controversias y tuvo costos políticos, pero defendió la decisión como una apuesta que excedía su mandato. «Dicen que los políticos piensan en la próxima elección; lo que los gobernantes tienen que hacer es pensar en la próxima generación. Nosotros pensamos en las próximas generaciones porque sabíamos que podíamos perder una elección y la perdimos», afirmó.
Según sus cifras, Loma Campana acumuló inversiones cercanas a los u$s 9.000 M y llegó a producir entre 90.000 y 100.000b/d.
En la mirada del exgobernador, aquel desarrollo fue uno de los puntos de inflexión que ayudaron a demostrar que el shale argentino podía pasar de la expectativa geológica a una escala productiva concreta.
No faltó el capítulo ambiental, uno de los más sensibles del debate sobre el fracking.
Sapag rechazó la idea de que la expansión hidrocarburífera sea necesariamente incompatible con el cuidado del agua y repasó los criterios de gestión que Neuquén incorporó a partir de la experiencia canadiense.
También presentó estimaciones sobre los caudales de los ríos Neuquén y Limay para sostener su argumento de que el consumo destinado a la fractura hidráulica debe analizarse en relación con la disponibilidad del recurso.
Las cifras expuestas fueron parte de su defensa del desarrollo no convencional, aunque la disponibilidad efectiva de agua depende también de los caudales estacionales, los usos existentes, la calidad y las necesidades ambientales de cada cuenca.
Su planteo fue que la actividad necesita tecnología, regulación y controles, no una falsa disyuntiva entre producción y ambiente.
Entre los momentos más llamativos:
apareció una advertencia que Sapag recibió de José «Pepe» Mujica en 2011, durante una conversación en la que también participó el empresario Alejandro Bulgheroni.
El entonces presidente uruguayo le planteó que la riqueza petrolera podía convertirse en un problema si no se traducía en progreso social. «Esta riqueza en el mundo genera guerras, y usted no la tiene en la tesorería, la tiene a 2.500 metros de profundidad. Va a tener que trabajar mucho para que genere progreso social y no vivir de rentas», recordó Sapag.
La frase le sirvió para defender la educación, las obras públicas, la diversificación económica y los fondos anticíclicos como herramientas para que la renta energética no se agote en el auge de la producción. En otras palabras, sacar petróleo es una cosa; conseguir que esa riqueza mejore la vida de la población es otra bastante más compleja.
El futuro también tuvo números de alto impacto.
Sapag proyectó que Neuquén podría alcanzar los dos millones de barriles diarios de petróleo hacia 2035 y elevar la producción de gas hasta unos 250Mm3/d. En ese escenario, estimó que las exportaciones energéticas argentinas podrían rondar los u$s 50.000 M anuales.
Son proyecciones condicionadas por las inversiones, los mercados y la infraestructura necesaria para evacuar la producción, pero muestran la escala de la oportunidad que describió.
El exgobernador advirtió, además, que el salto requerirá rutas, viviendas, servicios, formación profesional y más capacidad logística, desde el transporte de arena de fractura hasta la disponibilidad de mano de obra técnica.
Su mensaje fue claro: el crecimiento no se resuelve solamente perforando más pozos.
Para el cierre, Sapag dejó las planillas y volvió a las historias que le dan al libro un tono singular. Recordó una frase atribuida a San Juan Bosco sobre los ríos de petróleo que recorrerían las venas de la Patagonia y una psicografía atribuida a Benjamín Solari Parravicini, fechada en 1942, que vinculaba a Neuquén con la imagen de un faro para la Argentina.
Ambas referencias aparecieron como relatos simbólicos, no como predicciones históricamente verificadas.
La idea, sin embargo, conectó con el título de la obra: Vaca Muerta como tesoro por lo que guarda bajo tierra y como faro por lo que puede representar para el país.
Energy Report fue testigo de una presentación que, más que una evocación nostálgica, funcionó como una defensa de las decisiones que hicieron posible el desarrollo no convencional.
Sapag no se atribuyó en soledad la transformación: reconoció el aporte de Alberta, de las empresas, de los técnicos y de quienes apostaron cuando el resultado todavía era incierto.
Y volvió al consejo que recibió en Calgary, cuando había viajado en busca de capitales y terminó llevándose algo menos tangible, pero decisivo: «Usted se va a llevar conocimientos que son más importantes a veces que dinero».
Casi veinte años después, con Vaca Muerta como motor de la producción y las exportaciones, aquella frase sigue siendo una de las claves para entender cómo empezó todo.
Saltó el lobby del flowback y volvió el fantasma de Moreno: ¿Vaca Muerta tiene que financiar alfalfa, lechuga, remolacha y pistachos?
La euforia petrolera de la AOG Patagonia tuvo una discusión bastante menos festiva detrás de los stands y los cócteles:
quién paga la diversificación productiva de Neuquén y hasta dónde puede llegar la provincia con sus exigencias a las operadoras.
El miércoles 21, once compañías (YPF, Vista, PAE, Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía, TotalEnergies, Shell, Chevron, GeoPark y Phoenix) se sentaron con Rolando Figueroa y presentaron 22 proyectos: 11 productivos y 11 once para reutilizar agua de producción.
El paquete incluye más de 200 hectáreas bajo riego, con pilotos iniciales de más de 40, y cultivos que van desde alfalfa y verdeos hasta horticultura, álamos y experiencias que en las mesas petroleras ya se resumían con una palabra que hacía levantar las cejas: “Quieren que nos pongamos a plantar remolacha”.
La pregunta que sobrevoló los encuentros fue inevitable:
¿el petróleo debe financiar alfalfa, lechuga, arvejas y pistachos en una región árida, o la provincia está usando el agua como palanca para conseguir inversiones que de otro modo no llegarían?
Figueroa presentó la iniciativa como parte de una reconversión para el Neuquén posterior al boom petrolero. Recordó que el 35% de la superficie de Vaca Muerta es fiscal y defendió un programa agrícola-ganadero para que la región no dependa exclusivamente de los hidrocarburos. “Es muy importante la participación de las operadoras. Se puede desarrollar la industria agropecuaria gracias al riego y producir alfalfa, pistacho y tener ganadería”, dijo.
La ministra de Ambiente, Leticia Esteves, sostuvo que “el uso sin control del agua no es sostenible en el largo plazo» y defendió los proyectos como una primera experiencia para identificar qué cultivos se adaptan mejor.
El ministro de Energía, Gustavo Medele, también puso el foco en el momento elegido: con el barril por encima de u$s 100, argumentó, es una oportunidad para invertir en tratamiento y llegar preparados a un ciclo de precios más bajos.
En el sector privado, sin embargo, la lectura fue otra: “Somos empresas petroleras. No podemos asumir responsabilidades estatales como construir viviendas o subsidiar un cultivo ineficiente en un desierto donde no crece ni el pasto”, fue el reproche que circuló entre los referentes de la industria.
El agua, mientras tanto, dejó de ser ese insumo que se daba casi por descontado.
Un informe técnico titulado El agua ya no es gratis, citado por especialistas consultados por Energy Report, advierte que el crecimiento de la actividad, la sequía estructural y el nuevo canon provincial cambiaron la ecuación.
Desde julio de 2026, el canon de referencia equivale a 2,5 litros de gasoil grado 3 de YPF por metro cúbico: unos $ 6.443, u$s 4,30 por m3 o u$s 0,68 por barril de agua captada.
Desde enero de 2027, la referencia prevista sube a tres litros, unos $ 7.731 o u$s 5,15 por metro cúbico, según los precios y el tipo de cambio utilizados por el informe.
Para un pozo que demande 40.000m3, el canon ronda los u$s 172.000.
Y para el conjunto de la cuenca, con un consumo anual estimado en 35Mm3, la cuenta llega a unos u$s 150M. No es poca cosa: a ese costo hay que agregar captación, conducción, bombeo, transporte, almacenamiento y disposición final.
“El costo del agua no está en el agua. Está en moverla”, resume el reporte.
Según las referencias internacionales del documento, el transporte representa cerca del 43% del costo total del servicio y un pozo puede requerir unos 600 viajes de camión asociados al agua.
Ahí aparece el verdadero lobby, según las conversaciones que se escucharon durante la exposición: no necesariamente una pelea entre petroleras que quieren seguir consumiendo agua dulce y ambientalistas que reclaman reciclarla, sino la disputa por quién va a proveer, operar y cobrar los sistemas de tratamiento y reúso. “No es casualidad que aterricen a Neuquén empresas de afuera aliadas con locales que hacen flowback”.
Otro fue más lejos: lo bautizó “morenismo puro” y abogó por un speach para explicarle a los inversores internacionales y las empresas extranjeras que ahora el gobierno local pide hacer agricultura.
La comparación con el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno apareció como síntesis del temor empresario fundado a que una exigencia provincial termine funcionando como un costo adicional para operar.
Algunos ejecutivos advirtieron incluso que, si la obligación crece en superficie o alcance, podrían cuestionarla por considerarla un impuesto indirecto y plantear que afecta las condiciones de inversión comprometidas bajo el RIGI.
Cómo es el flowback en Permian vs. Vaca Muerta:
La discusión tiene, además, una comparación incómoda con el Permian estadounidense. Neuquén conserva una ventaja hídrica relativa: el documento técnico cita para La Escalonada una separación proyectada de 12.500 m3/d de petróleo y 8.500 de agua, una relación cercana a 0,7 barriles de agua por barril de crudo.
En el Permian, las referencias son de unos cuatro barriles de agua por barril de petróleo en Delaware y tres en Midland (recomendación de los quinchos: los que no conocen Permian vean la serie “Landman” en la plataforma Paramount, referencia obligada para entender el futuro de Vaca Muerta y evitar catástrofes). Allí el reúso avanzó, en buena medida, porque la enorme generación de agua producida -más de 20 Mb/d- y las restricciones a la disposición, vinculadas también con la sismicidad inducida, estrecharon la salida.
En Neuquén, en cambio, la inyección en pozos sumideros sigue disponible, aunque el agua dulce de entrada se encareció.
“En Texas el reúso avanzó porque cerró la puerta de salida. En Neuquén la puerta de salida sigue abierta, pero acaba de encarecerse la puerta de entrada”, sintetizó una fuente del sector.
El contraste importa: las operadoras argentinas ya sostienen que sus costos son alrededor de un 30% superiores a los de Texas y que las nuevas exigencias podrían sumar cerca de u$s 500.000 por pozo, aproximadamente el 4% de su valor.
Los números del reúso, sin embargo, no son un argumento menor:
Cada metro cúbico recuperado puede evitar el canon de captación, parte del transporte y la disposición final.
Los costos internacionales del tratamiento para reutilizar agua en fracturas se ubican entre u$s 4,70 y u$s 9,40 por metro cúbico, mientras que el umbral económico puede llegar a u$s 8,59 si los costos evitados equivalen al canon, u$s 12,88 si lo duplican y u$s 17,18 si lo triplican.
La conclusión de los especialistas es que:
-el reúso puede cerrar por eficiencia económica, sin necesidad de imponerlo como una obligación asociada a proyectos agrícolas. “El reúso es una palanca de eficiencia, no una solución de suficiencia”, plantearon.
En otras palabras:
-Vaca Muerta no produciría agua tratada suficiente para cubrir toda la demanda de fractura, pero cada volumen recuperado puede ahorrar dinero, camiones y agua dulce.
-Las 11 iniciativas presentadas ante Figueroa apuntan a sustituir con agua de producción tratada al menos el 10% del agua dulce utilizada en cada fractura
Una operadora ya validó en campo la reutilización de 7.990 m3 por pozo y otra proyecta acumular unos 36.000 m3 reutilizados para febrero de 2027.
La letra chica de la política provincial es lo que mantiene la desconfianza.
Según la información difundida sobre el esquema, el canon contempla una reducción del 50% para quienes presenten un proyecto agropecuario y permite volver a los valores previos al primer aumento cuando se incorpora también el reúso de agua de producción.
Para el Gobierno, es una forma de acelerar el tratamiento, cuidar el recurso y sembrar las bases de una economía que sobreviva al petróleo.
Para parte de las compañías, es mezclar dos objetivos que deberían evaluarse por separado:
-una cosa es invertir en tecnología que reduce costos y presión sobre el agua dulce;
-otra, comprometer capital en cultivos cuya rentabilidad todavía debe demostrarse.
Las 200 hectáreas iniciales -incluido un proyecto de hidroponía de 4,4 hectáreas en San Patricio del Chañar, con una producción estimada de 860 toneladas anuales y 65 empleos permanentes- serán ahora evaluadas por los equipos técnicos provinciales.
La prueba será si esos pilotos pueden sostenerse productivamente sin convertirse en una nueva obligación creciente para las operadoras.
En los cócteles de la AOG, entre conversaciones sobre pozos, oleoductos y exportaciones, la pregunta no era si Neuquén debe cuidar el agua: en eso hay consenso.
La discusión era cómo hacerlo sin encarecer una de las pocas variables en las que Vaca Muerta puede competir mejor con Texas, y sin transformar a las petroleras en financiadoras obligatorias de una política agrícola provincial.
El mercado mundial de infraestructura hídrica para la industria -abastecimiento, transporte, almacenamiento, tratamiento y disposición- fue estimado en u$s 156.000 M para 2025-2030: detrás del flowback hay tecnología, contratos y un negocio enorme.
La cuestión es si el nuevo esquema logrará que el reúso avance porque conviene, o si la presión del canon terminará haciendo que las compañías planten alfalfa, lechuga, remolacha, arvejas y pistachos para evitar pagar más por el agua.
En Vaca Muerta, donde cada dólar por barril se mira con lupa, esa diferencia puede ser bastante más que una discusión de huerta.
Cóctel de lujo en Botánico,
la sucesión de Daniel González y
la carrera electoral por Añelo
El último quincho de la Semana de la Energía se mudó al Botánico Restaurant, sobre la avenida Coronel Olascoaga de la capital neuquina.
Más de 100 invitados, entre empresarios y altos ejecutivos, se reunieron para comer, beber y conversar en un ambiente distendido, con una decoración que estuvo a la altura de la ocasión.
Copas de bienvenida de Misosa y un DJ de fondo acompañaron la velada organizada por los empresarios rosarinos de ZLT, impulsores del Parque Industrial Vaca Muerta, en Añelo.
Después de desarrollar un complejo residencial con capacidad para 600 personas, la compañía ya proyecta nuevos negocios en la localidad: un club, un hotel internacional, un paseo comercial y gastronómico a cielo abierto y un edificio corporativo.
La hoja de ruta también incluye inversiones en San Juan, con un parque industrial minero, y en Córdoba, con un parque industrial logístico.
Los anfitriones, Gino Zavanella y Milena Moyano, recibieron a representantes de la construcción, los servicios petroleros, el retail, la ropa blanca, los seguros, la industria del acero pampeano y la logística internacional.
También hubo integrantes de la Cámara de Comercio Argentina-Texas, cámaras de proveedores, autoridades del IRAM, abogados de renombre con los teléfonos siempre encendidos, periodistas y consultores privados. Una mezcla de sectores que, entre bandejeos de bocadillos y cazuelas de arroces y carnes, encontró en la barra el punto de reunión para las conversaciones más largas de la noche.
Dos asuntos concentraron buena parte de los intercambios:
-la política de Añelo y
-la inesperada salida de Daniel González de la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería del Ministerio de Economía.
En el corazón de Vaca Muerta, la próxima disputa por la intendencia de mayo próximo asoma, al menos por ahora, favorable a Fernando Banderet, que estuvo presente en el cóctel acompañado por dos de sus hombres de confianza. El jefe comunal venía de participar de los festejos por los 111 años de Añelo, con un desfile que reunió a la comunidad en las calles pese al clima adverso. En una ciudad donde, según los números que circulan entre sus referentes, hay unos 9.200 votantes radicados y pasan alrededor de 30.000 personas por día, Banderet confía en que el respaldo local le alcance para conseguir otros cuatro años de gestión.
El Intendente repasa una lista extensa de obras públicas y políticas comunales para defender su continuidad. Su vínculo con el sindicato de petroleros es sólido y su pasado en la UOCRA también le permite mantener llegada al mundo del trabajo y la construcción.
En Botánico, su candidatura era considerada competitiva y con el camino relativamente allanado, aunque todavía falta para que la contienda se defina.
Uno de los temas que las empresas siguen con atención es la seguridad en la localidad, atravesada por el crecimiento acelerado de la actividad petrolera.
Un informe oficial del Gobierno neuquino detalló que, entre el 28 de febrero de 2025, cuando entró en vigencia la Ley Provincial 3488, y el 30 de septiembre de 2026, la División Antinarcóticos de la Policía provincial realizó: -74 allanamientos en domicilios vinculados con la venta de estupefacientes en Añelo.
-cuatro procedimientos propios con resultados positivos mediante el uso de canes especializados.
El balance incluyó el secuestro de 10,576 kilos de cannabis, 4,651 kilos de cocaína y una pequeña cantidad de éxtasis, además de 20 armas de fuego, 902 municiones y 32 vehículos vinculados con las causas.
Un dato que, en una ciudad que funciona como puerta de entrada a la principal formación no convencional del país, no pasa inadvertido para las compañías.
Enfrente de Banderet reaparece Darío Pérez, exjefe comunal que conserva un capital político difícil de medir, aunque todavía debe demostrar si le alcanza para disputar la intendencia con posibilidades concretas. Pérez busca un espacio que lo contenga y sostiene que todavía tiene mucho para aportar. Un gerente que lo conoce desde hace años lo definió con una postal de la política de cercanía: “Darío va a comprar la carne, el pan, para en el semáforo y todos lo saludan”.
La incógnita es si ese conocimiento cotidiano puede traducirse en votos suficientes para desafiar al actual intendente.
La otra conversación fuerte de la noche giró alrededor de Daniel González.
Su renuncia a la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería sorprendió en el sector, aunque un empresario de alto rango anticipó el movimiento apenas 24 horas antes de que se conociera públicamente. Sin revelar detalles, lanzó una predicción sobre el futuro del exCEO de YPF: “Vuelve al privado, ya lo van a ver en un cargo ejecutivo de primera línea nacional o internacional”.
La salida se produjo pocos días después de que González participara junto al presidente Milei de la inauguración de la AOG Patagonia 2026. Además, la presentación de cierre del ciclo de CEOs, prevista para el jueves con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, finalmente no se realizó. En el quincho, sin embargo, el balance sobre la gestión de González tuvo un tono menos dramático que la sorpresa inicial.
Varios de los presentes destacaron:
-su papel en la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y
-en el impulso a los proyectos energéticos, dos frentes que consideran que ya dejaron una base difícil de revertir.
Ahora queda el desafío de sostener y ampliar ese proceso.
La Argentina pasó de discutir el potencial de Vaca Muerta a enfrentar el reto de convertirlo en producción, exportaciones e inversiones efectivas.
Las metas que se barajan en el sector apuntan a superar el millón de barriles diarios de petróleo en 2026 y avanzar hacia los dos millones en torno a 2030.
El salto exige infraestructura, capacidad de evacuación, proveedores, financiamiento y continuidad en las reglas de juego. Como suele repetir Horacio Marín: “No podemos fallar en esta”.
La semana de la energía terminó así, entre brindis, pronósticos electorales y especulaciones sobre los próximos movimientos del sector público y privado.
Los quinchos petroleros tienen algo de especial:
-reúnen en una misma mesa a quienes toman decisiones, a quienes hacen negocios y a quienes conocen los entretelones de una industria que se juega buena parte del futuro económico argentino.
La próxima edición tendrá lugar en Buenos Aires, durante la AOG prevista del 20 al 23 de septiembre en La Rural.
Para entonces, la campaña presidencial estará entrando en su tramo decisivo, con candidatos buscando atriles, micrófonos y apoyos en todos los ámbitos. Habrá nuevos negocios, nuevas disputas y, seguramente, más historias para contar. Nos vemos en el próximo quincho. (ámbito.com; 27/10/2026-00,00hs)
