Tras el Bonar 2029, las reservas netas siguen lejos de recuperar lo perdido
o.- (Mariano Cuparo Ortiz) El viernes terminaron en terreno negativo en su medida más amigable y en un profundo rojo en la metodología del FMI.
Las reservas netas, medidas en la metodología más amigable, cerraron en niveles negativos tras la liquidación de la licitación del Bonar2029N, y terminaron el viernes en un rojo de u$s 62 M, aunque en los próximos días ese número podrá llegar a un positivo de hasta u$s 800 M, una vez que se conozca la variación de encajes que generó la operación. Con todo, las netas, que en la metodología FMI están en un negativo de u$s 16.000 M, siguen muy por debajo del nivel de octubre, cuando no bajaban de los u$s 4.500 M. Destacan que la colocación de deuda no sirve para mejorar reservas, sino para evitar que se desplomen tras el pago de deuda.
Desde la consultora 1816 destacaron: “Aún luego de la emisión del miércoles, las reservas netas seguirán debajo de su nivel de fin de octubre por la amortización del Bopreal y el pago al FMI en noviembre. Eso es un reflejo de que refinanciar los servicios de deuda pública permite que las reservas no caigan, pero no genera acumulación de divisas. Para conseguir eso hay que hacer emisiones netas de deuda contra dólares o, más virtuoso, compras no esterilizadas de reservas”.
De hecho, las reservas netas habían caído desde u$s 4.800 M hasta u$s 1.500 M el 10 de noviembre, por el pago al FMI. Y luego, fueron a negativo en los primeros días de diciembre, por el pago de un Bopreal. El viernes pasado terminaron en un rojo de u$s 62 M, siempre según la estimación del economista del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (Open), Federico Machado, quien sin embargo afirmó que habrá que esperar hasta el martes para terminar de estimar cuánto de lo ingresado por el Bonas2029N se compensó con una suba de encajes, que es un pasivo del BCRA.
Reservas netas en negativo
Desde la consultora LCG coincidieron con 1816 en que la receta para bajar el riesgo país sería acumular divisas, lo que a priori se podría lograr si, con un tipo de cambio más competitivo, se revierten los sostenidos rojos de cuenta corriente externa: “Fue una buena noticia volver a tantear el terreno de la emisión de deuda en dólares, aunque sea en ámbito local, pero los rendimientos continúan denotando dudas respecto de la capacidad de repago de la deuda en dólares. Lo importante es preguntarse cuáles serían las condiciones suficientes para terminar de derribar la percepción de riesgo soberano. No insistiremos ahora en que muchas miradas, incluida la nuestra, se posa en el balance externo de bienes y servicios, todavía deficitario, que podría requerir un tipo de cambio más alto para revertirlo”. (BAE, Buenos Aires, 15/12/2025)
