El Gobierno analiza una baja en las tarifas de gas en octubre
o.- (Santiago Spaltro) Es porque en primavera y verano cae el consumo y el precio mayorista del gas. Sería la primera vez en años y se suma a un posible recorte del valor de la nafta.
Llegó la primavera. La rebaja del precio viene después de un alza que superó 398% a 764% según los hogares.
El Gobierno analiza por estas horas una baja en las tarifas de gas natural para todos los hogares, comercios y pequeñas industrias del país a partir de octubre, que tienen el servicio a través de la red de una distribuidora.
Es porque al llegar la primavera cae sustancialmente el consumo y también los precios de abastecimiento en el mercado interno: más caros entre mayo y septiembre; y más baratos entre octubre y abril.
La actualización tarifaria en sentido inverso sucedería después de un alza que superó el 398% a 764%
nominal interanual para los hogares -según su nivel de ingresos-, calculó la consultora Economía & Energía.
La decisión depende del ministro de Economía, Luis Caputo, que tiene que balancear la reducción del precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST, en boca de pozo o mayorista) con un aumento en las tarifas reguladas de transporte y distribución. En cualquier caso, no significará un mayor gasto fiscal del Estado por un incremento en los subsidios, sino todo lo contrario.
La intención oficial es que, combinando todas las variables, los usuarios tengan un alivio en sus boletas por primera vez en años.
Además, la situación -ligada al calendario y el carácter estacional del mercado de gas- ayudará al Gobierno a moderar la inflación, en un mes en el que también los combustibles como la nafta y el gasoil podrían bajar entre 1,5% y 3%.
Los precios del gas al que las distribuidoras -Metrogas, Camuzzi y Naturgy, entre otras- se lo compran a las petroleras -YPF, PAE, Tecpetrol, Pampa Energía y TotalEnergies, por ejemplo- y que están trasladados a las tarifas son de 3,443 dólares por millón de BTU en Buenos Aires y rondan de US$ 3,316 a US$ 3,505 en el resto del país, según la resolución 232/2024 de la Secretaría de Energía.
En las boletas se expresan en pesos equivalentes y esos precios únicamente aplican a los usuarios de “ingresos altos” (Nivel 1 -N1-, con ingresos superiores a $ 3.300.000 por mes, patrimonios altos o quienes nunca se inscribieron a la segmentación). Los usuarios de “ingresos medios” (N3) tienen un descuento del 55% y los de “ingresos bajos” (N2), un 64% sobre el consumo base subsidiado.
Son valores de invierno, estacionalmente más altos que en verano. Según pudo saber Clarín con fuentes del sector, a partir de octubre esos precios podrían caer a cerca de US$ 3,10 o US$ 3,20. Y se mantienen los descuentos para N2 y N3.
De acuerdo a los datos públicos que ofrece la Dirección Nacional de Economía de los Hidrocarburos, durante los meses de verano las distribuidoras -que prestan el servicio para los hogares y pequeñas industrias y comercios- consiguen el gas a entre US$ 1,80 y US$ 1,90, mientras que el precio promedio del mercado -que incluye a las estaciones de servicio de GNC y las grandes industrias- puede ir de US$ 2,60 a US$ 2,75.
Desde lo fiscal, reducir el precio del gas no tiene costo para el Estado, porque se trata de trasladar a los usuarios una condición de mercado; el nivel de cobertura de tarifas sobre costos sería incluso superior que en la actualidad, ya que durante el invierno no se traspasó a los hogares el costo pleno de abastecimiento. Las importaciones de gas licuado (GNL) a US$ 10 por millón de BTU fueron absorbidas por el Estado nacional con subsidios.
Por eso, el calendario ayuda a las metas del Gobierno y alivia a los usuarios, aunque en invierno -desde mayo de 2025- podría ocurrir lo contrario.
Se podría llegar a: pagar un costo mucho más caro simplemente porque la demanda es más alta en los meses fríos y se recurre a importaciones de gas a mayor precio para satisfacerla. (Clarín, Buenos Aires, 26/09/2024)
