Un mes sin Maduro en el poder, ¿qué cambió en Venezuela?
o.- El régimen inició un acercamiento a EE.UU. La tutela de Washington derivó en una apertura petrolera. Empresas privadas podrán operar en solitario y no como accionistas minoritarios en sociedad con la estatal PDVSA. Se espera la libertad de todos los presos políticos.
Las primeras bombas cayeron de madrugada el 3 de enero, hace un mes exacto. El sonido de las hélices, el ruido y destello de las explosiones despertaron a los venezolanos, atónitos con el desenlace de la incursión estadounidense: Nicolás Maduro no era más presidente. Fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, y trasladados a una cárcel de Nueva York para enfrentar un juicio por narcotráfico.
El país pasó a las manos de Delcy Rodríguez, que era la vicepresidenta y que bajo presión conduce los cambios exigidos por Donald Trump al tiempo que mantiene viva la retórica chavista. Ayer, el chavismo volvió a las calles de Caracas con una marcha para reclamar la libertad del líder encarcelado. Pero la realidad venezolana pasa por otros carrilles. Acercamiento a Washington, apertura petrolera, amnistía general: el panorama es otro en la Venezuela sin Maduro. ¿Qué cambió? ¿Qué sigue igual?
Estabilidad tutelada
Trump ordenó el bombardeo que terminó en la captura de Maduro y en el que fallecieron un centenar de personas, entre civiles y militares. Pero evitó una ruptura total, como en el pasado hizo EE.UU. en Irak. Rodríguez mantiene al chavismo en el poder, aunque condicionado por Washington. Es una “estabilidad tutelada”, evaluó Guillermo Tell Aveledo, profesor de Estudios
Políticos en la Universidad Metropolitana. Trump calificó a Rodríguez de “formidable” y la invitó a la Casa Blanca en una fecha aún por definir. Ambos países avanzan además en la reanudación de relaciones, rotas por Maduro en 2019, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, le advirtió que puede correr la misma suerte de Maduro si no se alinea con los objetivos de Washington. Rodríguez recibió el lunes a la nueva jefa de la misión diplomática estadounidense, Laura Dogu, que insistió que la “transición” forma parte de la agenda. Y envió a Félix Plasencia como representante diplomático en Washington.
Apertura petrolera
Venezuela aprobó una reforma a su ley petrolera, dictada por Washington, según analistas. Echa por tierra la nacionalización de 1976, en especial el modelo estatista impuesto por Hugo Chávez 30 años más tarde. Empresas privadas podrán operar en solitario y no como accionistas minoritarios en sociedad con la estatal PDVSA. El plan de Trump es que petroleras estadounidenses, como Chevron, inviertan en este país. La nueva ley flexibiliza además los porcentajes de las regalías y simplifica el pago de impuestos. También cede la exclusividad de exploración y explotación primaria. “Es la única manera de obtener inversión importante”, explicó el analista petrolero Francisco Monaldi, profesor en Estados Unidos. Venezuela necesita unos u$s 150.000 M para recuperar la industria, golpeada por años de corrupción y malos manejos. Trump asumió control sobre parte de las ventas del petróleo de Venezuela en el mercado, sin los descuentos que obliga el embargo que él impuso en 2019. Hizo una primera venta que generó u$s 500 M para el país.
Gobierno y propaganda
Rodríguez en teoría encabeza de forma interina el gobierno de Maduro. Pero ha cambiado ministros y altos oficiales militares desde que heredó el poder, aunque Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, los poderosos ministros del Interior y Defensa, permanecen en sus cargos. “Es una fase de reacomodo de un sistema que prefería no cambiar su hegemonía”, indicó Aveledo. Los acercamientos con EE.UU. chocan con el histórico discurso “antiimperialista” del chavismo, que permeó en la Fuerza Armada.
El partido de gobierno organiza casi a diario marchas para condenar el “secuestro” de Maduro y la TV estatal divulga un pegajoso tema para exigir su liberación.
Amnistía y miedo
Rodríguez declaró una amnistía general, que el Parlamento debe aún aprobar. No está claro su alcance. “¡Libertad, libertad!”, gritaron familiares de presos políticos a las afueras de las cárceles al conocer la noticia. Anunció además el cierre del Helicoide, una prisión denunciada como centro de torturas. La amnistía presume la libertad para los presos políticos. Rodríguez había anunciado antes un proceso de excarcelaciones, que avanzaba lentamente. Hasta el lunes seguían detenidas por razones políticas 687 personas, según la ONG Foro Penal. “La amnistía implica olvido, no perdón”, explicó Alfredo Romero, director de Foro Penal, que rechazará cualquier proyecto que sirva como “manto de impunidad”. El miedo que impuso Maduro mermó, pero no ha desaparecido. La gente aún critica al gobierno en susurros. (Clarín, Buenos Aires, 04/02/2026)
