Trafigura apuesta u$s2,000M en litio con tecnología DLE de EnergyX

Trafigura apuesta u$s2,000M en litio con tecnología DLE de EnergyX
o.- (Por Danitza Salas). Trafigura acaba de apostar US$2,000 millones a que el litio producido con tecnología de extracción directa (DLE) será el estándar del mercado en la próxima década. El acuerdo vinculante firmado con EnergyX contempla el suministro de 100,000 toneladas de carbonato de litio equivalente durante diez años, provenientes de proyectos en Chile y Estados Unidos. No es una carta de intención. Es un contrato de compra.
La apuesta de Trafigura: DLE como sustituto del evaporado tradicional
La extracción directa de litio no es nueva en el discurso de la industria, pero sí escasa en volumen comercial real. EnergyX lleva años desarrollando su tecnología LiTAS, que extrae litio directamente de la salmuera sin depender de los grandes estanques de evaporación solar que dominan la producción en el Salar de Atacama y en el Triángulo del Litio. El proceso reduce el tiempo de producción de meses a horas y eleva las tasas de recuperación del recurso por encima del 90%, frente al 40-50% que logran los métodos convencionales.
Trafigura no especuló. Compró diez años de producción. Para una comercializadora que mueve materias primas a escala global, ese horizonte temporal dice más que cualquier comunicado de prensa sobre compromisos de descarbonización. La firma está posicionando su cadena de suministro de litio para el ciclo de demanda que viene, no para el que ya pasó.
El volumen acordado es significativo: 100,000 toneladas en una década equivalen a un flujo anual promedio de 10,000 toneladas, suficiente para abastecer la producción de baterías de aproximadamente 150,000 vehículos eléctricos por año bajo los estándares de densidad energética actuales. Eso no es volumen marginal. Es infraestructura de suministro de largo plazo.
Chile en el mapa: qué implica para el Salar de Atacama y la política de litio del gobierno Kast
Uno de los dos orígenes del litio contemplado en el acuerdo es Chile, lo que convierte esta operación en una señal directa para el debate que sigue abierto en Santiago sobre el modelo de desarrollo del recurso. El gobierno de José Antonio Kast ha marcado un giro pro-mercado respecto a la administración Boric, que en 2023 anunció una Estrategia Nacional del Litio con un rol protagónico para el Estado y Codelco como vehículo. La alianza entre Codelco y SQM que comenzó a operar en 2025 definió una arquitectura para el Salar de Atacama, pero dejó abierta la pregunta sobre qué sucede con los salares de menor escala y con las tecnologías no convencionales.
Ahí es donde entra EnergyX. Si la empresa logra desplegar DLE a escala comercial en territorio chileno, operaría bajo una lógica completamente distinta a la del evaporado: menor huella hídrica, menor impacto superficial, mayor flexibilidad de ubicación. Para el gobierno Kast, que ha prometido estabilidad regulatoria y atracción de inversión privada, el modelo DLE representa una forma de expandir la base productiva sin reabrir el debate político sobre el control estatal de los grandes salares.
El contexto regulatorio ayuda. El Royalty Minero que entró en vigor en 2024 estableció una estructura progresiva sobre el margen operacional, pero no discrimina por tecnología de extracción. Un productor DLE con tasas de recuperación superiores y costos operativos más bajos podría absorber ese royalty con mayor holgura que uno que depende de infraestructura de evaporación a gran escala. La economía del proyecto, en papel, mejora.
El precio del litio: acuerdo firmado en el piso del ciclo
El timing del contrato no es inocente. El carbonato de litio cerró 2023 y 2024 en una caída sostenida impulsada por la sobreoferta china: la producción de Jiangxi y Sichuan inundó el mercado mientras la demanda de vehículos eléctricos en Europa frenó su crecimiento. En el primer trimestre de 2025, el precio spot del carbonato de litio en China tocó mínimos por debajo de los US$10,000 por tonelada, nivel que hace inviable a la mayoría de los proyectos de alto costo fuera de Asia.
Firmar un acuerdo de suministro a diez años en ese entorno tiene una lógica de precio implícita: Trafigura asegura volumen cuando el mercado está deprimido, anticipando que la recuperación llegará antes de que termine el contrato. EnergyX, por su parte, obtiene certidumbre financiera que le permite levantar deuda y capital para construir su infraestructura. Ambas partes necesitaban este acuerdo, pero por razones distintas.
La curva de recuperación del litio sigue siendo el debate central del sector. La demanda de baterías para vehículos eléctricos crecerá, eso no está en discusión. Lo que nadie tiene claro es el ritmo. Si China mantiene su dominancia en la cadena de manufactura de celdas y ralentiza la demanda de litio externo, el precio puede tardar más en recuperarse de lo que los modelos optimistas proyectan. Si, en cambio, la política arancelaria de Estados Unidos bajo la administración Trump acelera la relocalización de la cadena de baterías en el hemisferio occidental — que es precisamente lo que EnergyX está apostando —, el litio producido en Chile y en territorio estadounidense tendrá una prima que hoy no existe en el spot.
EnergyX y la apuesta por la cadena occidental de baterías
EnergyX no es un productor de litio convencional. Es una empresa de tecnología que desarrolló su propia membrana de separación iónica y lleva años intentando demostrar que DLE puede escalar de piloto a operación comercial. Ha recibido inversión de Toyota Ventures y de otros actores que apuestan por diversificar su cadena de suministro de materiales de batería fuera de China.
El contrato con Trafigura les da algo que el capital de riesgo no puede dar: un comprador comprometido. Eso cambia la conversación con los bancos de infraestructura, con los fondos de deuda y con los gobiernos que ofrecen garantías a proyectos estratégicos. En el lenguaje de la financiación de proyectos, un offtake agreement vinculante por US$2,000 millones de una contraparte del calibre de Trafigura equivale a la mitad del trabajo de estructuración financiera ya resuelto.
Para Chile, la presencia de EnergyX con un respaldo comercial de esta magnitud cambia el perfil de riesgo del proyecto. Ya no es una apuesta tecnológica sin mercado definido. Es un proyecto con mercado asegurado que busca permisos y capital para construir.
Codelco, SQM y la presión tecnológica que viene
El acuerdo Trafigura-EnergyX también lanza una señal indirecta a los grandes operadores establecidos en Chile. Codelco y SQM controlan el Salar de Atacama bajo el acuerdo que comenzó a operar en 2025 y producen litio mediante evaporación solar — el método más barato a gran escala, pero también el más intensivo en agua y en tiempo. Si el DLE escala comercialmente y reduce costos, la ventaja comparativa del evaporado se erosiona.
Codelco ya enfrenta una crisis de producción en cobre que ha consumido su capacidad de inversión. Agregar una transformación tecnológica en litio simultáneamente sería una presión adicional que la empresa estatal difícilmente puede absorber en el corto plazo. SQM tiene mayor flexibilidad financiera y ya ha explorado tecnologías alternativas, pero su negocio central sigue dependiendo de la infraestructura de evaporación en Atacama.
El riesgo no es inmediato. DLE todavía tiene que demostrar que puede operar a la escala que promete y a los costos que proyecta. Pero Trafigura no firma contratos de u$s2,000M sobre tecnología que considera experimental. Los operadores establecidos tienen tiempo para adaptar su estrategia — pero ese tiempo se acorta con cada acuerdo comercial que DLE suma a su hoja de vida.
Chile produce más del 20% del litio mundial. El contrato firmado esta semana no amenaza esa posición. Pero sí inicia el reloj sobre cuánto tiempo el modelo de evaporación solar dominará sin competencia tecnológica real dentro de sus propias fronteras. (Minería en Línea)

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