Rica en petróleo, Alberta decide su vínculo con Canadá
o.- Canadá-Edmonton, Alberta (AFP) La provincia votaba si habilita un plebiscito vinculante sobre su separación; aliados de Trump alientan la ruptura
La provincia canadiense de Alberta votaba ayer si celebrar o no un referéndum vinculante sobre una separación del país, mientras el primer ministro Mark Carney advertía que una victoria separatista desencadenaría una incertidumbre paralizante en plena crisis en las relaciones con Estados Unidos.
Las encuestas indicaban que menos de una cuarta parte de la población de esta provincia del oeste de Canadá apoya la independencia. Pero la atención se ha centrado en la movilización separatista en los días previos a la votación.
“Vale la pena luchar por Canadá”, dijo Carney en una publicación en X, días después de advertir a la población de que “la participación determinará el resultado” de la votación.
Las encuestas indicaban que menos de una cuarta parte de la población de esta provincia, rica en petróleo, quiere la independencia.
Durante la jornada no se registraron colas ni aglomeraciones en los centros de votación, en parte porque 1,4 de los 3,1 M de electores votaron por adelantado.
Carney, que creció en Alberta, ha calificado el referéndum de señal “peligrosa” mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, libra una guerra comercial contra su país y lanza amenazas de anexión dirigidas –según el primer ministro– a quebrar la determinación canadiense.
Alberta posee las cuartas mayores reservas probadas de petróleo del mundo y el impulso independentista de la provincia ha suscitado un interés sostenido entre los aliados de Trump.
Elon Musk, la persona más rica del mundo y un partidario de primera línea de Trump, publicó en X este mes que Alberta “debería separarse”.
Los líderes separatistas también han mantenido reuniones en el Departamento de Estado estadounidense y se han entrevistado con operadores políticos republicanos.
Gran parte del impulso separatista de Alberta se debe a la molestia ante la gestión del sector energético por parte de Ottawa.
Muchos habitantes de Alberta detestaban al predecesor de Carney, Justin Trudeau, a quien acusaban de intentar frenar la producción petrolera para impulsar su agenda climática.
“Si quiere que señale quién es responsable del sentimiento separatista, creo que es Justin Trudeau”, declaró la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, al pódcast Canadaland este mes.
En un mitin separatista en Edmonton el sábado, Sandy Martel, de 61 años, dijo que las personas vinculadas a la industria petrolera se sienten “robadas, engañadas y maltratadas”.
“Es hora de ponerse de pie y decir basta”, declaró.
Smith, una conservadora, afirma que quiere que Alberta siga formando parte de Canadá, pero convocó el referéndum para zanjar esta cuestión divisiva.
Si la mayoría vota a favor de abrir la puerta a una separación, se ha comprometido a seguir adelante con un referéndum vinculante. Si ganan los federalistas, Smith sostiene que la cuestión de la secesión debería considerarse cerrada.
El referéndum incluyó 10 preguntas, entre ellas varias relacionadas con la inmigración, pero la principal es la número 10, que pide a los votantes que elijan entre: “¿Debe Alberta seguir siendo una provincia de Canadá?” o si la provincia debe poner en marcha el proceso para un referéndum vinculante sobre “si Alberta debe o no separarse”. Los resultados se esperan en las primeras horas de hoy. (La Nación; Buenos Aires, 20/10/2026)
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