Surge un nuevo negocio con el gas de Vaca Muerta y el RIGI

Surge un nuevo negocio con el gas de Vaca Muerta y el RIGI

o.- (Santiago Spaltro) Las empresas industrializan en origen los subproductos: propano y butano para las garrafas de Argentina, Brasil e India, y el etano para la petroquímica.
El auge de la producción de petróleo y gas no convencional en Vaca Muerta está dando lugar al crecimiento de un negocio que siempre fue de muy bajo perfil en la Argentina: el midstream, sector “en el medio” del upstream (exploración y producción de hidrocarburos) y el downstream (refinación y comercialización de combustibles).
Consiste en el acondicionamiento del petróleo y el gas para que puedan ingresar a los oleoductos, gasoductos y poliductos; el transporte desde las zonas de producción hasta el “fraccionamiento”y la venta de subproductos.
Los principales jugadores son la Compañía Mega, Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Oleoductos del Valle (Oldelval), que están en vías de ampliación debido al boom
de Vaca Muerta. También aparecen Transportadora de Gas del Norte (TGN), Oiltanking Ebytem (OTE) y Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto a inaugurar a fin de año.
El gas que salía de Neuquén principalmente del yacimiento Loma La Lata- estaba compuesto 90% por metano y 10% por líquidos (NGL’s, como el etano, propano, butano y gasolinas naturales), gases que se utilizan para la industria petroquímica, la producción de garrafas y las mezclas en refinerías.
Con la irrupción del shale, esa relación pasó a ser 80% – 20%, con un gas más “rico” o “húmedo”, con mayor cantidad de calorías).
El gas metano que llega hasta los hogares para la calefacción, se usa en centrales térmicas y en industrias cuesta en la Argentina entre 3 y 4 dólares por millón de BTU. La “sopa” o mezcla de líquidos que viaja 600 kilómetros entre Neuquén y el polo petroquímico de Bahía Blanca, en Buenos Aires, tiene un valor promedio de u$s 6 a u$s 7 por millón de BTU: el doble.
Las empresas que acondicionan el gas son Mega, de YPF (38%), la estatal brasilera Petrobras (34%) y la multinacional estadounidense Dow (28%), y TGS, de Pampa Energía (los Mindlin y sus socios) y el Grupo Inversor Petroquímica (la familia Sielecki).
Ambos grupos están en planes de ampliación de sus negocios y pidieron su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para sus proyectos.
TGS anunció en marzo u$s 3.000 M para ampliar su capacidad de procesamiento de 28 a 43 Mm3/d de gas natural, la construcción de un poliducto y una planta de fraccionamiento para producir 2,7 M de TN de líquidos por año, que generará exportaciones por u$s 1.200 M/a desde 2030.
Mega, a su vez, anunciará la ampliación de su planta de fraccionamiento en Bahía Blanca, que ampliará su capacidad desde 4.800 a unas 5.500 toneladas por día (2 M por año), tras una inversión de u$s 260M.
Asimismo, se presentará al RIGI para invertir u$s 360 M en extender su capacidad en 500.000 TN anuales de las cuales 80% serán exportadas y 20% para el etano de Dow, materia prima para el polietileno -un plástico que se utiliza en bolsas y envases-.
El propano y el butano que produce Mega son de utilidad para YPF y para Petrobras, ya que el norte argentino y Brasil tienen un extendido consumo de garrafas, donde es más económico el despliegue del Gas Licuado del Petróleo (GLP) que tender redes de gas metano.
Por la guerra en Medio Oriente, incluso, la India tuvo que importar cargamentos de propano y butano desde Argentina para sustituir proveedores y pagaron un extra de u$s 400 por tonelada sobre los u$s 400 de referencia para asegurarse el abastecimiento.
Por la guerra India compra a Argentina propano y butano. (Clarín, Buenos Aires)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *