Sierra Pintada, entre la remediación y una posible reactivación
o.- ( Tamara Sbardolini) El Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, ubicado a unos 55 kilómetros de la ciudad de San Rafael, volvió a estar en agenda a partir del interés del Gobierno nacional por impulsar el desarrollo nuclear y analizar la posibilidad de recuperar la producción de uranio en el país.
El yacimiento mendocino, que dejó de operar en 1997, conserva pasivos ambientales generados durante su actividad. Actualmente, continúan pendientes tareas de remediación destinadas al tratamiento de los residuos acumulados en el predio.
Sierra Pintada comenzó sus actividades de exploración en la década de 1940 y durante sus años de funcionamiento fue uno de los principales centros de producción de uranio de Argentina. En su etapa de mayor actividad llegó a producir unas 120 toneladas anuales del mineral utilizado para abastecer al sistema nuclear nacional.
El cierre del complejo se produjo en 1997, luego de una decisión del país de recurrir a la importación de uranio para las centrales nucleares. Desde entonces, el lugar mantiene residuos derivados del proceso de extracción y tratamiento del mineral.
Entre los principales materiales que permanecen en el predio se encuentran residuos con presencia de radio-226, torio-230 y plomo-210, además de la generación de radón-222, un gas radiactivo que requiere controles específicos.
Uno de los puntos centrales del saneamiento son los alrededor de 5.000 tambores con residuos de uranio enterrados durante la década de 1990. Las tareas de remediación comenzaron a planificarse formalmente luego de la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental otorgada por el Gobierno de Mendoza en 2019.
En 2024, el Gobierno nacional incrementó el presupuesto destinado a estos trabajos, con una partida de $ 700 millones para avanzar con el saneamiento. Sin embargo, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de San Rafael informaron posteriormente que las tareas habían quedado detenidas debido a dificultades presupuestarias para continuar con las obras.
En paralelo, el Gobierno nacional incluyó al uranio dentro de sus planes para fortalecer el sector nuclear argentino. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) señaló que analiza proyectos para recuperar la producción nacional y mencionó a Sierra Pintada como una de las alternativas posibles.
El yacimiento cuenta con reservas estimadas de más de 6.000 toneladas de uranio y posee infraestructura vinculada a la actividad minera y al análisis de materiales.
La posible reactivación de la mina mantiene abierto el debate sobre el futuro del complejo, mientras continúan los trabajos pendientes para completar la remediación ambiental del predio. (Mendoza post)
