El balance energético mejora mucho, aunque con nubarrones a futuro

El balance energético mejora mucho, aunque con nubarrones a futuro

o.- (Julián Blejmar) Buen desempeño de la mano del Gasoducto, aunque los precios internacionales plantean riesgos en el horizonte.
Durante el primer trimestre de 2025, la balanza comercial energética continuó la fuerte marcha ascendente iniciada el año pasado, con un resultado positivo de u$s 1.872 M y una mejora de 9,4% respecto a igual trimestre del año previo. Sin embargo, los precios internacionales del crudo están mostrando “una caída casi vertical en los últimos días”, en el contexto de la guerra comercial y la nueva política energética (“Drill, baby, drill”) promovidas por Donald Trump, junto a indefiniciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), todo lo cual plantea “grandes interrogantes” de cara al futuro.
Los datos y las definiciones corresponden al último Informe del Observatorio Económico de la Untref, y especifica que durante el primer trimestre de este año las exportaciones aumentaron un 8,7% interanual, totalizando un monto de u$s 2.534M, manteniendo de esta forma el crecimiento que comenzó a experimentarse en 2024, cuando en el acumulado estas exportaciones subieron por encima de 22% anual, alcanzado los u$s 9.706M, gracias a que las cantidades exportadas subieron un 28% incluso cuando los precios internacionales disminuyeron un 5%.
Los muy favorables números de las exportaciones y la balanza energética de 2024 y el primer trimestre de este año, se apoyaron en la inauguración, a mediados de 2023, del gasoducto Néstor Kirchner, rebautizado Perito Moreno por la actual administración, que une las ciudades de Tratayén y Salliqueló, junto al sostenido crecimiento de la producción petrolera y gasífera no convencional anclada en Vaca Muerta, donde el crudo no convencional creció 27,5%, y ya representa el 60% del total extraído en el país, mientras el gas no convencional creció 13,7%, llegando a representar 66% del total en la media anual. De hecho, el único rubro exportador que mostró un incremento en 2024 respecto de 2023 y 2022 fue Combustibles y Energía, con un incremento respecto de 2023 del 22,3%, y de 15,2% en relación a 2022.
Paralelamente, la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), señaló que la caída de la actividad industrial en el primer año del gobierno de Milei, que tocó el récord negativo de una baja del 9,4%, llevó a una disminución de la demanda energética para la producción del 26%, lo cual devino en mayores saldos exportables de energía y menor necesidad de importación. De hecho, según guarismos del informe del Senado, las importaciones energéticas descendieron en 2024 “bruscamente en casi un 50% interanual” por una baja del 42% en las cantidades pero también del precio internacional en un 13%, lo que representó erogaciones por solo u$s 4.000 M y permitió un saldo positivo de casi u$s 5.700 M en aquel 2024.
De esta forma, muy atrás parece haber quedado la restricción externa energética, que implicó déficits constantes en la balanza desde 2010 a 2022, con un récord de u$s 6,9 mil millones en 2013, afectando de esta forma toda la economía general y en especial el suministro de dólares.
Este muy buen panorama de la balanza energética contrasta fuertemente con la actual perspectiva mundial, con precios internacionales del crudo exhibiendo “una caída casi vertical en los últimos días”, en el contexto de la guerra comercial y la nueva política energética (“Drill, baby, drill”) promovidas por Donald Trump, junto a indefiniciones de la OPEP frente al nuevo escenario global. Estos factores llevaron a que, de acuerdo al informe, si bien “las proyecciones de balanza comercial energética se encuentran optimistas por el lado de la disponibilidad creciente de crudo y de mayor capacidad de transporte, existen grandes interrogantes acerca de los valores de exportación”. Esto es así porque entre 2023 y 2024 el barril de petróleo se ubicó entre los 75 y 85 dólares, pero con la asunción de Donald Trump estos valores retrocedieron hasta perforar los 60 dólares, debido al pesimismo sobre la evolución de la economía y el comercio mundial, que se combinó con un repunte de la producción petrolera anunciado por la OPEP recientemente.
De hecho, se espera que el precio de la energía caiga 17% en 2025 con un precio promedio del barril Brent en u$s 64, es decir u$s 17 menos respecto de 2024, y una caída adicional del 6%, u$s 60 el barril, para 2026, es decir los niveles más bajo de los últimos 5 años. Incluso, el informe añade que estas bajas “podría afectar algunos proyectos por la caída del margen de rentabilidad por debajo de los costos de explotación, debido a que la producción de petróleo por sistema ‘fracking’ o ‘fracturación hidráulica’ posee un costo de producción mucho más elevado que el convencional, con lo que un precio del petróleo por debajo de 50 dólares el barril podría ser “catastrófico” para Argentina y los países productores de Latinoamérica. (BAE, Buenos Aires, 28/05/2025- 20:30 hs.)

 

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