Amenaza de cierre de plantas por la suba de precio del gas importado
o.- (Sabrina Pont) El precio internacional del GNL llegó hasta los u$s 24 por millón de BTU, contra u$s 3 que se pagaban.
Por ocho. Se multiplicó el precio del gas importado al que muchos recurren cuando falla la provisión por red.
El país que proyecta convertirse en exportador global del gas de Vaca Muerta tiene industrias que prefieren parar la producción en pleno invierno antes que pagar el gas licuado (GNL) sin subsidios. No es una contradicción nueva, pero este año se profundizó por un cambio de reglas que el Gobierno implementó sin que buena parte de la industria lo anticipara: el Estado dejó de comprar y distribuir GNL subsidiado para la producción.
Ahora el que quiere gas extra lo compra al precio internacional, y el mercado, con la guerra en Oriente Medio de fondo, llegó a cobrar hasta u$s 24 por millón de BTU, contra los u$s 3 que pagaban las industrias por gas de red. Los cortes ya golpearon a más de 130 fábricas en todo el país, según la Unión Industrial Argentina.
El costo fiscal es el principal argumento para retirar el subsidio al sector productivo. Lo que sí admiten incluso quienes defienden esa orientación es que la implementación tuvo fallas de planificación. La licitación para que privados gestionaran la compra de GNL arrancó en abril y mayo, cuando debería haberse lanzado en septiembre u octubre de 2025. El Estado terminó asumiendo la gestión igual, pero a precios internacionales más altos y sin margen de maniobra.
En el NOA, la Unión Industrial de Salta lo cuantificó en su comunicado: la provincia enfrentará una reducción cercana al 35% en la capacidad firme asignada a las industrias por el reordenamiento de la Secretaría de Energía.
En Tucumán, según informó la distribuidora Naturgy, las industrias están afectadas con una restricción del 70% en su abastecimiento y en los próximos días pasan a Rampa 0, que no es corte inmediato sino gradual, tiempo para evitar que se afecten equipos”.
Para algunas industrias el diagnóstico es unánime y brutal: en muchos casos, es más barato parar la planta que producir con GNL. Fuentes industriales salteñas lo explicaron a Clarín: si una empresa que produce cerámica para un mes, el único costo es pagar los sueldos de ese período. Pero contratar gas al precio internacional del GNL equivale a un gasto adicional equivalente a un mes y medio de salarios, sin posibilidad de trasladarlo al precio del producto. “Es pérdida pura”, aseguraron.
“Es un precio que no podemos pagar”, dijeron los fabricantes.
El dato lo refuerza la Cámara Industrial de Cerámica Roja (CICER), que agrupa a ceramistas de todo el país. “Es un precio que no podemos pagar”, dijo su gerente, Favio Casarin. En dos empresas, Fanelli y Ctibor, que producen ladrillos cerámicos huecos para obras en la localidad bonaerense de La Plata, la situación dejó de ser opcional.
Según el director comercial de Fanelli, Claudio Moretto, la distribuidora Camuzzi llevó el gas a cero y debieron interrumpir la producción desde la semana pasada.
“Ya debimos bajar la producción un 50% por la demanda contraída y pensamos que nos iba a alcanzar”, describió y señaló que “otras distribuidoras sí llegan a ofrecer al menos el 50% a sus clientes industriales en Pilar o en Campana; no podemos competir, somos clientes cautivos de las distribuidoras”.
Desde Camuzzi, confirmaron el corte total de abastecimiento y agregaron que “normalmente la ventana de corte la tiene facultada la compañía y se puede tomar hasta 60 días de corte por año”.
En la industria de la cal, el cuadro es similar, aunque con una particularidad que mira hacia adelante. Raúl Cabanay, gerente de Caleras San Juan, señaló que, si bien la producción creció alrededor de un 10% en los primeros cinco meses del año, el gas caro amenaza con frenar ese repunte. (Clarín, Buenos Aires, 30/06/2026)
Amenaza de cierre de plantas por la suba de precio del gas importado
