Aumento de tarifas de gas y electricidad
El aumento de tarifas de luz y gas será de hasta 3% en mayo
o.- (Santiago Spaltro) El Gobierno definió un aumento de tarifas de luz y gas de entre 2,5% y 3% para mayo, por debajo de la inflación. Así lo anunció el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, en la Expo EFI, y se formalizará entre este miércoles 30 de abril y el lunes 5 de mayo con resoluciones en el Boletín Oficial.
Los incrementos de la luz tienen impacto en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano (Área Metropolitana de Buenos Aires, AMBA), donde regula el Estado nacional, mientras que el de gas es a nivel nacional.
El jueves 1 de mayo entrará en vigencia la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT), por la cual habrá una recomposición gradual de los márgenes de las empresas de transporte y distribución de energía eléctrica y gas natural por redes, tales como Edenor, Edesur, Metrogas, Naturgy, Camuzzi, Transener, TGS y TGN, entre otras.
Después de un fuerte incremento en 2024 para recuperar el atraso tarifario acumulado durante 5 años, las tarifas volvieron a subir menos que la inflación a partir de abril del año pasado, lo que se buscará corregir en varias cuotas hasta 2026.
Los aumentos se repetirán mes a mes durante los próximos 5 años, hasta principios de 2030, en base a la evolución de la inflación pasada. A cambio, las prestatarias de los servicios públicos tienen que encarar millonarios planes de inversiones para mejorar la calidad que reciben sus usuarios.
El objetivo de las compañías es que a partir de esta normalización regulatoria puedan volver a ser “sujetos de crédito” y obtener préstamos de bancos locales e internacionales a menores tasas de interés para financiar sus planes de inversión.
Pese a los años de congelamiento y atraso tarifario previos, el Gobierno cerró la puerta por el momento a reclamos anteriores (que en la jerga las empresas le dicen “activos regulatorios”) y se propuso mirar hacia adelante.
Con un plan económico y político que depende de un brusco descenso de la inflación, el control de las tarifas es una pieza fundamental para ganar bancas en diputados y senadores a partir de octubre, que fortalezcan institucionalmente las reformas que encara el presidente Javier Milei.
Más subsidios
En el mismo sentido, este martes la Secretaría de Energía aprobó los nuevos precios mayoristas de la electricidad que se trasladan a todos los usuarios del país, con la novedad de que incluso los hogares de mayores ingresos (Nivel 1, “N1” de la segmentación) volverán a tener subsidios en sus boletas.
Es que en el período mayo-octubre el costo real de la generación eléctrica (influenciado por los gastos en importaciones de gas a entre 14 y 16 dólares por millón de BTU, que después se utiliza en las centrales térmicas) es de entre $ 85.201 y $ 89.987 por cada megavatio-hora, sumado a un costo de la potencia de $ 5.560.039 por megavatio al mes.
Pero el Gobierno trasladará un precio de energía entre $ 61.951 y $ 64.214 por megavatio-hora y $ 5.436.628 por megavatio-mes por potencia (el pago a la disponibilidad, aún si no se usa la electricidad). Es decir, los usuarios de mayores ingresos y los comercios e industrias pagarán el 72% del costo, mientras que la clase media y los sectores de ingresos bajos mantendrán aún más ayuda del Estado nacional. (Clarín, Buenos Aires, 30/04/2025)
Confirman que desde mayo regirá el nuevo esquema de tarifas de gas y electricidad
o.- (Sofía Diamante) Cambio. Es el surgido de la revisión quinquenal y que contempla ajustes mensuales sobre la base de la inflación minorista y mayorista.
El Gobierno lanzará hoy un nuevo esquema tarifario para las distribuidoras y transportistas de gas y electricidad surgido de la revisión quinquenal tarifaria (RQT), que, como su nombre dice, buscará darles previsibilidad a los usuarios y a las empresas sobre los aumentos de servicios durante los próximos cinco años.
Las subas serán mensuales y estarán en línea con la inflación. Para mayo, por caso, cuando comience a regir el nuevo esquema, se espera un alza en torno a 2,5%. Así lo confirmó el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, quien dijo que las tarifas se van a actualizar según una fórmula que tendrá en cuenta la inflación minorista (IPC) y la mayorista (IPIM).
“En mayo vamos a aplicar nuevas tarifas que salen de la revisión quinquenal tarifaria, que no se hace desde hace casi 10 años. Es un aumento pequeño, en línea con los que venimos haciendo desde que empezamos. Con lo cual no va a haber un salto en el primer mes”, dijo el funcionario en la Expo EFI 2025, organizada por la consultora Invecq.
Aclaró también que para aquellas licenciatarias a las cuales les corresponde un aumento de tarifa mayor, debido al resultado del trabajo técnico que hicieron los entes reguladores de la electricidad y el gas, ENRE y Enargas, respectivamente, se les va a conceder en el primer mes, y el resto lo van a trasladar a tarifas en cuotas, un detalle que hoy deberá estar en el Boletín Oficial.
Con relación a la segmentación de subsidios, dijo que se mantendrá el esquema actual de diferenciación en tres grupos según los ingresos altos, bajos y medios.
“Con respecto a subsidios, lo que se hizo el año pasado fue fenomenal. Arrancamos el año con la demanda pagando el 30% del costo de la energía y terminamos en el 80%. Como este año arrancamos en el 80%, si no hiciéramos nada, que no digo que no lo vayamos a hacer, ya el promedio es sustancialmente mejor que el del año pasado”, explicó.
“El único compromiso que hay con el FMI es que vamos a avanzar en la normalización del sistema, que tiene que ver con la contractualización: que las distribuidoras puedan contratar energía con las generadoras y que estas puedan contratar su propio combustible. Estamos tratando de deshacer toda la regulación del pasado, que es un lío, pero creo que estamos yendo muy bien”, agregó.
González también confirmó que para este año se espera una baja en el costo de subsidios energéticos del 0,9% al 0,6% del PBI en relación con el año pasado.
“El foco para este año es hacer el sistema un poquito más justo, eliminar los excesos que hay en todo el sistema. Pero no me espero un año donde hagamos una baja violenta de los subsidios, porque el trabajo más fuerte ya se hizo el año pasado. Estamos mirando en el largo plazo, cómo de a poco vamos acompañando a los usuarios para entender que tienen que pagar por la energía lo que cuesta. El año pasado, los aumentos fueron importantes; ahora van a ser bastante más graduales para acompañar al usuario final, que ya hizo un esfuerzo muy grande”, comentó.
Otra vez sintonía fina
El funcionario también se refirió a la baja del 4% de los precios de la nafta y el gasoil que anunció YPF (ver aparte), y señaló que el Gobierno “va a acompañar” la decisión de las petroleras y que no va a subir el impuesto a los combustibles.
“De alguna manera, vamos a ayudar a esta tendencia indeclinable en la baja de la inflación. Las cuentas fiscales están bien y nos podemos dar el lujo de un mes decidir que no subimos el impuesto y acompañamos el esfuerzo de las empresas en bajar los precios”, dijo el funcionario.
También se refirió a la balanza comercial energética y dijo que le parecen bien las proyecciones de superávit para este año, en torno a US$8000 millones, y señaló que hoy podría aprobarse el ingreso al Régimen De Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) que lidera Pan American Energy (PAE).
“Es una realidad que el primer proyecto de gas licuado se está decidiendo en estos días. El comité del RIGI lo va a estar viendo hoy (por ayer) mismo. La Argentina va a estar licuando cerca de 30 Mm3/d de gas en 2028. En invierno producimos 150 millones, con lo cual estos volúmenes son realmente significativos. Es un primer paso de varios, y no he visto hasta ahora que esas decisiones de inversión hayan sido afectadas porque puntualmente el precio de GNL haya bajado”, dijo González.
Con respecto a las exportaciones de gas a Brasil, que hoy representan pocos volúmenes de parte de tres empresas, el funcionario dijo que para que se incrementen las ventas, hará falta que Brasil se comprometa a comprar y cerrar acuerdos de contratos en firme por al menos 15 Mm3/d al año.
“Se necesita demanda en firme de Brasil, de entre 10 y 15 Mm3/d todo el año, tal que justifique la inversión en infraestructura nueva o en una expansión sustancial de la existente. Sin esa demanda en firme, vamos a seguir teniendo más de lo que vemos ahora, que son volúmenes interrumpibles, pequeños, que van a ir creciendo sin ninguna duda, sobre todo en el verano. Está bueno que eso suceda, pero para que haya un cambio de paradigma, hay que tener una demanda sustancial que permita la construcción de un nuevo gasoducto o la expansión del sistema actual”, explicó González. (La Nación, Buenos Aires, 30/04/2025)
