Balances de YPF y Vista: ¿siguen teniendo sentido?
o.- (Miguel Boggiano) Los resultados del tercer trimestre reflejaron un crecimiento de la producción, una mayor rentabilidad y una mejora en la generación de caja. Pese a las fuertes subas que acumularon sus acciones, ambas compañías todavía presentan valuaciones atractivas frente a sus pares internacionales.
YPF y Vista presentaron sus resultados del tercer trimestre y dejaron números fuertes: más producción, buena rentabilidad y, especialmente, una mejora en la generación de caja. Todo eso en un mercado argentino que viene pesado y donde un buen balance no necesariamente alcanza para que una acción suba.
La pregunta es bastante concreta: después de todo lo que subieron en los últimos años, ¿todavía hay valor? Arranco por la conclusión y la respuesta es que sí. Los negocios crecieron y las valuaciones siguen siendo muy interesantes. Pero para entender esa oportunidad hay que mirar también qué sostiene los resultados, cuánto necesitan invertir y qué riesgos estamos asumiendo.
Las dos acciones acumulan una fuerte suba en los últimos años. Eso, por sí solo, no permite concluir que estén caras, ya que también hay que mirar cuánto crecieron sus negocios.
¿Cómo le fue a YPF?
En YPF, lo más interesante es cómo el cambio hacia el shale empieza a reflejarse en la rentabilidad y en la caja. Los ingresos alcanzaron u$s 6.557M, un 41% más interanual. El EBITDA ajustado fue de u$s 2.503M, con un crecimiento del 84% y un margen cercano al 38%. Fue el segundo EBITDA trimestral más alto de su historia, por detrás del trimestre anterior. La ganancia neta alcanzó los u$s 1.196M.
La producción de petróleo shale creció un 32%, hasta unos 224.000b/d. Al mismo tiempo, el costo de extracción promedio bajó a u$s 7,8 por barril equivalente, un 8% menos que en el segundo trimestre. La mayor participación de los activos no convencionales está ayudando a mejorar la estructura de costos. Fuente: resultados comunicados por YPF.
La comparación anual muestra una mejora muy fuerte. Frente al trimestre anterior, los ingresos quedaron prácticamente estables. La tabla deja dos datos especialmente positivos: u$s 901 M de flujo de caja libre (vs u$s-759M el año anterior) y un apalancamiento neto de 0,8 veces, frente a 2,1 veces un año atrás.
Y hay otra diferencia que vale remarcar: aunque el shale creció fuerte, la producción total apenas aumentó un 2% interanual. YPF está reemplazando producción convencional y transformando su cartera. Por eso, mirar solamente el crecimiento del shale cuenta una parte de la historia.
¿Y el balance de Vista?
Vista alcanzó una producción récord de 169.000 barriles equivalentes diarios, un 33% más que un año atrás y un 8% por encima del trimestre anterior. Dentro de ese total, la producción de petróleo llegó a unos 147.100b/d, con un crecimiento interanual del 34%. Este crecimiento combina la actividad de los nuevos pozos con la incorporación de los activos adquiridos a Equinor.
La producción creció tanto frente al año pasado como frente al trimestre anterior. El petróleo sigue siendo el principal motor. El EBITDA ajustado alcanzó u$s 841,5M; un 78% más interanual, con un margen del 68%.
Pero el dato que más me interesa es otro: generó u$s 334 M de flujo de caja libre mientras seguía invirtiendo fuerte.
Los dos balances muestran avances operativos, pero también tuvieron un viento de cola importante por los precios del petróleo frente al año pasado.
¿Y sus valuaciones?
Acá aparece una de las partes más interesantes de la tesis. Vista cotiza cerca de 3,5 veces EV/EBITDA esperado para los próximos doce meses; YPF, alrededor de 3,2 veces; y XLE, la referencia del sector energético estadounidense, en unas 6,7 veces.
Sirve para comparar cuánto paga el mercado por la capacidad operativa esperada de cada negocio. La diferencia frente a XLE es grande. Las valuaciones de las compañías argentinas no parecen reflejar un escenario optimista, más bien lo contrario (cautela).
Analizando estas cuestiones, sigo viendo valor en YPF y Vista. Los balances aportan argumentos: crecimiento del shale, mejor rentabilidad, generación de caja y resultados financieros más sólidos.
Vale destacar que no dejan de ser acciones argentinas, con los riesgos y la volatilidad que eso implica (sumada a la volatilidad del petróleo en un contexto de guerra que no termina). Por eso, la gestión del riesgo es sumamente importante. (ámbito.com; 02/11/2026)
Balances de YPF y Vista: ¿siguen teniendo sentido?
