Trump ordena el bloqueo a Irán en Ormuz y establece un peaje del 20%: “Seremos el guardián del Estrecho”
o.- (Paula Lugones, corresponsal) El bloqueo empieza hoy y escala la disputa con los iraníes sobre el control de la vía vital para el paso del petróleo. Al exigir el pago, Trump hará ahora lo mismo que antes reprochaba a Teherán.
La pelea entre EE.UU. y el régimen iraní sobre quién controla en realidad el estratégico estrecho de Ormuz escaló en las últimas horas con la orden del presidente Donald Trump a sus fuerzas de reanudar el bloqueo a Irán en ese paso clave y de instalar un 20% de peaje a la mercadería que circule por esa vía. El ejército estadounidense afirmó que el bloqueo comenzará hoy a las 17 de la Argentina.
Irán había afirmado que volvía a controlar el estrecho, por donde solía pasar el 20% del petróleo mundial e insumos estratégicos, luego de que el cese del fuego acordado hace semanas entre EE.UU. y el régimen iraní se quebrara y se reanudaran los ataques. Enojado, Trump salió este lunes a desmentir al régimen, pero además ordenó restablecer el bloqueo naval de EE.UU., lo que da a entender que en realidad no estaba controlando esa vía marítima. “El Estrecho de Ormuz está ABIERTO y seguirá ABIERTO, con o sin Irán”, escribió en Truth Social.
“Estamos restableciendo el BLOQUEO IRANÍ, llamado así porque solo impide que los barcos o clientes iraníes entren o salgan. Todos los demás países tendrán un uso justo y abierto del Estrecho. A partir de este momento, Estados Unidos será conocido como “EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ””, escribió Trump. Y agregó un nuevo elemento en el explosivo panorama: “Por JUSTICIA, será reembolsado, a razón del 20% sobre toda la carga transportada, por cualquier coste necesario para cumplir con la tarea de proporcionar seguridad y protección a esta parte tan volátil del mundo. El proceso y la formación comenzarán inmediatamente”.
El peaje implica un impuesto que elevará el precio internacional del petróleo y del gas.
El anuncio de Trump supone una escalada crucial porque es la primera vez que EE.UU. dice que aplicará tarifas por el uso del estrecho. Siempre acusó a Irán de cobrar un peaje. Una tasa del 20% sobre toda la carga que transite el estrecho sería un nuevo impuesto importante sobre los flujos energéticos globales y aumentaría el costo del petróleo y del gas mundiales. De hecho, el precio del petróleo saltó más de un 9% tras conocerse los anuncios de Trump. Hasta ayer, los funcionarios estadounidenses habían sido firmes en que el paso por el estrecho no debería requerir pagar peajes a nadie y que los esfuerzos de Irán por cobrar por el transporte marítimo eran inaceptables.
La declaración de Trump de que EE.UU. impondrá tasas abrió la puerta al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien escribió con ironía en X que “el presidente Trump tiene toda la razón. Quien proporcione el paso seguro y seguro de buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz debe ser compensado por este servicio,” justificando así el reclamo iraní de cobrar peaje.
El canciller pareció burlarse de la frase exacta de Trump al decir que “Irán siempre ha sido el GUARDIÁN del Estrecho y lo seguirá siendo SIEMPRE. El 20% es, por supuesto, demasiado. Seremos justos.”
Según informó el Comando Central, este bloqueo afectará a cualquier buque que salga o se dirija a un puerto iraní. Durante el bloqueo anterior, buques de guerra estadounidenses interceptaron o hicieron dar la vuelta a más de 140 buques comerciales. En nueve casos en los que el barco no cumplía, el ejército disparó contra las salas de máquinas para inutilizarlas.
Esta escalada sucede tras un fin de semana de ataques que se extendieron por todo Oriente Medio, lo que amenaza aún más cualquier intento diplomático de poner fin a la guerra. Más temprano el lunes, Trump había asegurado a la cadena Fox que EE.UU. se convertirá en el “guardián” del estrecho de Ormuz y aseguró que Washington debería ser compensado por proteger la estratégica vía de comercio, interrumpida por Irán en medio de la actual escalada en el conflicto.
“Vamos a golpearlos muy duro (a Irán), y vamos a mantener seguro el estrecho, y probablemente lo vamos a administrar. Nos convertiremos en el guardián del estrecho (…) Y deberíamos ser compensados por eso”, afirmó Trump en una entrevista telefónica con la cadena.
El ejército de Irán advirtió que no permitirá que Estados Unidos “interfiera” en la gestión del estrecho de Ormuz. El portavoz del mando militar Jatam Al Anbiya dijo en un mensaje en video que Teherán “bajo ninguna circunstancia permitirá (…) que Estados Unidos interfiera en la gestión” de esta vía estratégica, a la vez que advirtió a los países del Golfo que cualquier cooperación con Washington será considerada “un acto de guerra”.
El último enfrentamiento entre ambos países se desencadenó por un ataque iraní contra un buque portacontenedores el domingo en Ormuz, una vía marítima crucial para el petróleo y el gas internacionales sobre la cual Irán ha afirmado su control desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero.
Irán afirma tener derecho a gestionar el tráfico marítimo a través del estrecho y, potencialmente, a cobrar tasas, de conformidad con el acuerdo de paz provisional alcanzado el mes pasado. EE.UU, lo niega, amparándose en el derecho internacional sobre la libertad de navegación, y ha intentado establecer una ruta alternativa fuera del control iraní.
Irán y Estados Unidos se encuentran a casi la mitad del plazo de 60 días en el que debían negociar el fin definitivo de la guerra y un acuerdo sobre el controvertido programa nuclear iraní. En cambio, una serie de ataques en el estrecho, que seguían ayer, han avivado los temores de un retorno a una guerra total y de mayores perturbaciones a la economía mundial.
A nivel interno, el conflicto sigue siendo una pesadilla para Trump. Cuando lanzó la ofensiva en febrero, pensó que sería rápida y efectiva y que el régimen iraní caería enseguida. Nada de eso sucedió. Y, aunque varias veces anunció un alto el fuego, todavía sigue lidiando con la apertura del estrecho de Ormuz, cuyo tránsito era absolutamente fluido antes de la guerra.
Ahora Irán tiene en sus manos una probada arma de presión global y la utiliza. Mientras tanto, Trump pierde popularidad en su país no solo por la guerra sino por el impacto en los precios que generó la suba del petróleo cuando se acercan las elecciones legislativas de noviembre. (Clarín, Buenos Aires, 14/07/2026)
Trump ordena el bloqueo a Irán en Ormuz y establece un peaje del 20%: “Seremos el guardián del Estrecho”
